Skip to content

LA VIRGEN DEL AMOR. POR MONS. FULTON SHEEN

16 de septiembre de 2014

Fulton Sheen Dominican missionaries 8 31 1956

«Quiero hablarles de un matrimonio que formó una familia: del constituído por la Virgen María y San José. Para explicar la singularidad de sus bodas, hay que tener presente una verdad: puede haber habido matrimonio aun sin unión física. Este caso puede existir por tres motivos: porque los sentidos, satisfechos ya, se hayan vuelto insensibles; porque los esposos, después de haberse unido, hayan hecho voto a Dios de renunciar al placer para dedicarse a los más sublimes éxtasis del espíritu; y, finalmente, porque los esposos, a pesar del matrimonio, hayan hecho voto de virginidad, renunciado a sus recíprocos derechos.

Y la virginidad resultó ser el centro de atracción de esta unión.

Una cosa es renunciar a los placeres de la vida conyugal por estar hartos de ellos, y otra muy distinta renunciar a esos placeres antes de haberlos probado para formar solamente una unión de corazones, como ocurrió con las bodas de María y José.

Ellos se unieron como dos estrellas que no se enlazan nunca mientras que sus rayos luminosos se entrecruzan en el espacio.

Fue un matrimonio parecido a lo que sucede en la primavera entre las flores que juntan sus perfumes o a dos instrumentos que juntan sus melodías al unísono formando una sola. Los esposos, al renunciar a sus recíprocos derechos por un móvil más elevado, no destruyen la esencia del matrimonio, pues como dice San Agustín, “La base de un matrimonio de amor es la unión de los corazones”.

Esto nos lleva a una pregunta: ¿Por qué fue necesario el matrimonio habiendo hecho voto de virginidad la Virgen y San José?

San José, ¿era viejo o joven?

El matrimonio era necesario a pesar del voto de virginidad para preservar a la Virgen de cualquier sospecha mientras no le llegase el tiempo de revelar el misterio del nacimiento de Jesús.

Se consideró, en efecto, que Nuestro Señor fuera hijo de San José. De este modo, no quedó expuesto al sarcasmo del pueblo el nacimiento de Cristo y no sirvió de escándalo para los débiles en la fe.

De esta manera, además, pudo tener en José un testigo la pureza de María.

Pero todo privilegio de la gracia debe tener su correspondencia, y María y José hubieron de pagarlo con su mayor dolor.

El Ángel no había dicho a la Virgen que revelase la obra del Espíritu Santo que se había realizado en ella, y por eso se calló María. San José, al no poderse explicar el fenómeno, pensó repudiarla.

Una vez hizo la Virgen la siguiente revelación a un Santo: “Nunca experimenté una angustia tan intensa, con excepción de la del Gólgota, como la que sentí al tener que desagradar, mal de mi gusto, a José, que era un hombre justo.”

San José sufría al no poder comprender lo sucedido: sabía que María, lo mismo que él, había hecho el voto de virginidad, y por eso la consideraba fuera de toda sospecha y no se atrevía ni a pensar que tuviese culpa alguna. ¿Cómo debería explicárselo entonces?

La sorpresa del casto José era comparable a la de la Virgen María cuando en el momento de la Anunciación hubo de preguntar: “¿Cómo puede suceder eso si no conozco a hombre alguno?” María deseaba saber cómo podría ser virgen y madre a un mismo tiempo, y San José no sabía cómo podría ser virgen y padre.

Y el Ángel del Señor explicó a ambos que solamente Dios tenía poder para hacer semejante cosa, y no la ciencia humana. Solamente pueden penetrar en estos misterios los que entienden la voz de los Ángeles.

Como quiera que San José quería repudiar secretamente a la Virgen, el Ángel le corrió el velo del misterio: efectivamente, tan pronto como tal pensamiento se afianzó en la mente del Santo, un ángel se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas de vivir con tu esposa, María, porque lo nacido en ella es obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, al que le pondrás por nombre Jesús. El liberará a Su pueblo de los pecados” (San Mateo 1, 20-21).

De este modo, conociendo las razones del nacimiento de Jesús, pudo San José volver a encontrar la paz. Su alma se llenó de felicidad al tener noticia de que sería el padre putativo del Salvador del mundo y guardián protector de la Madre de Quien no pueden contener los cielos.

Vayamos ahora a la segunda pregunta: ¿Era San José viejo o joven?

La mayor parte de las esculturas y de los cuadros nos presentan un San José viejo, con una larga barba canosa. No existe, desde luego, ningún dato histórico que nos indique su edad.

Si buscamos las razones por las que el arte nos lo representa viejo, descubrimos que se da ese aspecto por entenderse que es el que más se dice con su papel de custodio de la virginidad de María.

Sin embargo, notamos que el arte ha hecho de San José un esposo puro y casto más por edad que por virtud.

Eso se parece al creer que la mejor manera de representar a un hombre honrado, incapaz de robar, sería pintarlo sin manos.

Ante todo, se olvida que en los viejos pueden arder los mismos malos deseos que en los jóvenes. Tenemos un ejemplo en el caso de Susana, pues viejos eran los que la tentaron en el jardín.

Al representar tan viejo a San José, hasta de da un mérito a la edad de un hombre y no a su virtud.

A juzgar a San José puro, por ser viejo, es como querer ensalzar a un torrente de montaña, carente de agua.

Parece, además, lógico pensar que Nuestro Señor prefiriese escoger para padre putativo a un hombre que sabía y quería sacrificarse, y no a uno que se veía obligado a ello.

¿Es, además, presumible que Dios quisiese dar a un viejo por compañero a una jovencita? Si el Señor no tuvo a menos confiar, desde la Cruz, Su madre a un joven como San Juan, ¿por qué había de ligarla a un viejo desde el alborear de la vida?

El amor de la mujer determina al del hombre.

La mujer es educadora silenciosa de la virilidad de su esposo. Siendo María el símbolo de la virginidad y la sublime inspiradora de la pureza para todos, ¿por qué no habría de emplear esa su fascinación de maravilla con su José, el justo?

La Virgen conquistó el corazón de su joven esposo, no con la disminución del amor, sino sublimándolo.

A mi parecer, por tanto, San José debió ser, al casarse con la Virgen, un hombre joven, fuerte, viril, atlético, bien parecido y casto; un prototipo del hombre que puede verse hoy en una pradera apacentando un rebaño o piloteando un avión, o en el taller de un carpintero. Y no un impotente, sino, por el contrario, rebosante de vigor varonil; no un fruto secado, sino una flor lozana y llena de promesa; no en el ocaso de la vida, sino en el amanecer, derrochando energía, fuerza y pasión.

¡Cómo se agigantan las figuras de la Virgen y de San José cuando, deteniéndonos en el examen de su vida, descubrimos en ella el Primer Poema de Amor!

El corazón humano no se conmueve ante el amor de un viejo por una joven; pero ¿cómo no admirarse profundamente del amor de dos jóvenes unidos por un vínculo divino?

María y José eran ambos jóvenes, muy bien parecidos y llenos de promesas.

Dios siente predilección, por las impetuosas cataratas y por las turbulentas cascadas, pero estoy seguro de que las prefiere cuando, con la energía desarrollada por ellas, se alumbran las ciudades y con sus aguas se aplaca la sed de un niño, a cuando con su ímpetu tronchan las flores brotadas en la orilla.

En María y José no encontramos una cascada de aguas puras y encauzadas ni un lago desecado, sino dos jóvenes que antes de conocer la hermosura de una y la potente fuerza del otro, renuncian a su disfrute para darse por entero a la “pasión sin pasión” y a la “impetuosa calma” de Jesús.

María y José llevaron a su boda no sólo su voto de virginidad, sino también dos corazones llenos de un grande amor, más grande que cualquier otro amor que corazón humano haya podido nunca contener.

Ninguna pareja de casados se ha querido nunca tanto.

Puedo preguntarles a los que son casados: “¿A qué aspiran después de haberse amado? Al Infinito, a un eterno éxtasis sin fin. Pero no se puede probar en su plenitud porque el Infinito al que aspira su alma está aprisionado por el cuerpo. Este les obstaculiza la progresión hacia Dios, al que se tiende.

Pero si hoy no se les hace gustar una delicia infinita el acto de amor, les será dado gozar de ella en el cielo.

En el cielo no será necesaria la unión de los cuerpos porque su amor será infinito.

He aquí por qué ha dicho Dios que en el cielo no existirán matrimonios. No serán necesarias las apariencias porque tendremos la sustancia.

¿Nos afanaríamos por un rayo de sol reflejado por un espejo pudiendo gozarlo directamente? Pues bien: María y José ya probaron la dicha sin igual que es la posesión del amor eterno del cielo, sin ansiedades, al que tiende vuestro matrimonio en Cristo.

Ustedes los casados tienen ahora necesidad de la unión material porque no poseen la realidad de Dios. Como la Virgen y San José poseían a Jesús, ya no deseaban nada más.

Se tiene necesidad de la comunión física para comprender la unión de Cristo con su Iglesia.

Ellos no tenían esa necesidad porque poseían a la Divinidad.

Como dijo León XIII de modo admirable: “Su matrimonio fue consumado con Jesús.” Ustedes se unen con los cuerpos. María y José se unieron con Jesús.

¿Para qué querían afanarse tras los efímeros goces de la carne, cuando en su amor estaba la Luz del Mundo?

En realidad de verdad, Jesús es la voluptuosidad de los corazones, por lo que estado Él presente, todo lo demás sobra.

Del mismo modo que marido y mujer se olvidan de sí mismos al contemplar ambos al hijito recién nacido recostadito en su cuna, así también María y José no pensaron más que en Jesús.

Amor más profundo, ni lo ha habido ni lo habrá ya nunca en esta tierra.

La Virgen y San José no llegaron a Dios a través de su amor recíproco, sino que gustaron del grande y puro amor del uno para el otro después de haberse dirigido antes a Jesús.

José renunció a la paternidad de la sangre, pero la encontró en el espíritu, porque fue padre putativo de Jesús. La Virgen renunció a la maternidad y la encontró en su propia virginidad.

La Virgen María fue como el jardín cerrado en el que sólo penetró la Luz del Mundo, que no rompió nada para entrar, de la misma manera que la luz solar atraviesa los cristales y entra en una habitación.

Dedico esta transmisión a los que están casados cristianamente y a todos los que un día serán admitidos en el gran misterio del amor.

Que el ejemplo de María y José les sirva para hacerles comprender que el mayor error de una pareja matrimonial es creer que para el casamiento sólo se precisan dos personas: él y ella.

¡No! Se necesitan tres: él, ella y Dios.

¿Me permiten ustedes, marido, mujer e hijos, que les pida que recen juntos en familia, como homenaje al perfecto amor de la Sagrada Familia, un Rosario todas las noches?

Todas las parejas que he unido en matrimonio podrán atestiguar que mi recomendación de siempre ha sido ésta: recen juntos.

La oración de una familia reunida es más grata a Dios que la hecha por separado, porque la familia representa la unidad de la sociedad.

El Cristianismo es la única religión que tiene un carácter familiar, porque tiene su origen en una Madre y un Hijo.

Mientras recen todas las noches el santo Rosario en familia, la Virgen les revelará el secreto del Amor y tal vez susurren el uno al otro: “Te quiero, pero no según mi voluntad, sino conforme a la de Dios.”

Si en su cariño solo buscan el amor terreno, no encontrarán nada, pero si a través de él buscan a Dios, entonces lo tendrán todo, porque, lo repito para que haya amor verdadero, se necesitan tres: él, ella y Dios.

¡Por el amor de Jesús!»

angel

LA FSSPX EQUIPARADA CON LOS «YIHADISTAS DEL ESTADO ISLÁMICO, QUE VIENEN DECAPITANDO “INFIELES”»

15 de septiembre de 2014

La mentira es una de las principales armas de influencia que utilizan los mass media para ideologizar a las masas sin el más mínimo de instrucción en las verdades elementales de la fe católica. Sabemos que los principales enemigos de la verdad, y por lo tanto de la Iglesia, son los dueños de estos medios de comunicación. Hemos demostrado ya varias veces que en Argentina los dueños de la prensa son de tradición anticatólica. Y decimos esto porque leemos una noticia aparecida en el Blog Secretum Meum Mihi, 13-Sep-2014, en la cual vemos claramente aquella mentira con respecto a los católicos tradicionales mal llamados “lefebvrianos/lefebvristas” en dónde se los compara con los “yihadistas del Estado Islámico en Siria e Irak, que vienen decapitando ‘infieles’”.

Y, para que no quepan dudas del anticatolicismo del columnista Jorge Levit, citamos la propuesta, que hace en suartículo, a Francisco de un “Cónclave” (suponemos que quiso decir un “concilio”) para limpiar los resabios medievales y putrefactos en su propio patio trasero y emplear su poder espiritual sobre millones de fieles para producir cambios paradigmáticos en la sociedad moderna que trasciendan a la Iglesia y que aporten universalmente”.

Aquí la noticia:

La capital Levit screncap

Columnista argentino equipara a la FSSPX/SSPX con los «yihadistas del Estado Islámico en Siria e Irak, que vienen decapitando “infieles”»

Su nombre es Jorge Levit, y la insinuación a la que nos referimos aparece publicada en el periódico rosarino La Capital (“decano de la prensa argentina”, como se autoanuncia), Sep-13-2014, con el título “El poder de Dios”. No sabemos si también en su edición impresa.
Pasamos a citar el pasaje en todo su contexto.

Preconciliares. Pese a que su cargo es vitalicio, Francisco también tiene su propia interna dentro de la Iglesia. Por ejemplo, la herencia que dejó el obispo ultraconservador Marcel Lefebvre (1905-1991) sigue intacta. Esa línea de la Iglesia rechaza las recomendaciones del Concilio Vaticano II de apertura hacia otras religiones, entre otras importantes reformas, como estableció el documento “Nostra Aetate” (Nuestro Tiempo) de 1965. La reaccionaria posición preconciliar de este grupo está en franca oposición a la línea de Francisco.
Lefebvre había ordenado en 1988 a cuatro obispos de la congregación de la Fraternidad de San Pio X (entre ellos Richard Williamson, expulsado de la Argentina en 2009), pero fueron excomulgados por Juan Pablo II. Años más tarde Benedicto XVI revocó esa decisión y los perdonó.
En el sitio web del distrito de América del Sur de la Fraternidad de San Pio X (http://www.fsspx-sudamerica.org/fraternidad/index.php) aún hoy se recomiendan a seminaristas y laicos textos de monseñor Lefebvre que van a contramano de la política del actual Papa. En uno de ellos, de 1981, titulado “Carta abierta a los católicos perplejos”, se puede leer lo siguiente: “La Iglesia enseñaba que la religión católica era la única religión verdadera. En efecto, fue fundada por el propio Dios, en tanto que las otras religiones son obra de los hombres. En consecuencia, el cristiano debe evitar toda relación con las religiones falsas y, por otra parte, hacer todo cuanto pueda para convertir a sus adeptos a la religión de Cristo. ¿Continúa siendo siempre verdadero esto? —se pregunta Lefebvre y contesta—: Por supuesto. La verdad no puede cambiar, pues de otra manera nunca habría sido la verdad. Ningún hecho nuevo, ningún descubrimiento teológico o científico hará que la religión católica deje de ser el único camino de salvación. Pero ocurre que el propio Papa (se refiere a Juan Pablo II, canonizado por Francisco en abril pasado) asiste a ceremonias religiosas, de esas falsas religiones, ora y predica en los templos de sectas heréticas. La televisión difunde por el mundo entero las imágenes de esos contactos que causan estupor. Los fieles ya no comprenden”, enseñaba Lefebvre.
Este pensamiento —todavía expuesto públicamente a través de internet− no dista mucho del de los yihadistas del Estado Islámico en Siria e Irak, que vienen decapitando “infieles” (cristianos, kurdos, yazidíes y musulmanes shiítas) en nombre de Dios y la única verdad revelada.

Pueda que a este ilustre columnista no le gusten los lefebvrianos, lefebvristas, ó como le guste llamarlos; pero de allí a insinuar que su pensamiento/comportamiento es igual al de los miembros del Estado Islámico que persigue y decapita brutalmente a los Cristianos en Irak… Podría comenzar citando un ejemplo de algún lefebvriano/lefebvrista que haya decapitado a alguien por motivos de creencias religiosas, visto que, para el columnista, estos «no distan mucho de los yihadistas del Estado Islámico en Siria e Irak, que vienen decapitando “infieles”».
Sí, ya sabemos que la opinión de los columnistas no refleja la del periódico “decano de la prensa argentina”.

Curiosamente en el momento de redactar esta entrada todavía la columna no tenía en el sitio de internet comentarios de los lectores.

Tomado de: Stat Veritas

 

adornos6

¿FRANCISCO SE PONE AL MARGEN DE LA IGLESIA?

15 de septiembre de 2014

Abominación desoladora en Santiago del Estero, Argentina

6
¡Aunque el mono se vista de seda, la nuez de Adán le queda!
Como saben nuestros lectores, hace cerca de tres meses que este blog (N. del E. Página Católica)  permanece en silencio por falta de recursos. Durante ese período, gravísimos acontecimientos han ocurrido en la Iglesia y en el mundo, causando escándalo y tristeza en muchos fieles.

Hoy volvemos momentáneamente a la palestra, porque acaba de acontecer en nuestro argentino suelo, y en una de sus provincias más tradicionalistas, un hecho cuyas funestísimas consecuencias difícilmente se puedan mensurar sin una profunda reflexión que no puede darse en una bitácora de estas características.

Sin embargo, por ser abominablemente contrario a la doctrina y moral católicas, por contar con el aval del obispo local y, hasta el momento, con el silencio de Roma, nos inclina a pensar, en primer lugar, que los desvaríos pontificios han tenido su coronación en él y, finalmente, que vale de confirmación a lo que veníamos entreviendo: la secta de los putos, combatida con alguna eficiencia por Benedicto XVI, está de vuelta. Ahora bien, empecemos por los hechos:<

Desde hace unos días, se anunciaba por los medios que una pareja de homosexuales haría uso de la llamada Ley de Matrimonio Igualitario, para formalizar legalmente la situación que, según ellos, viven desde hace 29 años; lo cual no sería novedad a estas alturas en la Argentina, aunque pueda serlo en Santiago del Estero.

Pero lo que preocupaba seriamente a muchos católicos, e incluso a ciertos protestantes, es que el anuncio traía a su vez una nueva verdaderamente explosiva: luego del civil , la Iglesia Católica, por mano de uno de sus ministros, administraría el sacramento del matrimonio a la coyunda sodomítica. Lo remarcó el mismo protagonista al salir del Registro Civil “mañana vamos a celebrar nuestra unión a través de la religión en la parroquia Espíritu Santo”:

Vídeo Aquí

Y el mañana finalmente llegó: un señor vestido de novia, con blanco traje nupcial y acompañado por otro hombre, se presentó a las 21 hs del pasado sábado en la parroquia mencionada, donde el padre Sergio Lamberti efectuó la ceremonia prometida.

 

¿Lloras querido lector? Nosotros también. Pero consuélate, no hay mal que por bien no venga; de otro modo no lo permitiría el Señor. Esta abominación que vez ya estaba dentro de la Iglesia desde hace muchos años; y es mejor que sea mostrada impúdicamente para que caigan las caretas y sepamos a qué atenernos.
En efecto, el obispo de Santiago del Estero sabía con anticipación lo que iba a suceder y, sin embargo, dejó hacer; es decir aprobó que un sacerdote católico bendijera el pecado de sodomía, execrando el templo y ultrajando a la Iglesia con un acto sacrílego.
Sólo atinó a publicar un comunicado en el cual, como un consumado farsante, quiere evitar el escándalo de los fieles con una definición del catecismo, cuando permite un gesto que vale más que mil sentencias. Hubiera valido mejor su silencio, porque al hablar públicamente si castigar ni corregir, ¡consintió lo actuado por el cura!

Por otro lado, si Mons. Vicente Bocalic, hijo de Bergoglio que fue uno de sus obispos auxiliares y lo conoce bien, permitió el sacrilegio, ¡es porque sabe que el Turista de la Eterna lo aprueba! No existe, a nuestro modo de ver, la menor posibilidad de que un obispo como ese actúe de tal modo sin contar con la aquiescencia papal.<

Así pues, el inicial “¡quien soy yo para juzgar!”, ha ido in crescendo pasando por el bautismo de los hijos de los homosexuales utilizado como herramienta de difusión de la contranatura, hasta alcanzar el culmen de la apostasía que acabamos de contemplar.

Sí, lo que ven nuestros ojos es una campaña dirigida por el Nuevo Orden Mundial, a la que se han plegado los jerarcas de la Iglesia auspiciados desde la Silla de San Pedro, hoy rodeada de homosexuales.

Basta, para confirmarlo, recordar las palabras que dijeron las “mamás” de la criatura bautizada en Córdoba sobre lo que para la lucha lésbica que ellas prosiguen significaba la bendición de la Iglesia. O volver a ver el video que inmediatamente publicó en Fútbol para Todos la Presidencia de la Nación al respecto (verAquí). O ver ahora, en el video de arriba, la promoción de su estilo de vida que espera conseguir la “neocasada” de Santiago del Estero.

¿Acaso no sabían ni Mons. Bocalic ni el mismo Francisco, que fue Cristina Kirchner la que personalmente entregó a Luisa Lucía Paz, la recién casada, el nuevo documento donde se hizo constar su cambio de sexo?

¿Será sólo por un casual que la privilegiada por la Presidente, sea ahora distinguida por nuestros pastores con la primicia de los casamientos gaylésbicos en la Iglesia?

¿Francisco se pone al margen de la Iglesia

Luego de lo cual, según informan diarios locales, agregó:

“Estamos reunidos celebrando el amor de Dios en nuestras vidas, un amor que estaba desde el origen de nuestra existencia”, y dirigiéndose a Luisa y José los instó a que ese amor de Dios “que los ha sostenido en momentos de dificultades, de alegría, de esfuerzo cotidiano por hacer que la opción de vida que han tomado sea respetada por todos, sea el que los acompañe por el resto de sus vidas”. Además sostuvo que “Jesús siempre está presente en el camino que nos toca recorrer y por eso le pedimos que renueven el compromiso de estar juntos, como lo vienen haciendo hace ya 29 años”.
Palabras que sólo pueden salir de una mente enloquecida, o de un verdadero apóstata al servicio de Satanás.

Finalmente, da pena ver a los comentaristas católicos de buena fe, que en los distintos foros de Internet que anuncian el sacrilegio santiagueño intentan defender la institución matrimonial ¡que sus propios pastores acaban de denigrar! Están totalmente desarmados por estos hijos de Judas.
Incluso hay protestantes que “protestan” por la traición al Evangelio que ha permitido el obispo de Santiago del Estero.

Mons. Bocalic, si Ud. no restaura la justicia castigando durísimamente al culpable del sacrilegio que acaba de cometerse, con anuncio previo y premeditadamente, bajo sus propias barbas, se pone al margen de la Iglesia Católica. Pues la Iglesia de Jesucristo no canta loas ni bendice el pecado contranatura que clama al cielo.
Y si fuera el mismo Papa el que así se lo haya exigido, que Dios no lo permita, sepa no puede ser Papa el que lleva a las almas a su perdición, y que Ud. no debe seguir a nadie que se dirija al Infierno.

p/d: ¡Qué mala suerte ha tenido la católica ciudad de Santiago del Estero, madre de ciudades! ¿Se acuerdan nuestros lectores del obispo que en 2005 fue filmado por su propio amante? ¿Se acuerdan que su conducta indefendible fue sostenida públicamente por… por… ¡por Bergoglio!?

adornos6

COMENTARIOS ELEISON CCCLXXIV. PAPAS FALIBLES

14 de septiembre de 2014

Comentarios_Eleison

PAPAS FALIBLES


Ni los liberales ni los sedevacantistas aprecian que se les diga que ellos son como cara y ceca de una misma moneda, pero es cierto. Por ejemplo, ninguno de los dos puede concebir una tercera alternativa. Vean por ejemplo en su Carta a los Tres Obispos del 14 de abril de 2012, como Monseñor Fellay no podía ver una alternativa a su liberalismo que no fuera el sedevacantismo. A la inversa, para muchos sedevacantistas si uno acepta que alguno de los Papas Conciliares ha sido realmente Papa, entonces uno no puede ser sino un liberal, y si uno critica al sedevacantismo, entonces uno promueve el liberalismo. ¡Pero de ninguna manera!

¿Por qué no? Porque ambos están cometiendo el mismo error de exagerar la infalibilidad del Papa. ¿Por qué? ¿Es posible que sea porque ambos son hombres modernos que creen más en personas que en instituciones? ¿Y por qué debe ser esa una característica del hombre moderno? Porque más o menos a partir del Protestantismo en adelante, menos y menos instituciones han verdaderamente buscado el bien común, y más y más algún interés privado tal como el dinero (mi derecho sobre ti), lo cual por supuesto disminuye nuestro respeto por ellas. Por ejemplo, buenos hombres salvaron por un tiempo a la podrida institución moderna bancaria para que no tuviera inmediatamente todos sus perversos efectos, pero los podridos banksters actuales están finalmente mostrando lo que las instituciones malas del sistema bancario de reserva fraccional y de los bancos centrales eran, en sí mismos, desde el principio. El Diablo está en las estructuras modernas gracias a los enemigos de Dios y del hombre.

Entonces es comprensible si los Católicos modernos han tendido a poner demasiada fe en el Papa y demasiada poca en la Iglesia, y aquí está la respuesta a ese lector que me preguntó por que yo no escribo sobre la infalibilidad de la misma manera que lo hacen los manuales clásicos de teología católica. Esos manuales son maravillosos a su manera, pero todos han sido escritos antes del Vaticano II y tienden a asignar al Papa una infalibilidad que pertenece a la Iglesia. Por ejemplo, la cumbre de la infalibilidad es pasible de ser presentada en esos manuales como una solemne definición por parte del Papa, o del Papa con un Concilio, pero de cualquier manera por el Papa. El dilema liberal-sedevacantista ha sido la consecuencia, y además como un castigo por esa tendencia a sobrevalorar la persona y subvalorar la institución porque la Iglesia no es una institución meramente humana.

Pues, primero, el casquete de nieve que es el Magisterio Solemne sobre la montaña que es el Magisterio Ordinario, es su cumbre solamente de una man era muy limitada – es totalmente sostenido por la cumbre rocosa por debajo de la nieve. Y, segundo, por el más autorizado texto de la Iglesia sobre la infalibilidad, la Definición del Concilio verdaderamente católico que fue el Vaticano I (1870), sabemos que la infalibilidad del Papa proviene de la Iglesia y no a la inversa. Cuando el Papa compromete todas las cuatro condiciones necesarias para la enseñanza ex cathedra, entonces, dice la Definición, él posee “aquella infalibilidad de la que el Divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina.” ¡Pero por supuesto! ¿De donde más puede provenir la infalibilidad sino de Dios? Los mejores de los seres humanos, y algunos Papas han sido muy buenos seres humanos, pueden ser inerrantes, es decir no cometer errores, pero siempre que tienen el pecado original no pueden ser infalibles como Dios sólo puede serlo. Si ellos son infalibl es, la infalibilidad debe provenir a través, pero desde el exterior, de su humanidad, desde Dios que elige concederla a través de la Iglesia católica, y esa infalibilidad necesita ser un regalo solamente momentáneo, por la duración de la Definición.

Por consiguiente, fuera de los momentos ex cathedra de un Papa, nada le impide hablar disparates tal como la nueva religión del Vaticano II. Por consiguiente ni los liberales ni los sedevacantistas necesitan o deben prestar atención a tales disparates porque, como dijo Monseñor Lefebvre, ellos tienen 2000 años de enseñanza Ordinariamente infalible de la Iglesia con lo cual juzgar que son disparates.

Kyrie eleison.

bwsig31

EL CURA JOSÉ MARÍA MORELOS Y PAVÓN

13 de septiembre de 2014

morelos

 

LA REVOLUCIÓN DE 1811 A 1819

Mi intención al relatar estos datos sobre la revolución de Independencia es  hacer un esbozo de los personajes que el Partido Liberal Mexicano  presenta como héroes nacionales.

Después del ajusticiamiento del cura Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama y José Mariano Jiménez en la ciudad de Chihuahua, entre junio y julio de 1811, siguieron sus relevos en la Revolución liberal que buscaba la independencia del antiguo Virreinato de la Nueva España, separándolo por medios violentos de la Corona Española.  Dos jefes revolucionarios fueron los principales relevos; el curaJosé Ma. Morelos y Pavón, y Francisco Javier Mina.

El también sacerdote (cura) José Ma. Morelos y Pavón, nacido en la ciudad de Valladolid, Michoacán el 30 de septiembre de 1765, de padres buenos católicos, ingresó en 1790 al Colegio de San Nicolás del que era  rector el cura Hidalgo, permaneciendo allí cinco años para merecer su nombramiento de bachiller en la ciudad de México; en 1797 era ya presbítero. Como muchos otros curas del Virreinato se entusiasmó por las ideas liberales que circulaban entre los criollos ignorantes del fondo y origen que contenían. Así que en 1810 resolvió buscar a Hidalgo quien ya iniciaba su obra de destrucción del Orden Cristiano. El hecho es que en el pueblo michoacano de Charo, después de una larga entrevista, a fines de octubre de ese año, Hidalgo le extendió un nombramiento que registra la Historia:

“Por la presente comisiono en toda forma a mi lugarteniente el Br. José María Morelos, cura de Carácuaro, para que en la costa del sur levante tropas, procediendo con arreglo a  las instrucciones que le he comunicado”. (1)

Pero Hidalgo había concedido igual jefatura a otros tres individuos: Ignacio López Rayón y su hermano José Ma. Para hacerse cargo de las tropas que aquel había dejado en Saltillo, un segundo grupo a los hermanos Villagrán, arrieros ignorantes y crueles, para operar en el Bajio y comarcas aledañas del centro del país, y el tercero, a Javier Osorno ladrón de caminos, comisionado en  la región del norte de Veracruz, quienes se repartirían los territorios de Nueva España para revolucionarlos.

José Ma. Morelos era otro de los cientos de sacerdotes del Virreinato, cuya vocación religiosa era superficial y equívoca, porque en el fondo había rebeldía a toda disciplina, especialmente para imitar a Jesucristo, guiando espiritualmente a las ovejas del Maestro. Las ideas de la Ilustración habían llenado su mente poco profunda, del deseo romántico de Libertad, Igualdad y Fraternidad  universales,  si bien en cura Morelosera de inteligencia viva, su cultura general era menos que mediocre; debiendo valerse de otros para suplir esa deficiencia.  Sin embargo, tenía las cualidades humanas de la actividad física y la estrategia en el combate, las que le darían ventajas militares en poco tiempo.

Primera campaña:

Antes de finalizar el año de 1810, el cura Morelos, ya contaba con más de tres mil seguidores entre ellos, los hermanos Hermenegildo, José Antonio y Juan José Galeana, así como sus sobrinos Pablo y Luis Galeana. Junto con éstos, estaba un oscuro peón que con el tiempo llegaría hasta la presidencia de la república; Vicente Guerrero Saldaña. También se unió  a Morelos otro cura como él; Mariano Matamoros y Orive, de la ciudad de México, ordenado sacerdote en 1796 a sus 26 años de edad, quien por sus ideas revolucionarias era perseguido, así que formando parte de las tropas de Morelos, salvaría momentáneamente su vida. Además, el cura Matamoros tenía dotes para el combate por lo que recibió el grado de coronel quedando custodio del pueblo de Izucar. (2)

En un solo combate, Morelos cumpliría su primera campaña revolucionaria, es decir; de pillaje, de destrucción del orden y la riqueza establecidos en la parte sur de la provincia de México. ¿Conservaría algún resto de mansedumbre sacerdotal y vería minorar toda inútil efusión de sangre y destrucción de la Riqueza pública? (3)

El historiador don Lucas Alamán en su “Historia de México” escribe refiriéndose al cura Morelos: “Por desgracia, entre las cualidades de Morelos, no se contaba la generosidad para con los vencidos. Su rostro torvo y ceñudo era la expresión de aquella crueldad calculada con que fríamente volvió sangre por sangre, y cobró a sus enemigos, centuplicados, los males que de ellos recibió”. (4)

Para finales del año 1811, Morelos había derrotado a tres jefes realistas y ocupado casi todo el territorio del actual estado de Guerrero, con ayuda los  hermanos Nicolás y Miguel  Bravo.

Entonces se acercaron a él los intelectuales de la Revolución, el cura volteriano Dr. José Ma. Cos Pérez y el impío Lic. Carlos Ma. Bustamante, para escribir aMorelos, sus discursos y redactar las actas del Congreso itinerante. Se acercaron, también, otros asesores yanquis que nunca le faltaron, para enardecer su anti españolismo,  todos estos eran los agentes de aquellos que la dirigían la Revolución y que  obedecían los lineamientos de la Logia de Charleston, al fin y al cabo la directora de la revolución en Nueva España.

Segunda campaña:

Si su antecesor  Miguel Hidalgo, había mandado asesinar a los españoles que no eran masones y destruir cuanta riqueza se  le atravesaba; Morelos  lo superó en toda clase de crímenes.

El historiador don Antonio Gibaja y Patrón escribe lo siguiente:

 “Me refiero a la penuria y  a las calamidades que pesaron sobre los mexicanos sitiados y sitiadores y a la población, que sufrieron horriblemente en Cuautla”:

“Morelos se aproximó de victoria en victoria a la villa de Cuautla en donde fue sitiado por las fuerzas del general Félix Ma. Calleja del Rey, fue un sitio de 60 días que sitiados y sitiadores no descansaron ni un solo momento. ¿Para qué? Estos dos ejércitos en guerra por más de cien años, ambos de mexicanos, la contemplaremos muchas veces en la historia de México. Todo para humillar a esta nación, porque el judaísmo y los gobiernos de los Estados Unidos la han uncido a infame jugo para esclavizar a sus hijos, para hacerles arrostrar la fama más degradada con que esos gobiernos y su pueblo llaman a los mexicanos; ladrones y bandidos”

Varios soldados de Morelos abandonaron sus filas y se presentaron en el campamento realista, informando a Calleja del miserable estado que guardaban los sitiados.  Morelos declinó acogerse al indulto que le ofrecía el Virrey, mientrasHermenegildo Galeana, a las dos de la madrugada, rompía el sitio por el lado norte en el cauce del río para proteger la huida del comandante Morelos, quien por fin salió, pero a costa de dejar más de ochocientos muertos de sus soldados que lo protegieron.

El primero en entrar fue el coronel Etchegaray quien envió al Comandante Calleja del Rey un parte con la descripción más cruda de lo que vio. “El pueblo presentaba la vista más horrorosa con cientos de muertos tirados en la calles y los quejidos de los enfermos y heridos salían de las casas abiertas, la peste había hecho presa de todos que estaban vivos….”

El general Calleja ordenó al cura de Yautepec José Mariano Rus Calado para que organizara el abastecimiento de víveres y agua para los sobrevivientes, mientras el sargento Juan Gamboa hacía que los indios rebeldes prisioneros cavaran las tumbas y enterraran a los muertos….

Etchegaray escribió a Calleja: “Aquellas mismas gentes que solo esperaban ser pasadas a cuchillo por el ejército realista vencedor, según se lo anunciaron los cabecillas del ejército de Morelos, al observar que poníamos en sus manos el alimento que tanto necesitaban…….levantaban las manos para dar gracias a Dios, y ver su gusto y alegría, arrancó de nuestros ojos el llanto que tanto satisface a las almas que nunca se olvidan de sus semejantes, a quienes, por un precepto de su Fe deben amar como así mismos”

El sitio de Cuautla ha sido cantado por los liberales oficiales como un hecho glorioso para el cura José Ma. Morelos, más, siguiendo los lineamientos de sus asesores nunca se mostró clemente y patriota con los mexicanos, él fue la causa de tanto sufrimiento y mortandad de personas inocentes y engañadas.

Tercera campaña de Morelos:

Después de la pérdida de Cuautla, Morelos se estacionó en Oaxaca no sin antes vencer  y fusilar a los jefes españoles Régules, Bonavía y Aristi. Desde ahí, dirigió varias operaciones comendadas por Matamoros y los hermanos  Bravo.

Su siguiente objetivo sería apoderarse del puerto de Acapulco. Salió de Oaxaca el 7 de febrero y después de varias acciones de pillaje y destrucción por el camino, llegó al Puerto el 6 de abril con muy pocas armas y unos 1500 revolucionarios. Tomó los cerros circundantes, bombardeando por seis días la población, cuyas principales familias se refugiaron en el fuerte de San Diego. Morelos mandó tomar la isla Roqueta, rodear el Castillo y tomarlo el 20 de agosto asesinando a los refugiados con el comandante Pedro Vélez. (5)

Estando Morelos en Acapulco llegó uno de los buques de la flota que venía desde Manila, capital de las Islas Filipinas ni tardo ni perezoso se hizo con su cargamento, e interrumpiendo con esto, el tráfico de más de doscientos años de relación comerciales entre Nueva España y Asia.

Después de la toma de Acapulco, José Ma. Morelos se presentó en Chilpancingo para el establecimiento y la jura del primer Congreso revolucionario que llamó: “El Supremo Congreso de la América Septentrional Mexicana”, otros nombres: “Congreso Nacional Constituyente”, “Congreso de Anáhuac”, etc. todo fue aprobado, aunque se opuso Ignacio López Rayón. Fue formado en el Palacio de Chilpancingo a seis de noviembre de 1813. El presidente naturalmente era Morelos, el Vicepresidente Andrés Quintana Roo, Los diputados: Rayón, Herrera, Bustamante, Verduzco, Liceaga y  Ortiz de Zárate.

Su proclama: “El pueblo declara su Independencia de cualquiera otra nación”. Una enorme falsedad porque toda esa farsa era obra del Pbro. Don José María Morelos  y Pavón, con sus diputados nombrados por él mismo.

El historiador don Antonio Gibaja escribe muy acertadamente que:

“La Revolución no era una guerra justa, sino una rebelión al orden establecido, y en cuanto al  caso de la Independencia, no fue hecha por la sociedad mexicana, fueron algunos mexicanos afiliados a un partido cosmopolita, como lo es el Partido Liberal; la tal guerra fue una rebelión contra la autoridad….. o el Congreso contra la autoridad de las leyes de la guerra o de la ordenanza militar” (5A)

Este Congreso dio a su creador el título de: “Alteza Serenísima”, esta era la segunda Alteza pues Hidalgo, en Guadalajara, había sido el primero en recibir este título, México habría de padecer a una tercera Alteza Serenísima por muchos años; Antonio López de Santana.

Morelos tuvo un rasgo de humildad, declinando el título  de Alteza y cambiándolo por el de “Siervo de la Nación”, que algunos presidentes de México del siglo XX adoptaron también por “humildad”…..
 

Cuarta campaña:

Ante tan exitosas campañas, Morelos se dirigió nada menos que a su ciudad natal Valladolid para uncir, ésta, a los revolucionarios. Creyendo que con los seis milseguidores podría tomarla. Llevaba tres divisiones al mando de MarianoMatamoros, Nicolás Bravo y  Hermenegildo Galeana, junto con las partidas de Muñiz, Arias, Ortiz, Vargas y el Padre Navarrete.

La ciudad estaba al mando del mayor general José Calderón y entre los jefes oficiales se encontraba el coronel Agustín Iturbide; entre todos había menos de dos mil efectivos. Morelos dirigió al comandante Landázuri una carta escrita por su secretario Rosains llena de soberbia y fanfarronería que comenzaba así:

“Aquellas armas a cuyo estruendo se rinden las ciudades y abaten las fortalezas……… No quedará cabeza sobre los hombros, las calles y las plazas serán regadas con negra sangre de cuantos temerarios se opongan a su impulso. Esta hermosa ciudad será teatro del horror…………  Dios guarde V. muchos años. Campo de Valladolid, diciembre 23 de 1813 a la una del día. José Ma. Morelos, Señor comandante de las armas de Valladolid.”

Al día siguiente 24 de diciembre de 1813, Morelos ordenó el ataque a la ciudad, peroGaleana y Bravo fracasaron replegándose al campamento. Ya en horas de la nocheIturbide al mando de 190 hombres de a caballo con infantes a la drupa atacó el campamento. La oscuridad y la confusión hicieron que las tropas revolucionarios se atacaran entre sí. Los sobrevivientes desobedecieron a sus jefes y huyeron. Morelosreunió algunas tropas y se refugió en la hacienda de Santa Lucía, dejando el mando aMatamoros. El 5 de enero de 1814 los insurgentes fueron nuevamente derrotados y Matamoros aprehendido. (6)

La estrella del “Servidor de la Nación” comenzaba a declinar con la derrota que sufrieron sus tropas y el ajusticiamiento de Mariano Matamoros, brazo derecho de Morelos, éste, huyó a Acapulco por la sierra, pero fue seguido por el comandanteGabriel de Armijo a tan corta distancia, que si no hubiera sido por la muerte heroica de Ramírez, uno de los coroneles del Cura Morelos, ahí hubiera caído preso. Dejando en la Hacienda de las Animas donde se habían ocultado, todo su equipaje, documentos y sellos de su Congreso itinerante y hasta un retrato al óleo de Morelos con banda de generalísimo, que fueron remitidos a España bajo inventario.

Entre el botín que traían los revolucionarios estaba el pectoral del Obispo de Puebla,  vasos de oro y plata del tesoro de la catedral poblana. Muchas alhajas y monedas de oro por un total de 12 481 pesos y 14 reales todo inventariado, después por el virrey Calleja, y repartido entre los oficiales según el reglamento. (7)

Ya en Acapulco,  que seguía bajo el poder de los revolucionarios, estaban presos dentro del Castillo de San Diego 200 españoles que se habían refugiado ante el acoso de los revolucionarios, Morelos propuso el canje de ellos por Matamoros al Virrey quien no recibió su propuesta a tiempo, sin embargo los 200 españoles fueron degollados  un mes después de muerto Matamoros. (8)

Estando Morelos en el puerto de Acapulco supo que el coronel realista José Gabriel de Armijo con más tropas iba ganado las poblaciones una a una con la firme determinación de reconquistar el puerto. La toma de Chilpancingo, anterior sede del Congreso Americano, por las tropas de Armijo, determinó a Morelos salir por el sur para internarse en la sierra dominada por Vicente Guerreo. Pero antes de salir mandó quemar todas las casas de puerto utilizando paquetes de cacao traído desde Guayaquil, sacados de los enormes almacenes de la familia De Icaza.

Orden al coronel insurgente Montes de Oca:

“Despache dos que ballan á atisar solo las casas de Acapulco, pero que no se entretengan en pepenar nada, sino que atisen bien, que no quede nada que no quemen, pues que todo ade quedar redusido a cenizas. Que los que ballan sean de empeño. Pie de la Cuesta Abril 9 1814”. – Morelos – Sr. Teniente coronel Don Isidoro Montes de Oca. (9)

Cuando el cura Morelos escribía por sí solo, sin ayuda de sus asesores, revelaba su ignorancia del idioma castellano y su pobre educación, a pesar de los años de Seminario.

Las órdenes del impío Cura Morelos no se concretaron a quemar, sino a asesinar sin misericordia a los ricos del puerto y a los oficiales realistas prisioneros. Cuando el coronel Armijo recorrió la costa encontró en el sitio de la Quebrada los cadáveres todavía sangrando de 21 prisioneros de los batallones de Asturias y Fernando VII, y 34 más en una barranca inmediata.

Entre los manglares de Coyuca encontró a varios religiosos y familias que ahí se habían refugiado para salvar sus vidas, entre ellos el Padre Francisco Patiño. (10)

Morelos siguió su huida hacia Zacatula continuando sus asesinatos con una saña increíble en alguien que era cura, sobre todo con sus hermanos en Cristo, matando por medio de uno de los Galeana, a todo aquel que no quisiera abrazar la Revolución. 

Muerte de Hermenegildo Galeana:

Sin embargo hay que hacer notar, que cuando los realistas iban persiguiendo a Morelos, en uno de los pueblos de la costa se acercaron al coronel Armijo; Fermín y Juana Galeana hermanos de Hermenegildo para donar setecientos pesos y  Fray José Terán mil pesos a la causa realista.

Armijo siguió a Galeana por la Costa Grande, pero se retiró a Tixtla para reorganizar sus fuerzas, dejando al capitán Avilés para seguir a Galeana que se escabullía, pero cuando lo perseguía el capitán Juan de Olivar muy de cerca, éste vio como Hermenegildo se golpeaba la cabeza con la rama de un árbol, cayendo a tierra, Galeana logró subirse de nueva cuenta a su caballo para seguir la huida, entonces el soldado de escuadrón Joaquín de León le dio un tiro matándolo. Los realistas entraron triunfantes a Coyuca con la cabeza de  Hermenegildo Galeana, donde el comandante Avilés mandó colgarla de arco del atrio de la iglesia con un letrero que decía “Esta es la cabeza de un valiente”, quien traía tras de sí, cientos de asesinatos a mansalva. Era el 27 de junio de 1814. Cuando el cura Morelos se enteró, dicen que levantó las manos diciendo: “Acabaron mis dos brazos ahora ya no soy nada”  Lucas Alamán tomo IV, capítulo II.

Poco antes de la muerte de Hermenegildo Galeana, le había llegado la noticia  a Ignacio López Rayón, de que el 19 de junio, en Nautla, había desembarcado un tal Mr. Humbert, enviado del gobierno de los Estados Unidos a los revolucionarios, con un importante refuerzo de armas y los “importantísimos pliegos de confederación con unas provincias que son la envidia de las naciones”· “nuestros generosos vecinos del Norte, altamente convencidos de la justicia de nuestra lucha… no quieren paz con la Europa hasta alcanzar la independencia de nuestro dilatado continente…” (6B)

Así celebraba López Rayón en una carta dirigida a Rosains, su “Capitán general de los Ejércitos Nacionales y Ministro de las Cuatro Causas”

Después se comprobó que solamente había sido un intento de algunos yanquis para enterarse directamente de la situación. Entonces Rayón por medio de su segundo Rosains ordenó que el llamado mariscal Juan Anaya fuera a los Estados Unidos a entrevistarse con el presidente Madison para pedirle ayuda, así como lo habían hecho Pascasio  Ortiz de Letona y Bernardo Gutiérrez de Lara enviados por Hidalgo con el mismo fin. (6C)

 Anaya en compañía del Padre Pedroza llegó a Nueva Orleans para organizar una expedición de aventureros yanquis, Con esto se demuestra que cada jefe revolucionario pretendía establecer relaciones con el Presidente de los Estados Unidos, porque había, sin duda algún motivo para esa fraternidad.

Sin embargo esta falta de patriotismo de los revolucionarios los ha llevado a una falsa creencia; ellos creían, como muchos aún lo siguen creyendo actualmente, “que el gobierno de los Estados Unidos hace compromisos directos con los revolucionarios. Esto es un error, porque no conocen el juego que sigue aquel gobierno. Al contrario, los llama bárbaros, ladrones y bandidos. Esto es a la faz del mundo, y ocultamente por medio de las sociedades secretas”.  Antonio Gibaja, “Revoluciones Sociales de México”

Mientras tanto, Morelos se había hecho fuerte en una región michoacana elevada, de buen clima alejada de los batallones realistas. Lugar ya conocido por él, donde existían minas abandonadas, socavones usados como cárceles  para los eclesiásticos españoles o que habían resistido a la Revolución. El capellán de Morelos, Padre José Morales encontró a tres sacerdotes en tales condiciones, que quedó horrorizado. Eran los infelices,  el Padre agustino Ramírez capellán de Acapulco, el Padre Alegre y el Padre franciscano Gotor. Esto se supo por relación del P. Morales en la causa a Morelos. (6D)

Durante los primeros seis meses de 1814 las tropas del virrey Calleja, había recuperado toda la Costa del Sur con su centro el importante puerto de Acapulco. Los insurgentes perdieron lo que habían ganado en los primeros años de las campañas del Cura Morelos, mientras éste, quedo escondido en las montañas, el turno a ser perseguido era Ignacio López Rayón presidente de la Junta Revolucionaria, quien estaba en Tehuacán. Ante el acoso de los realistas, Rayón subió hacia Zacatlán donde se estableció una pequeña corte alrededor de su persona.

En septiembre de 1814 las tropas realistas desde varios puntos habían rodeado a Zacatlán y casi prenden a Rayón durante la noche del 24, pero un tiempo húmedo con densa niebla impidió el asedio del pueblo. Al medio día el coronel realista Llorente atacó la casa de Rayón, aunque este se escapó abandonando todos sus documentos y haberes. El historiador don Lucas Alamán relata en el cap. V del tomo IV de su obra, que esos papeles de Rayón y remitidos a la secretaría del Virreinato le fueron de mucha utilidad para escribir su historia de la Revolución. Con Rayón se fugaron Carlos Bustamante y su esposa. Quedaron prisioneros, el Presbítero diputado Crespo yFrancisco Antonio Peredo que había ido en calidad de enviado a los Estados Unidos, a más de otros muchos oficiales. La pérdida de los revolucionarios quedó en 200 muertos y 50 prisioneros.

Rayón y Bustamante se separaron para que éste se embarcara en Nautla rumbo a los Estados Unidos, con  un tejo de oro de 14 marcos y dinero en monedas. Bustamante y su esposa en compañía del Padre Alarcón y algunos criados de éste cayeron en manos de insurgentes quienes le quitaron el tejo y el oro, a poco llegaron los del Dr. Couto quien a su vez se quedó con el tejo y el dinero. (Lucas Alamán, Tomo IV, cap. V)

Mientras tanto el Cura Morelos se reunió con varios jefes del Congreso en la villa de Uruapan donde los diputados le dieron el mando militar y la misión de llevarlo hasta Tehuacán.  Don Lucas Alamán apunta en su libro VII capítulo I, “La salida se efectuó el 29 de septiembre de 1814, los individuos del Congreso recibieron 600 pesos cada uno para los gastos del viaje, los equipajes de tantas personas, los archivos y papeles de las oficinas, los víveres y municiones formaban un convoy considerable. Todos en la marcha estaban sujetos a la disciplina militar, los diputados recibían igual ración que los soldados; caminaban en formación rigurosa, desde las siete de la mañana hasta la tarde, que acampaban al raso”

Para capturar a Morelos y su Congreso, el virrey Calleja nombró al coronelManuel de la Concha y todas las divisiones del centro del país se fueron concentrando en forma de pinza sobre los insurgentes. Mientras el Cura dispuso que los integrantes de Congreso se adelantasen, él quedaría protegiendo la retaguardia, pero, Morelos y sus revolucionarios ya no tenían salida, todo se reducía al ataque de los realistas y a defenderse los rebeldes.

Los realistas al mando del coronel de la Concha dieron alcance a las tropas deMorelos  atacándolas por tres frentes. La desbandada de éstos fue general y el teniente Matías Carranco dio alcance al Generalísimo; cuando se vieron frente a frente, éste reconoció a su antiguo subalterno diciéndole: “Sr. Carranco, parece que nos conocemos”. Era el 5 de noviembre de 1815.

En el alcance se hicieron muchos prisioneros entre ellos el capellán del Congreso, Padre José Ma. Morales, sin embargo los diputados y demás integrantes pudieron alejarse, porque nadie los siguió.

El botín que llevaba Morelos se partió conforme al reglamento militar, solo se separaron cinco barras de plata para el gobierno virreinal. El Cura Morelos y el capellán quedaron bajo la custodia del capellán realista  Padre Salazar.

Prisión, Proceso y Muerte del Cura José Ma. Morelos y Pavón

Desde su captura el 5 de noviembre hasta su proceso en la ciudad de México pasaron diez y seis días. El coronel de la Concha y su tropa, captor de Morelos llegaron con los prisioneros a San Agustín de las Cuevas distante 4 leguas de la Capital del Reino, el 21 de noviembre. El virrey Calleja no quiso presentar al preso en público, por lo que dictaminó que lo llevaran durante la noche a las cárceles secretas de la Inquisición, lo que así se hizo. Y que se procediera a su causa inmediatamente, informando a Morelos que nombrase al defensor que quisiese; quedando terminada la confesión de cargos esa misma tarde.

El Cura Morelos, lejos de atribuir a otros la parte que había tenido en la Revolución, descargando sobre ellos lo más odioso de sus actos, como lo habían hecho Hidalgo y Allende, contestó con dignidad y firmeza a todos los cargos que se le hicieron, que fueron 23.

El principal cargo que le hizo el jurado fue de traición, faltando a la fidelidad al Rey, promoviendo la Independencia y haciendo que esta  se declarase por un Congreso reunido en Chilpancingo.

Respondió: “Que no habiendo Rey en España cuando se decidió por la independencia de estas provincias trabajando cuanto pudo por establecerla, no había contra quien se pudiese cometer ese delito, y que hallándose después, comprometido con la Revolución, concurrió con su voto a la declaración que se hizo en el Congreso de que nunca debía reconocerse al Sr. Don Fernando VII, ya porque no era de esperar que volviese, o porque si volvía había de ser contaminado.”

“Pero que antes de votarlo, consultó con las personas más instruidas de ese partido y por varias razones le dijeron que era justo, la una, porque era culpa de S.M. haberse puesto en manos de Napoleón y entregándole la España como un rebaño de ovejas, y que aunque tuvo conocimiento de su regreso de Francia, nunca le dio crédito o juzgó que habría vuelto napoleónico”

El último de los cargos que le hicieron fue por los cientos de asesinatos que se habían cometido en su campaña, destrucción de fortunas, ruina de familias y desolación del país, dijo:

“Que estos eran los efectos necesarios a todas las revoluciones, pero que cuando entró en ella no pensó que se causasen, y que desengañado de que no era posible conseguir la independencia, así por la diversidad de dictámenes que no permitía tomar providencias acertadas, así como la falta de recursos y de tino; había pensado pasarse a la Nueva Orleans, a Caracas, o presentarse a la antigua España, para presentarse ante el Rey a pedirle perdón……¨

Terminado el proceso civil, vino a continuación el proceso eclesiástico, del que presentaré algunas preguntas siguiendo  la Historia de México de don Lucas Alamán:

Una interesante pregunta, ¿si en el tiempo que había permanecido en la Revolución había celebrado Misa?, contestó:

“Que se había abstenido de hacerlo, considerándose  irregular, desde que en el territorio a su mando comenzó a haber derramamiento de sangre”

Otras peguntas:

¿Si había recibido la Sagrada Comunión estando excomulgado?

“Que consideraba inválidas las excomuniones.”

¿Si había rezado el Oficio Divino?

“Que en el calabozo no había suficiente luz para hacerlo.”

¿Si su conducta había sido relajada?

“Que si su conducta había sido relajada, que  había procurado, por lo menos, que no fuese escandalosa, y que los hijos que tenía,  no se sabía en el público que lo fuesen”.  Sin embargo, era público y sabido entre los que le seguían, que Juan Nepomuceno Almonte era su hijo, el mismo que lo acompañó en la toma de Cuautla y el que mandó a Nueva Orleans paraeducarse.

En fin que el Tribunal falló con lo pedido por el fiscal:

“El presbítero D. José María Morelos es hereje formal negativo, fautor de herejes, perseguidor y perturbador de la jerarquía eclesiástica, profanador de los santos sacramentos, traidor a Dios, al Rey y al Papa. Irregular para siempre, depuesto de todo oficio y beneficio.”

Fue condenado a asistir a su Auto en traje de penitente, con sotanilla corta y vela verde, a hacer confesión general y los Ejercicios de San Ignacio. Y para el caso inesperado y remotísimo de que se le perdonara la vida; a una reclusión para todo el resto de ella en África.

Don Lucas Alamán relata detalladamente esta ceremonia de degradación de un sacerdote como antes, las habían tenido Hidalgo y Matamoros:

“Luego de que se terminó la lectura de la Causa, inquisidor decano hizo que el reo abjurase sus errores e hiciese la protesta de Fe, procediendo a la Reconciliación con todo el ceremonial de la Iglesia, recibiendo  de rodillas los azotes con varas. En seguida continuó la Misa rezada con asistencia del mismo reo”.

“Acabada esta, se siguió con la ceremonia de Degradación que estuvo a cargo delobispo de Oaxaca revestido de pontifical. En la sala del Tribunal se apretaban más de trescientas personas principales de la Capital. Morelos con los ojos bajos, aspecto decoroso y paso mesurado, se dirigió al altar: allí, después de leída la sentencia de la junta conciliar, se le revistió de todos los ornamentos de sacerdote y puesto de rodillas delante de Obispo, ejecutó este, la degradación por todos los órdenes según el ceremonial de la Iglesia. Todos los presentes estaban conmovidos, solamente Morelos no se inmutó.”

Terminada la ceremonia se entregó al reo al brazo secular, entonces el coronel Manuel de la Concha se hizo cargo de Morelos conduciéndolo a la cárcel de la Ciudadela. Donde el coronel de la Concha, el 21 de diciembre intimó la sentencia al reo quien de rodillas según el uso de los Tribunales la escuchó.

El coronel le hizo saber que en un lapso de tres días sería ejecutada la sentencia, fueron llamados el cura Guerra y otros sacerdotes para prepararlo a bien morir. El día 22 a las seis de la mañana de la Concha lo hizo subir a un coche con el Padre Salazar y un oficial; Concha y su división llevaron al reo hasta el santuario de Guadalupe. Morelos iba rezando diversas oraciones entre ellas el Misesere y De profundis aunque confiaba en la misericordia de Dios que sus pecados habían sido perdonados. En Guadalupe tomó un pequeño desayuno continuando hasta el llamado Palacio de San Cristóbal Ecatepec, ocupado por un destacamento militar.

Se reconcilió con la Iglesia por medio del Padre Salazar y él mismo se vendó los ojos, los soldados le indicaron donde se debía poner de rodillas, el Padre Salazar le dijo: haga cuenta de que aquí murió Nuestro Salvador; se dio la voz de fuego, y el hombre más controvertido que había producido la Revolución en Nueva España, cayó atravesado por la espalda con cuatro balas, pero moviéndose todavía y quejándose lo remataron de otras cuatro. El Padre Salazar hizo vestir el cadáver y mandarlo enterrar a las cuatro de la tarde del 22 de diciembre de 1815 en la Parroquia del pueblo de Ecatepec, vivió exactamente 50 años. Sus restos se perdieron y nadie los ha encontrado hasta hoy.

 Morelos, había nacido el 30 de septiembre de 1765 como: José María Teclo Morelos y Pabon. Está a discusión de si el impío cura tuvo tres o cuatro hijos, pero es seguro que el Mariscal del Impero de Maximiliano, Don Juan Nepomuceno Almonte, hijo de Brígida Almonte era uno de ellos.

 REFLEXIONES

Para que el  lector tenga una base a su propia investigación.

El movimiento revolucionario que  intentó destruir el antiguo orden monárquico, aristocrático y católico del Virreinato de Nueva España, para sustituirlo por el sistema republicano,  plebeyo, librepensador y masónico, propio de los Estados Unidos de Norteamérica, estaba dirigido por el recién fundado Partido Liberal Mexicano, que a su vez seguía las órdenes de la Gran Logia establecida desde 1802 en la ciudad de Charleston, Carolina del Sur, Estados unidos de América. Los jefes de la Masonería buscaban individuos ya corrompidos o proclives a ser corrompidos dentro del clero bajo de Nueva España, porque decían: “Estos arrastran al pueblo y nos sirven para la causa que necesitamos”, entre los más idóneos encontraron al cura José Ma. Morelos.Como habían encontrado al cura Miguel Hidalgo, al cura Mariano Matamoros, al cura Manuel Iturriaga, al cura José Ma. Cos,  y tantos otros que participaron en la Revolución.

La Causa que la Masonería de principios del siglo XIX necesitaba, era la entrega del Imperio Español a los Estados Unidos, a través de Inglaterra y la Francia napoleónica.  Para sentar las bases de una potencia mundial que destruiría el Orden Católico.

Ninguno de los principales jefes revolucionarios que hemos mencionado pudo ver consumada la independencia por la que luchaban, a pesar de la ayuda intelectual y logística proporcionada por la República Yanqui. Estos fracasos retrasaron los planes de la política angloamericana para apoderarse de la Nueva España, por lo que en 1816 comenzaron a preparar en Londres, Inglaterra, una expedición de aventureros para apoderarse por la fuerza del Virreinato.

Después del ajusticiamiento del cura Morelos, vendría la fugaz  revolución de Francisco Javier Mina preparada desde 1816 en los Estados Unidos. Mina, con su tropa de extranjeros entró al país el 15 de abril de 1817 pero el 27 de octubre de ese año  Mina cayó ajusticiado.

Entre ese año y la actuación de Agustín de Iturbide vendrían unos años de relativa paz para los habitantes de la Nueva España. Solamente habían quedado algunos grupos guerrilleros en las montañas del sur del país, el grupo más notorio fue el deVicente Guerrero. Pues la mayoría de los revolucionarios se habían indultado.

Los habitantes de la Nueva España y de todos los territorios del Imperio Español, acendrados católicos, no se doblegaban ante la Revolución armada; entonces él ataque de la Masonería Internacional sería por vía de las Leyes.

Los liberales de la propia España levantaron de nueva cuenta en 1820, la Constitución masónica de 1812, conocida como la Constitución de Cádiz, que el rey Fernando VII había desconocido en 1814. Volvieron a la carga y obligaron al Rey a firmarla para que fuera proclamada en todo el Imperio. Esto provocó la deseada efervescencia social: la Jerarquía de la Iglesia y el pueblo católico no la querían porque destruía la estructura de la Iglesia y la Fe del pueblo católico; las autoridades, por obediencia debían proclamarla.  En México, la capital del Virreinato, el virrey  Juan Ruiz de Apodaca quien gobernaba desde el 20 de septiembre de 1816, tuvo que jurar la Constitución masónica para evitar los tumultos semejantes a los de Madrid en España. Con esto, las clases elevadas de Nueva España idearon un Plan para separar el Virreinato, del Imperio Español, pero manteniendo la figura del Rey como autoridad política.

Es entonces, cuando se forman las Juntas de la Profesa y entra a la palestra Agustín de Iturbide, LA CONSUMACIÓN DE LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO con su Plan de las Tres Garantías, la unión de todos los habitantes de la Nueva España en un Imperio Católico Mexicano, independiente de cualquier otra nación. Lo cual se realizó entre el 19 de mayo de 1822 al 19 de marzo de 1823. Pero una nación vecina, independiente y fuerte no convenía  a los intereses imperialistas de los Estados Unidos. Éstos maquinaron para que en 1823 cayera en único gobierno mexicano realmente independiente, utilizando para ello, al Partido Liberal Mexicano aliado suyo hasta hoy en día, año 2013. 

LUIS  OZDEN

 

NOTAS Y BIBLIOGRAFÍA:

(1)     “Enciclopedia de México”, S.E.P. 1988, Ficha Morelos.

(2)     Ibid, Obra mencionada.

(3)     Historia de la Iglesia en México”, Padre Mariano Cuevas S.J

(4)     “Historia de México”. Lucas Alamán Escalada.

(5)      “Revoluciones Sociales de México” Antonio Gibaja, Tomo II cap, 9, Ed Tradición 1973.

(6)     “Enciclopedia de México” S.E.P. 1988 Ficha Morelos, pag. 5625. (6A) “Revoluciones Sociales de México”, Tomo II, cap. IX,  Antonio Gibaja y Patrón, Ed. Tradición 1973. (6C)  Ver letras O y G. “Enciclopedia de México”, Secretaría de Educación Pública, México, 1988.  

(7)     “Historia de México” Tomo IV, cap. I, Lucas Alamán Escalada, Ed. Fasc., Instituto Helénico.

(8)     “Revoluciones Sociales de México”, Tomo II, cap. IX, Antonio Gibaja, Obra citada.

(9)     El cura Mariano Matamoros fue conducido a Valladolid y procesado. Después que  Morelos había huido hasta Acapulco donde tenía 203 prisioneros españoles. Morelos propuso al virrey Calleja el canje de ellos por Matamoros. Pero el virrey recibió la propuesta cuando ya había sido fusilado el cura Matamoros. A saber esto, el cura Morelos mandó degollar a los 203 españoles en el fuerte de San Diego de Acapulco. “Revoluciones sociales de México”, Tomo II cap. 9, obra de don Antonio Gibaja y Patrón.  Ed. Tradición 1973.

(10) Lucas Alamán Escalada. Obra citada

(11) Lucas Alamán Escalada. Obra citada, Lucas Alamán Escalada. Obra citada.

EL PARTIDO LIBERAL MEXICANO Y SU ANTECEDENTE EL LIBERALISMO

13 de septiembre de 2014

masonería

 

El liberalismo es una doctrina que asume la defensa y la realización de la libertad en el campo político. Su antigüedad comienza  en la llamada “Edad Moderna”,  a fines del siglo XVII, todo el siglo XVIII  llamado por los filósofos Siglo de las Luces, de la Ilustración o tal vez del Iluminismo”, extendiéndose su vigencia a todo el siglo XIX y aún a las primeras décadas del XX. (1)

Los filósofos de la Ilustración quisieron la libertad humana a ultranza, sin límites, su crítica de todos los temas es total, ni siquiera los han detenido las tesis cartesianas que vedan esta crítica a los campos de la religión, de la política y  la moral. La Ilustración no acepta estas renuncias y lleva su crítica racional, a todo, endiosando la Razón Humana.

Al deísmo inglés se lo considera como la primera manifestación de la Ilustración  consistente en cuestionar la validez de la Religión. (2)

A continuación los filósofos ingleses iniciaron la crítica política,  seguidos por los franceses y  los escritores de la Revolución de 1789. (3)

Los principios filosóficos de la Ilustración van, por tanto, contra el Orden establecido por el cristianismo en Europa desde la evangelización de los siglos V, VI y VII, pasando por la Edad Media y el Renacimiento, hasta antes del establecimiento del Protestantismo en el siglo XVI, cuando la religión católica era la norma de la vida en la sociedad entera. El régimen civil marchaba de acuerdo con el régimen religioso; la Monarquía con la Iglesia Católica.

También, junto a la Ilustración apareció el llamado Enciclopedismo como consecuencia de la especulación filosófica y crítica de todo lo creado que propone aquella. Pero el Enciclopedismo se concentra en el estudio de las ciencias y las artes, dando una especial importancia a la dialéctica.  Todo esto como contraposición al esquema enciclopédico que Aristóteles propone; las ciencias teóricas: filosofía, física y matemática y las ciencias prácticas: la ética, la política y las artes. Santo Tomás tomó el concepto aristotélico subordinándolo a la Teología, por tanto, la Ilustración y el Enciclopedismo se van a organizar como una corriente de pensamiento en oposición a la Cristiandad, atacando la religión  católica, y el sistema monárquico y económico  sobre el cual descansaba la sociedad. Esto es, a cuestionar la Tradición cristiana occidental, con bien estructuradas filosofías salidas de los pensadores protestantes: ingleses, franceses y alemanes principalmente (4)

Mientras, los enciclopedistas franceses cuyo espíritu “ilustrado” los llevó a adoptar un método sintético para llegar al saber positivo, fueron quienes mayormente influyeron en los filósofos, científicos y estadistas de las generaciones inmediatas y posteriores a la Revolución de 1789.

No debemos olvidar, por otra parte,  que la mayoría de los historiadores que tratan de esa época, soslayan las actividades de las sociedades discretas y secretas que siempre han existido a lo largo de la Historia, y cuyos miembros no aparecen como tales en los acontecimientos más relevantes. Ignorar a estas sociedades y a estos individuos es quedarse en la superficie del quehacer humano sin entender ni dar a entender a los lectores, el hilo conductor de lo que se relata. Entre las numerosas sociedades secretas estuvieron las logias masónicas como las más influyentes, a través de sus miembros enquistados alrededor de los gobernantes europeos. (5))

A partir del año 1717, tras la reunión de las cuatro principales logias europeas en la ciudad de Londres, se puede hablar ya, de una sola organización  MASÓNICA con diversos ritos u obediencias que hizo suyos todos los principios filosóficos del Liberalismo, es decir; la Ilustración y el Enciclopedismo, para llevar a cabo la destrucción de laTradición del  Orden CatólicoEl Papado, el sistema Monárquico y la Milicia. (5.A)

El Liberalismo se define así mismo, como “una doctrina filosófica, política  y económica que practica la tolerancia en todos los órdenes”. Sin embargo, tiene que ser intolerante, con el llamado por el mismo Liberalismo como: Absolutismo. (6)

El Liberalismo parte del concepto según el cual “el conocimiento de la razón humana y, el derecho inalienable  a la acción y realización propia, libre y sin límites es el mejor sistema para satisfacer los deseos de la humanidad”. (7)

Exige la Libertad de pensamiento, la libertad política y económica partiendo de la libre concurrencia (competencia) y es contrario a las actuaciones estatales y religiosas. El Liberalismo es por tanto, partidario de las libertades individuales y de los pueblos.

Como doctrina política, el Liberalismo y su soporte la Masonería se concretaron en la Revolución angloamericana de 1776 y como consecuencia de ésta, en la Revolución francesa de 1789. Pocos años después; a principio del siglo XIX, influyeron en las guerras deindependencia de los países de Hispanoamérica. Y para completar el cuadro de los enemigos de la Cristiandad durante el “Siglo  de las Luces”,se sumaron a este empeño los judíos talmúdicos. (8)

En el año de 1801 se fundó en la ciudad puerto de Charleston, Carolina del sur en los Estados Unidos de Norteamérica, la Logia de 6 judíos, cuyo presidente Esteban Morin era banquero de origen francés partidario y sostenedor de Napoleón Bonaparte, con el fin aparente, de organizar desde ese lugar norteamericano, las logias afines a los intereses de la Francia revolucionaria sin tener que tropezar con las monarquías europeas. (9)

En cuanto al Imperio Español, por su estructura católica, monárquica y aristocrática, era el fiel representante del “absolutismo” enemigo de las nuevas ideas, del Liberalismo y de los revolucionarios de toda laya.

Entonces, los revolucionarios franceses y su Jefe máximo Napoleón eran los indicados para deshacer en todas sus partes al viejo coloso; el Imperio Español. Por dentro, con los llamados “afrancesados” y por fuera atrayendo a sus hijos hispanoamericanos a logias obedientes al nuevo“Supremo Consejo de Charleston”. (10)

Serían los Estados Unidos de América la potencia beneficiada del trabajo del futuro emperador de los franceses. ¿No acaso la Revolución francesa era hija de la norteamericana? ¿No el hermano Lafayette, después de su actuación en la guerra de independencia americana, había regresado a la Francia con la escarapela tricolor de los yanquis en el sombrero, y la cabeza  llena de ideas de Libertad, Igualdad y Fraternidad? (11)

Pero nada es casual en el mundo, hay un Plan Metafísico que dirige los acontecimientos humanos, aunque sean los seres humanos los ejecutores de ese Plan, para lo cual, el Creador les dio el Libre Albedrío; la libre voluntad con la cual pueden acertar o errar su camino. En el caso de los Estados Unidos, esta república fue planeada, proyectada, para servir a los intereses religiosos, políticos y económicos de los financieros judíos desde el siglo XVI, concretamente los de Amsterdam en Holanda, bajo la monarquía de Guillermo de Orange.

La razón de extenderme en detallar ciertos acontecimientos históricos que podrían interpretarse como superfluos, es porque  la mayoría de los tratados de Historia de México no se refieren a los orígenes y causas de la formación del Partido Liberal de Nueva España, haciendo creer a los lectores que las ideas de la Independencia han salido de los propios novohispanos como Hidalgo, Morelos, Allende, etc. o de los sudamericanos Miranda, Bolívar, San Martín o Sucre. Cuando en realidad ni  los franceses ni los españoles afiliados a la Masonería tuvieron la iniciativa de la libertad y progreso de los pueblos hispanoamericanos. Todas esas ideas románticamente falsas, las propiciaron Inglaterra y los norteamericanos para aprovecharse de las  actividades de los criollos hispanoamericanos, quedándose a fin de cuentas, con sus tierras y riquezas dejando a los pueblos indígenas más pobres y desamparados.

Desde 1783 cuando los Estados Unidos de América fueron reconocidos como una nación independiente y amiga, por las potencias de entonces:España, Francia e Inglaterra, en la “Paz de Versalles”, esta nación recién nacida, no cesó de crecer abriendo sus puertos a todos los que quisieran establecerse dentro de sus nuevas fronteras entre el litoral atlántico y la orilla derecha del río Mississippi proclamando la Libertad de creencias y trabajo; la Igualdad bajo sus leyes y la Fraternidad de todos los perseguidos por “absolutismo” europeo, vendiendo las antiguas tierras realengas y de los indios a todo el que quisiera cultivarlas.

Uno de los cuatro firmantes del Tratado de Versalles, don Pedro Pablo Abarca, Conde de Aranda embajador de España en París, escribió al rey Carlos III algo parecido a una profecía: “Con vuestra real autorización acabo de firmar algo que me inquieta: Hemos reconocido a una potencia que ha nacido pigmea pero que con el tiempo será un gigante que se olvidará de nuestra ayuda y nos sacará del continente comenzando por la rica y hermosa Nueva España que no podremos defenderla por su lejanía a más de ser limítrofe de ella…..”  (12)

Por su parte, Benjamín Franklin primer embajador de los Estados Unidos ante la Corte del rey Luis XVI de Francia, aparte de ser científico, era filósofo, gran Maestre de la Masonería, había elaborado una doctrina y un plan para engrandecer a su nación basándose en los principios revolucionarios de su religión calvinista presbiteriana y del liberalismo imperante en el siglo XVIII.

A esa doctrina y su consecuente plan los llamó: “El Destino Manifiesto Imperial  de la Nación Americana” siendo la base de la política que han seguido hasta la fecha (año 2011) todos los presidentes de los Estados Unidos de América con sus variaciones de partido.

Personalmente creo, que la fundación secreta de las primeras logias masónicas,  en las posesiones americanas del Imperio Español, fueron organizadas por agentes infiltrados provenientes de los Estados Unidos, Inglaterra, Francia y por los españoles afrancesados. Su labor propagandista de las ideas republicanas por medio de las sociedades secretas, encontraron acogida entre ciertos criollos ilustrados, tanto civiles, propietarios, nobles titulados como también eclesiásticos.

Por razón natural, no se puede investigar con detalle y a fondo lo relacionado con las sociedades secretas cuando el investigador no pertenece a ninguna de ellas, pero deduciendo lógicamente los hechos políticos y examinando los documentos encontrados se puede seguir el hilo de los acontecimientos.

“Ya desde 1804, los seguidores del banquero Esteban Morin dictaban medidas para facilitarle el camino a Napoleón Bonaparte, el camino de la usurpación de España, por medio de las traiciones de los afrancesados españoles” (13)

Reclutar a la gente idónea para la consecución del Plan Maestro para engrandecer a la República americana a costa de la destrucción del Imperio Español por dentro de sus instituciones, era primordial, así como apoderarse de la persona del débil rey Carlos IV. Para implantar las logias que obedecieran a la central de Charleston se emplearon, al menos, cuatro años. También, en 1806 funcionaba una logia en la ciudad de México donde varios individuos que posteriormente serían conocidos personajes de la Revolución de Independencia habían sido iniciados. (13)

En enero de 1807 se suscitó un incidente en Nueva Orleans que tuvo resonancia legal: Aaron Burr, un antiguo político yanqui protegido del presidente Thomas Jefferson, quien ya había sido llevado a juicio por el asesinato del honesto Alexander Hamilton, enfrentó otro juicio por“Traición a los Estados Unidos”, había concebido junto a incondicionales suyos, un plan para invadir la Nueva España por Texas, apoyados por una escuadra de barcos ingleses, llegar hasta la misma ciudad de México y con el consorcio de “innumerables” conjurados novohispanos hacerse elegir Rey o Emperador (¿?)  (13 A)

Por otra parte, entre la correspondencia de los virreyes había una carta del Intendente  Morales desde Panzacola, fechada el 12 de mayo de 1808 al virrey don Francisco Javier Iturrigaray, donde asentaba:

“Hace un año existía en Nueva Orleans un grupo considerable de individuos, cuyo fin era revolucionar el reino de Nueva España y, que tenía noticias fidedignas de que en la conjura había muchos eclesiásticos,” (13 B)

Además, existe en los archivos, especialmente en el de Indias en Sevilla, numerosas cartas del Ministro de  España en Filadelfia, Estados Unidos: don Luis de Onís. Quien daba cuenta a los funcionarios de la Corona de todos los movimientos que se preparaban en esa nación, con el fin de separar a Nueva España del Imperio Español. Fundar una república a su imagen y ponerla bajo su “protección”. Mientras  ocultaban sus planes haciendo creer a los criollos novohispanos e hispanoamericanos en general, que era Napoleón y sus revolucionarios quienes ambicionaban quedarse con el Imperio. Los políticos yanquis invitaban a los ilustrados novohispanos a ponerse bajo la protección de sus instituciones republicanas, “garantía contra las ambiciones europeas”.

Llegando a este punto de la explicación, vemos cómo claramente, la  insurrección secreta de las directivas del Supremo Consejo de Charleston, se iba cumpliendo puntualmente. A los hispanoamericanos les llegaban invitaciones de diversos puntos: Londres, París, Cádiz y también Lisboa, pero todas se originaban en Charleston. Los hispanoamericanos estaban siendo bombardeados a dos fuegos porque  también Napoleón por su parte, ambicionaba gobernar el Imperio Español completo, sin compartirlo con Inglaterra ni con los Estados Unidos.

COMO ESPAÑA QUEDÓ SUJETA A LA OBEDIENCIA FRANCESA

Bajo el gobierno del valido Godoy, en 1805, hubo una alianza de España con la Francia napoleónica para repartirse Portugal, por lo cual entraron en guerra contra Inglaterra aliada de este Reino. Inglaterra había maquinado todo esto porque Bonaparte tenía el proyecto de invadir la Isla británica. Envió una armada al mando del almirante inglés Horacio Nelson quien derrotó a la escuadra franco-española en Trafalgar cerca de Cádiz,  en esa famosa batalla, España y Francia perdieron sus flotas, aunque Inglaterra perdió en la batalla a su almirante, y quedó dueña de los mares. Napoleón hubo de renunciar a su proyecto de invasión a la “pérfida” Albión, y España se quedó sin posibilidad de defender sus posesiones ultramarinas.

Bonaparte no actuaba por sí mismo, obedecía a la Masonería, cuyo final objetivo, era la destrucción del Imperio Español, con ese aval, se decidió volver a atacar al reino de Portugal y repartirlo con todo y sus posesiones ultramarinas, con España, según decía, comenzó su engaño ofreciendo al Ministro Godoy hacerlo rey de los portugueses, Para todo ello, las tropas francesas tendrían que cruzar el territorio español,

En el palacio de Fontainebleau, Francia, se firmó el Tratado el 24 de octubre de 1807. Napoleón tomó, entonces, a la monarquía española en un puño, mientras sus tropas llevaban a cabo una auténtica invasión de la Península. El rey de Portugal y toda su corte se embarcaron en 20 naves para el Brasil alejándose de ese modo por muchos años de la política europea aunque con la idea oculta, de anexar al Brasil, a su debido tiempo, todo el Virreinato de la Plata. (13 B)

Efectivamente así ocurrió; Napoleón envió tropas que poco a poco avanzaron a varios puntos de la península española, mientras los “consejeros afrancesados”  provocaban disidencias entre  el rey Carlos VI y su hijo Fernando VII por la antipatía de éste a Manuel de Godoy. Al fin, tanto Carlos VI como Godoy comprendieron la situación en que se encontraban sus personas.  Ya invadida la España por todas partes, el Ministro propuso a la familia real que se trasladara a Nueva España. (13 C)

Cuando se preparaba la huida del Monarca, hacia el Nuevo Mundo, el pueblo azuzado por agentes napoleónicos, rodeó el palacio de Aranjuez para impedir la salida del Rey.  Manuel de Godoy quedó preso y  Carlos IV abdicó la Corona en su hijo Fernando el 19 de marzo de 1808. (13 D)

“Las tropas francesas se hallaban a pocas leguas de Madrid y al tener, el pueblo de Aranjuez, donde se hallaba la corte, noticia de lo que pasaba, se indignó contra el favorito Godoy creyéndolo de acuerdo con Napoleón para entregarle la España. El pueblo se amotinó contra él…”“Las noticias de los acontecimientos de Aranjuez se recibieron en la ciudad de México el 8 de junio de 1808, Indescriptible fue el regocijo que causó la caída de Godoy y la proclamación del nuevo monarca….” (13 E)

Novohispanos y peninsulares se felicitaron por el advenimiento al trono de Fernando VII. Mientras el virrey Iturrigaray, nombrado por Godoy, se ausentó de la ciudad para que el pueblo celebrara la caída del mal gobierno encabezado por Godoy ministro del débil rey Carlos IV.

 Después sucedió en España, algo inaudito, algo así como un juego de niños, como un sainete, pero de una trascendencia capital y desastrosa:

Napoleón Bonaparte se trasladó  a Bayona población de los Pirineos franceses, a donde atrajo al flamante rey Fernando VII y al rey Carlos para una entrevista, ahí  pidió  a Fernando que liberase al ministro Godoy. Fernando accedió. Pero el asunto no quedó ahí, Napoleón jugaba con la familia real borbónica y presionaba con sus tropas establecidas por toda España de común acuerdo con los masones españoles afrancesados, instalados en puestos estratégicos a la espera de las órdenes del emperador de los franceses.

Bajo presión, Bonaparte logró que Fernando devolviese la Corona a su padre, Carlos IV, éste a su vez, se la ofreció a Napoleón,  quien  de inmediato,  se la pasó a su hermano José,  usurpando  éste, el venerable trono de España y sus Indias.

Carlos y Fernando  fueron llevados prisioneros al Castillo de Valençay en Francia. Una verdadera catástrofe política y social se había concretado en ese año aciago. Todo el Imperio Español se resquebrajaba como lo había planeado el Supremo Consejo de Charleston en los Estados Unidos. (14)

Acto seguido, Napoleón emprendió la invasión formal de España, dispuesto a destruir su Tradición Católica y a imponer los postulados de laRevolución: Libertad, Igualdad y Fraternidad.

José I Bonaparte hermano mayor de Napoleón, Gran Maestre de la Masonería formó su gabinete entre los afrancesados,  dos de ellos, virreyes de Nueva España: el quincuagésimo cuarto virrey Miguel José de Azanzay el último “virrey” Juan de Odonojú, ambos encumbrados masones. (14 A)

Las Logias masónicas españolas reconocieron al hermano de Napoleón, no así los verdaderos patriotas compuestos por: la antigua Aristocracia, la Iglesia Católica y el Pueblo llano españoles, quienes, lamentablemente,  cayeron en la trampa que les tendió la Masoneríaformando astutamente la Junta Nacional “patriótica” en Andalucía para dirigir (al fracaso) la lucha de resistencia al invasor por si los patriotas españoles realmente pudieran hacer frente al invasor. En Sevilla y Cádiz se establecieron un Gobierno y unas Cortes masónicos. (15)

NOTA: Me he extendido en estos antecedentes, porque son necesarios para que el lector comprenda fácilmente la secuencia que ha llevado a crear el Partido Liberal Mexicanodesde sus orígenes en las ideas de la Ilustración y el Enciclopedismo hasta su instalación entre los criollos “ilustrados” de Nueva España: Luis Ozden

La secular animadversión entre los españoles peninsulares y los criollos explotada por enemigos internos y foráneos del Imperio para destrozarlo había cristalizado hacia los últimos años del siglo XVIII en dos partidos no oficiales, subterráneos, compuestos por masones de diversos ritos, que los acontecimientos de Bayona definieron claramente: El Partido europeo y el Partido Americano. Sin haber sido una regla estricta; los europeos llegaron a formar, al comenzar el siglo XIX, el Partido Conservador y los hispano americanos el Partido Liberal.

Mientras en la Antigua España se formaban las juntas de gobierno para organizar la resistencia; en la Nueva España todo quedó como paralizado. Los habitantes en general estuvieron de acuerdo en no obedecer a José Ipero los individuos con puestos públicos, muchos eclesiásticos y los ricos de nuevo cuño, se pusieron en movimiento para tomar posiciones. Sin embargo el consenso general fue apoyar a Fernando VII en su prisión de Francia.

En Nueva España era virrey don José de Iturrigaray y Aróstegui desde 1803,  era afrancesado, nombrado por Manuel Godoy, con la consigna de acercarse al Partido Americano, Pero habiéndose encendido el fervor patriótico entre los  españoles peninsulares no masones, no le quedó otra salida que acercarse ocultamente, al Partido Americano pues estaba al tanto del Plan Maestro para separar a Nueva España con él como gobernante.

En cuanto el Virrey dio a leer públicamente las Gacetas llegadas de España a la ciudad de México dando cuenta de la prisión de la familia real y la invasión de los franceses. Se manifestó un ambiente de indecisión entre los cuerpos de mando; La Real Audiencia, el Ayuntamiento de la ciudad y el Virrey Iturrigaray sobre lo que se había de llevar a cabo en tan urgente y peligrosa situación para la Nueva España por sumarse a esta catástrofe, la noticia de que, desde Inglaterra, había salido una Armada al mando del general Arthur Wellington con el fin de llegar hasta Nueva España.

De todos los liberales pro americanos, fueron cabeza, los regidores del Ayuntamiento Francisco Primo de Verdad y Ramos y don José Francisco de Azcárate y Ledezma Duque de Atlixco, quienes el 12 de septiembre de 1808 propusieron se convocara a todos los ayuntamientos del Reino para formar un Gobierno provisional, un Congreso Nacional, que tuviera su origen en “la soberanía popular”. Curioso lenguaje tomado de las ideas liberales revolucionarias de los Ilustrados.

Por una coincidencia, en Nueva Orleans, habíase elaborado un plan para separar la Nueva España del Imperio Español. Entre los documentos que coleccionó don Genaro García para celebrar el Centenario del “grito” de Hidalgo, existe uno  del 22 de julio de 1808 en que el virrey Iturrigaray pide a don Benito Pérez que despache un barco a los Estados Unidos de América para comprar armas en ese país y “defender a Nueva España, supuestamente de los franceses pues se decía que ya estaba nombrado el Marqués de Saint Simon para gobernar el Reino”. Entre esos documentos hay varios escritos de personas influyentes del Virreinato que constantemente enviaban al Virrey, dando noticias de lo que se tramaba, y por las cuales se puede ver el estado de efervescencia en que se encontraba la población. (16)

El 9 de agosto se formó en la ciudad de México la Junta General, cuya acta dice reconocer a las Juntas aprobadas por Fernando VII en tanto no se restituya la Monarquía. También se reconoce en la persona del Virrey al legal y verdadero lugarteniente de su Majestad, así como a la Real Audiencia y  autoridades constituidas. El Acta va firmada por el Virrey, el arzobispo Francisco Javier Lizana y Beaumont, y todas las fuerzas vivas del Virreinato.(16 A)

El 1º de septiembre se hace una convocatoria para celebrar un Congreso General asistiendo los representantes de todos los Ayuntamientos del Reino. Previa a esta Junta, 58 personalidades de lo más granado de la capital encabezados por el síndico Fco. Primo de Verdad, desconocieron a las Juntas de Sevilla y Oviedo, reconociendo solamente a la persona de Fernando VII.

El 12 de septiembre, en ese Congreso; de común acuerdo con los integrantes del Ayuntamiento, el síndico  Lic. Primo Verdad  abogaba por el derecho a la soberanía del Ayuntamiento a favor del “pueblo americano”. El Virrey estuvo de acuerdo con el Ayuntamiento en contra del parecer de la Real Audiencia, el Arzobispo y la aristocracia criolla que se opusieron a las proposiciones de Primo Verdad y de Francisco Javier Ascárate, Duque de Atlixco.

Ese día  12 de septiembre de 1808 fue importante por muchas razones,especialmente para el Estudio de la Historia de México, porque salieron a la luz pública  los integrantes del  Partido liberal que en Nueva España se había ido formando con los  individuos, masones,  que constantemente llegaban de forma clandestina,  de Francia, España o los Estados Unidos y aún desde Inglaterra como el año anterior de 1807 en Buenos Aires. Para reunir a ciertos criollos novohispanos a la Masonería del Rito de York o del Escocés, dependiente del  Supremo Consejo de Charleston.

Los tres días siguientes fueron de aparente calma pero en la madrugada del 16 de septiembre (curiosa  coincidencia con el “grito” de Hidalgo, sólo que con resultados  contrarios),  el alférez de la guardia del Palacio virreinal, Juan Manuel de Salaverría , quien ya había tratado el asunto con donGabriel de Yermo vascongado como él,  rico hacendado y comerciante de la capital,  En compañía de éste  y de otros comerciantes, se  concertaron con casi trescientas  personas de confianza, entraron hasta las habitaciones del Virrey y sus allegados tomándolos por sorpresa, los pusieron presos.

A las pocas horas ya estaban en Palacio: la Real Audiencia, el Arzobispo y los magistrados quienes de común acuerdo (Real Acuerdo) dieron el Gobierno al octogenario Mariscal de Campo don Pedro Garibay por ser el oficial de más alta graduación en la Capital, a más de tener una conducta intachable incapaz de traicionar a nadie.  Mientras tanto, la virreina y sus hijos menores fueron conducidos al convento de San Bernardo y el virrey con sus hijos mayores al Tribunal de la Inquisición de la Plaza de Santo Domingo para interrogarlos. Después de un juicio relativamente corto fue absuelto de la acusación de ser traidor a su patria, luego, remitido a Veracruz para embarcarlo a España, quedando sus cuantiosos bienes embargados, sobre todo los cuatro cientos mil pesos del fondo del azogue en el Palacio de Minería”.

Para la custodia del ex virrey y su familia a Veracruz se encargó de tododon Gabriel Yermo, quien comisionó al alférez Salaverría para cumplirla. Éste , después capitán,  escribió una interesante crónica dirigida al entonces virrey, don Félix Ma. Calleja, fechada el 12 de agosto de 1816  en la cual, relata su versión de los hechos. Relación digna de crédito de la que expondré varios puntos. (17 A)

De ella, y del Diario de México, publicado en Guadalajara en 1872, así como la cita que hizo don Lucas Alamán en su “Historia de México” se refieren a que la viuda y los hijos de don José de Iturrigaray pasaron a México, ya hecha la independencia en 1824, para pedir al Congreso Mexicano la restitución de sus bienes, haciendo valer los méritos que el difunto don José de Iturrigaray había contraído con México por haber sido“primer autor y promovedor de la Independencia”. “De este modo, haciendo valer una traición que Iturrugaray había negado siempre, consiguieron su viuda e hijos que se les dejase el fruto del peculado que no podía ponerse en duda….” El Congreso Mejicano en 1824 mandó que se sobreseyese  el cumplimiento de la sentencia, y que se dejasen libres a la familia de Iturrigaray los cuantiosos fondos puestos en Minería. La viuda doña Inés de Jáuregui murió en México y los hijos marcharon a Europa, no sin haberse llevado los autos de la causa formada a su padre….. (18 A)

Todo lo anterior nos prueba, que efectivamente, había un plan secreto(de la Masonería, ritos escocés y yorkino ), para separar la Nueva España de la Antigua; nombrando a Iturrigaray gobernante de Nueva España separada, con el apoyo del Partido Liberal (Antecesor del Partidoamericano).

Regresando a los hechos del 15 de septiembre referido, casi inmediatamente después del golpe de Estado y de la prisión del virrey, fueron hechos prisioneros los licenciados Fco. Primo Verdad y Ramos, José Antonio del Cristo y Francisco Azcarate duque de Atlixco, el canónigo José Mariano  Beristain, al Abad José Cisneros de la Colegiata de Guadalupe y Fray Melchor de Talamantes sacerdote peruano; por denuncias de ser  partidarios de desunir el Imperio Español.  De entre los interrogatorios a que fueron sometidos  los acusados y de los papeles que se les encontraron en sus domicilios había un  Plan que fue achacado a  Melchor de Talamantes, por sus escritos y relaciones con el virrey Iturrigaray. (18)

El virrey José Iturrigaray había propuesto junto con Primo Verdad y el Lic. Azcárate la formación de un Congreso de todos los ayuntamientos de Nueva España, quien regiría el Virreinato, hasta la liberación de Fernando VII, como ya hemos apuntado.

Pero esta representación completa  de los ayuntamientos del Reino era el instrumento para independizar Nueva España, siguiendo ocultamente, las directivas del Supremo Consejo de Charleston, en beneficio ulterior de los Estados Unidos de Norteamérica.

Por lo que se infiere que en 1808 el Supremo Consejo de Charleston tenía todo preparado para el levantamiento de los criollos hispanoamericanos. Sin embargo, los acontecimientos referidos anteriormente  y la resistencia del auténtico pueblo español  de la Península y las Indias, cambiaron las estrategias.

La acción de los comerciantes de la ciudad de México dirigidos por Gabriel del Yermo para apresar al Virrey Iturrigaray, con la consiguiente alerta en que se puso el Virreinato, detuvo momentáneamente la revolución de loscriollos masones, pero como las directivas de Charleston eran terminantes en separar la Nueva España del Imperio, siguieron los intentos. Las Gacetas y la voz de la calle hacían creer al pueblo que los españoles peninsulares a los que se llamaba “gachupines” querían entregar el Imperio a Napoleón.

Al siguiente año, los liberales volvieron a tratar de rebelarse en la ciudad deValladolid de Michoacán. Todo estaba preparado para hace restallar laRevolución, esta vez armada. Sus jefes eran  el padre franciscano FrayVicente de Santa María, el teniente Mariano Michelena, el capitán José Ma. García Obeso y el padre Manuel Ruiz de Chávez entre otros, para levantarse el 19 de diciembre de 1809.

Por coincidencia, en noviembre de 1809, el Ministro de España en los Estados Unidos, envió una carta urgente al Capitán General de Cuba diciendo que

En Nueva Orleans hay una Junta compuesta por españoles, americanos y franceses para revolucionar a Nueva España de acuerdo con otras Juntas en Veracruz y México.” (19)

La conjura de Valladolid fue descubierta por una denuncia a las autoridades, sus miembros apresados, pero el nuevo Virrey Arzobispo Lizana y Beaumont solamente les dio la ciudad por cárcel. Suave castigo, que trajo como consecuencia el “Grito” de Hidalgo al siguiente año de 1810.

A partir de 1809 la penetración yanqui en los asuntos de Nueva España,  se fue haciendo cada vez más evidente, tanto, que las siguientes  insurrecciones: la  de Hidalgo y Allende entre 1810-1811, la de Morelos entre 1812-1815, la de Mina en 1817, hasta la de Guerrero entre 1818-1819 contaron con asesores y voluntarios norteamericanos, ayudando con esto,  a la consolidación del Partido Liberal pro americano integrado por masones del rito de York.

Según el investigador don Antonio Gibaja y Patrón; todos esos movimientos revolucionarios formaron en realidad uno solo, compuesto de cuatro etapas para la destrucción completa de la Nueva España:

La primera: el desgastamiento de su poderío entre 1808 y 1817.

La segunda: la Independencia de 1817 a 1821. Destrucción del lazo familiar con España.

La tercera: la formación del primer gobierno nacionalista mexicano entre 1821 a 1823 y su destrucción por la intervención de las logias.

La cuarta: el establecimiento de la República Democrática y Liberal imitación de la yanqui, en 1824, con la creación de su primera Constitución liberal masónica.

CONCLUSIÓN

En las páginas anteriores, he sintetizado la historia verdadera de la creación del Partido Liberal Mexicano, hasta su toma del poder político de manera antidemocrática: el 2 de octubre de 1824, la jura de la Constitución, luego, el día 4, a sugerencia del gobierno de los Estados Unidos de América a través de las Logias,  con el nombramiento de Guadalupe Victoria, seudónimo de Manuel  Fernández Félix, como el primer presidente de la Republica de los Estados Unidos Mexicanos.  En este individuo, la Masonería intentó conjuntar a los ritos europeo y americano.

El Partido Liberal, con sus postulados antinacionalistas ha sido apoyado, desde entonces,  por los gobiernos masónicos y protestantes de losEstados Unidos  de América, hasta este siglo XXI. Para ser ariete contra las tradiciones católicas, hispánicas y nacionalistas del pueblo mexicano. ElPartido Liberal Mexicano, se ha convertido, (en sus más de doscientos años de vida), en una élite antidemocrática y dictatorial que ha mantenido sojuzgado al pueblo, puesto en perpetua efervescencia, con guerras intestinas, persecuciones sangrientas, francas o solapadas. Con el robo instituido en regla para los que algo tenían y el desmantelamiento de los templos católicos en todo el país, apoderándose de todas las obras de arte que el pueblo en su devoción regaló con mucho sacrificio. El Partido Liberal en su conjunto es el inventor de una historia falsa del pueblo mexicano, adquirida de la Leyenda Negra protestante y puritana.

Este Partido sostenido por la Masonería yanqui, tiene sus héroes liberales, individuos contrarios a la realidad del pueblo católico, y que ha colocado en los “altares” de la patria, haciendo creer que son los héroes  de la nación, por haber sido éstos, sus seguidores incondicionales.

Liberales y masones han sido la gran mayoría de los jefes de gobierno de México, los más notorios por su fanatismo han sido:

Guadalupe Victoria, alias de Manuel Fernández Félix-10 octubre 1824 al 1º abril de 1829-; fanático de la Logia. De ser proclive al hispano americanismo bolivariano (bajo la protección inglesa), pasó a ser incondicional del gobierno yanqui y enemigo de la cultura hispana.

Antonio López de Santana, liberal o conservador según le convenía,nueve veces presidente por auto imposición, sin elección alguna, perdedor de las guerras arregladas con los norteamericanos entre -el 16 de mayo 1833 y  el 9 de agosto de 1855-. Masón desde 1822.

Valentín Gómez Farías, cuatro veces Vicepresidente en funciones de presidente, entre el 16 de diciembre de 1833 y el 21 de marzo de 1847. Masón del rito de York, ideólogo y ejecutor de las primeras leyes anticatólicas contra el pueblo mexicano inspiradas desde las Logias de Nueva York y Nueva Orleans.

Benito Juárez García,  dos veces presidente irregular entre el 19 de enero de 1858 y el 18 de julio de 1872. Irregular, porque no fue electo por el pueblo mexicano, y por haber salido del país, una vez, sin la aprobación de su Congreso. Puede considerarse a Juárez presidente del Partido Liberal Mexicano pero no del pueblo de México, masón grado 33 del rito de York; proclamó en 1857 la primera Constitución política que no menciona a Dios, derivada de sus Leyes de Reforma que atentan contra la vida de la Religión del pueblo mexicano y de su Iglesia, la familia y el Estado. Impuso una sangrienta dictadura contra los católicos y contra quien se atreviera a desobedecer sus injustos decretos. Efectuó el robo de los cuantiosos bienes que el pueblo había depositado en su Iglesia a lo largo de más de tres siglos, la destrucción sistemática de las obras de arte. Además, sus grandes traiciones al país por medio de Tratados con los Estados Unidos; sus múltiples asesinatos de los oponentes. Los más notorios fueron los fusilamientos del Emperador Maximiliano y sus dos principales generales católicos: Miguel Miramón Tarelo y Tomás Mejía, mandó fusilar también al general Joaquín Miramón Tarelo. Juárez nunca estuvo en batalla alguna, siempre huyendo y escondido, pero con la venia de los gobiernos yanquis.

Sebastián Lerdo de Tejada, presidente entre el 18 de julio de 1872 y  el 20 de noviembre de 1876. Protegido por Juárez, fanático liberal, masón del rito de York, enemigo radical de la religión del pueblo mexicano y de su Iglesia; dio el rango Constitucional a las Leyes juaristas. Enemigo de Porfirio Díaz, quien finalmente lo hizo huir a los Estados Unidos donde murió.

Venustiano Carranza Garza, masón grado 33, siendo gobernador de Coahuila, desconoció al presidente Victoriano Huerta con el Plan de Guadalupe y se autonombró “Primer Jefe del ejército constitucionalista” llamado así por defender la Constitución juarista de 1857. Presidente parcial entre el 20 de agosto de 1914 y el 21 de mayo de 1920; durante su desafortunada gestión. Para mantener su título de Primer Jefe, combatió a todos los cabecillas revolucionarios del momento, causando la mayor destrucción y ruina del país, y de todas las capas de la población. Carranza logra que su Congreso proclame una Carta Magna con una nueva Constitución en 5 de febrero de 1917.

El 1º de mayo de 1917, con la aprobación de un Congreso parcial a su persona, Carranza toma posesión de la Presidencia de México ante la inconformidad de los revoltosos Zapata y Villa, además del ambicioso eje norteño: De la Huerta, Obregón y Calles, quienes con armas adquiridas en los Estados Unidos también querían la presidencia del país. En esta época entra en juego el movimiento de las logias masónicas para dar el golpe final a las tradiciones religiosas ancestrales del pueblo mexicano. Directivas éstas de la política yanqui para instaurar en México el sistema comunista de manera experimental, antes que en Rusia.

Al comenzar el año de 1920, todas las facciones de la Revolución anticristiana quisieron tomar su parte y por diferentes flancos se acercan a la capital de la República para derrocar a Carranza, quien no podía hacerles frente porque  ya había perdido su ascendiente en el ejército. El antiguo Jefe del ejército huye a Veracruz a bordo de un  tren especial que es interceptado, y Venustiano Carranza muere asesinado.

Álvaro Obregón, presidente del 1º de diciembre de 1920 al 30 de noviembre de 1924, masón liberal con inclinaciones por el socialismo, ateo sin embozo, perseguidor constante  de la religión del pueblo mexicano y de su Iglesia llegando a propiciar los sacrilegios.

Junto a su secretario de Gobernación Elías Calles, acordó con los Estados Unidos varios tratados ignominiosos para la soberanía y la economía de México.  Son bien conocidos los Tratados de Bucareli. Obregón  propició la reforma de la Constitución de 1917 para poder reelegirse, lo que logró para hacerla efectiva después de la gestión de su Secretario Elías Calles.

Terminó su período de cuatro años en 1924, pero ya electo para el futuro periodo de 1928 al 1932, fue ajusticiado a balazos por un joven católico el 17 de julio de 1928.

Plutarco Elías Calles, presidente del 1º de diciembre de 1924 al 30 de noviembre de 1928, masón; eminencia gris del desgobierno de Obregón, tomó la presidencia con la consigna masónica de “acabar con el Catolicismo en México”, sus leyes, particularmente una, ocasionó que los Obispos cerraran los templos por falta de garantías. Para completar el cuadro prohibió, bajo amenazas de multas y cárcel, que el pueblo católico mexicano celebrara la Santa Misa, bautismos y matrimonios, y diera asilo a los sacerdotes en las casas particulares. Todo eso causó indignación general; provocó la guerra con los Cristeros, el asesinato de Obregón, el levantamiento de una parte del ejército y la candidatura del Licenciado José Vasconcelos revolucionario moderado quien prometía derogar las leyes marxistas. La guerra Cristera duró de 1926 a1929. Durante esos años surgieron incontables levantamientos causando el mayor derramamiento de sangre católica, pero también cientos de mártires y muchos santos por la Fe en Cristo Rey.

El tirano Plutarco Elías Calles, seguía las consignas de los gobiernos de los presidentes yanquis protestantes y masones: Calvin Coolidge (1923-1930) y Herbert Hoover su continuador en la presidencia. Calles, al terminar su período de poder, siguió gobernando con los cuatro siguientes títeres: Portes Gil, Ortiz Rubio, Abelardo Rodríguez y Lázaro Cárdenas a quienes aplicaba la incongruente llamada “Revolución Institucional”. (20)

Lázaro Cárdenas del Río del 1º de diciembre de 1934 al 30 de noviembre de 1940.  Gran Maestre de la Gran Logia Masónica del Valle de México. Comunista solapado, implementó la educación socialista en todas las escuelas del país, prohibiendo la enseñanza de la Religión Católica. Cárdenas encauzó y fiscalizó por muchos sexenios, la conducta revolucionaria de los siguientes 5 presidentes mexicanos hasta su muerte en 1970. Se sacudió la tutela de Elías Calles, para aceptar como su jefe al maestre masón, comunista velado: Franklin D. Roosevelt. Entre las directivas que Roosevelt “sugirió” a Cárdenas estaba la de cambiar de tácticas dirigiéndose a corromper a la niñez con la enseñanza atea, y “expropiar” los pozos petroleros, a las compañías privadas mayormente europeas, con miras a controlar los carburantes necesarios para la guerra inminente contra Alemania. (20)

Todos los jefes de gobierno nombrados como los más notorios,  aplicaron brutalmente al pueblo católico mexicano, durante sus gestiones presidenciales, las directivas de la Revolución liberal masónica einternacional. Sin embargo, desde 1940 al siglo XXI se han sucedido cada seis años, 12 presidentes liberales, pacíficamente, sin asonadas ni desordenes de partidos, Porque ya solamente existe un solo Partido, con su ala de “derecha” y su ala de “izquierda”, todos sujetos a los postulados de la Revolución anticristiana. Para el pueblo mexicano se ha inventado otra falacia: La Revolución “Institucional”, una especie de dictadura silenciosa y encubierta, que como un cáncer maligno, ha corrompido hasta los tuétanos a la nación mexicana entera.

LUIS OZDEN

 

adornos6

CITAS, EXPLICACIONES Y BIBLIOGRAFÍA:

(1)  Según Emmanuel Kant, “La Ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad … Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside  en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por sí mismo de ella….” (Immanuel Kant, ¿Qué es la Ilustración?, 1784.)

(2) Es la doctrina de una religión natural o racional fundada en la manifestación natural de que la divinidad hace de sí misma a la razón del hombre, y no en una revelación histórica. El deísmo es un aspecto de la Ilustración de la que es parte integrante.  Diccionario de Filosofía, Nicola Abbagniano, “Fondo de Cultura Económica” México-Buenos Aires, 1966.

(3) Para este trabajo, tomamos el término “Revolución” como la violenta y rápida destrucción de un régimen político. “El único significado preciso del término es el político, que adquirió en el siglo XVIII”.Diccionario de Filosofía.

Tomando en cuenta esta definición, vemos, que los únicos movimientos sociales que  pueden ser llamados Revolución son: el inglés de Cromwell, el norteamericano de 1776, el francés de 1889 y el ruso de 1917. 

(4)  Adam Smith, Isaac Newton, Hume, Voltaire, Diderot, DAlambert, Montesquieu, Diderot, Wolf, Kant, etc.

(5) El diccionario Católico Tradicional adjunto a la Biblia de Mons. Juan Straubinger da una definición muy completa de la que entresaco algunos conceptos.  “Organización secreta de carácter fraternal que pretende trabajar por el bien de la humanidad y la unificación del género humano”.Desde sus principios en la Edad Media, sus características eran gremiales  y profesionales, y la jerarquía de aprendiz, artesano  y maestro correspondía a la capacidad de sus artesanos”. “Sus miembros se caracterizaban por su devoción a Dios, a los santos y a Santa Iglesia”. 

 Pero con el paso de los siglos  pasaron de ser sociedades meramente artesanales admitiendo toda clase de personas,  y a ser sociedades filosóficas  especulativas, perdieron a fe y se ocultaron para fines  políticos. El cambio ocurrió en Inglaterra,  las asociaciones se llamaron clubes o logias entre los siglos XVI y XVII. Para la siguiente centuria ya intervenían casi exclusivamente en la política. La Masonería se “ilustró” con las ideas liberales y tomó claramente su dirección anticatólica, y en 1738, el Papa Clemente XII emitió una carta donde excomulgaba a los miembros de esas asociaciones.

(5.A) “Resulta indudable que la Masonería conocida y padecida en nuestros tiempos arranca de 1717 y, más concretamente, de día 24 de junio de tal año, fecha en que los pastores protestantes James Anderson y Jean Theophil Desaguiliers, junto con Anthony Sayer, Goerge Payne y John duque de Montagut pusieron los cimientos a la organización que desde sus primeros instantes, representaba un movimiento espiritual producido en 1641, en que Conmenius postrer obispo de los “Hermanos Bohemios” pretendía construir una asociación cuya finalidad era “La construcción del Templo de la Sabiduría Universal, según las ideas, normas y leyes del Supremo Arquitecto del Dios Omnipotente” Obra del investigador español don Eduardo Comín Colomer; “Lo que España debe a la Masonería” Editora Nacional, Madrid,  España. MCMLII.

(6) Para los liberales el “absolutismo” comprende al Orden Cristiano por ser dogmático, jerárquico y aristocrático.

(7) El Liberalismo llevado al extremo entra en el campo del individualismo, que a su vez el individualismo se convierte en anarquía. En siglo XVIII va a realizar  la defensa de una determinada clase social,  la Burguesía.

(8) La predicación de Jesucristo y su sacrificio en el Calvario dividió al pueblo judío en dos partes enemigas irreconciliables. Quienes lo reconocieron como el Mesías y Dios mismo, siguiendo su Doctrina se convirtieron en cristianos, mientras  los que lo rechazaron fueron responsables de su muerte quedaron como enemigos a muerte de la nueva religión. Estos, perdieron su Templo en el año 70 a manos de los romanos y nunca más, pudieron rehacerlo hasta el día de hoy (siglo XXI) quedándoles solamente las sinagogas como centros de enseñanza a partir del siglo I. Las leyes de Moisés o Thorá fueron reinterpretadas de manera materialista conformando su conducta con el Talmud en el cual, se desprestigia  atacando con odio, la Religión de Cristo y a los cristianos. Ellos, los judíos talmúdicos, perdieron el Reino espiritual quedándose solamente con el reino material hasta el fin de los tiempos.  “Apuntes sobre el Destino Manifiesto angloamericano”.  2005, Luis G. Pérez de León.

(9) “El Rito Escocés Antiguo y Aceptado, conforme a una de las versiones más dignas de crédito se instaló en 1801, en Charleston, Carolina del Sur con las ideas de un banquero judío llamado Esteban Morin que nombró rápidamente delegados y representantes para que lo extendieran por todo el mundo. Uno de estos dignatarios fue el conde de Grasse-Tilly, que lo introdujo en España para cooperar al afrancesamiento de las logias, al propio tiempo que daba vigor a las de los patriotas, con el fin de que si el golpe napoleónico llegaba a fracasar, como así ocurrió, la masonería tuviera posiciones fuertes desde las que podría realizar su obra desintegradora”. Eduardo Comín Colomer, “Lo que España debe a la Masoneía”.

 (10) “Con Esteban Morin y otros cinco banqueros todos judíos: Jean Mitchel, Federico Dalco, Emile de la Motte, Abraham Alexander e Isaac Auld”.  “Los nuevos jerarcas supremos de la francmasonería justificaron el establecimiento de la Sede en América, al decir que: siendo aquel  país un pueblo joven, sin otra historia que la nacida de su independencia, no estarían sometidos a las naturales corrientes políticas de los pueblos que, contando con un bagaje tradicional, pueden oponerse a la universalidad defendida por las logias”. Eduardo Comín Colomer, obra citada.

Fundaron la Logia de Charleston el Carolina del Sur, USA. En el paralelo 33 latitud norte, del “Rito Escocés Antiguo y Aceptado” consistente en  33 grados de “sabiduría”.  Luis Ozden

(11) “El Destino Manifiesto Angloamericano es de Origen Calvinista” Apuntes, Luis G. Pérez de León.

(12) “Revoluciones Sociales de México” Tomo I, Antonio Gibaja y Patrón, Editorial Tradición, 1983.

(13) “Revoluciones Sociales de México” Tomo I, Cap. XIV. Antonio Gibaja y Patrón; Ed. Tradición 1983

(13 A) “Colección de Documentos Históricos  Mexicanos, Colección de Genaro García. Ed. Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, 1910 Tomo I, Parte única, pag. 1.

(13 B) “Revoluciones Sociales de México” Tomo I, cap. XIV, Antonio Gibaja y Patrón, Ed.Tradición, 1983.

(13 C) En la Nueva España ya se sabían los planes para llevar a la familia Real a México. Para preparar el recibimiento se mandó fundir la estatua ecuestre de Carlos IV, obra de arte existente a la entrada al Paseo de Bucareli y actualmente en la Plaza del Palacio de Minería. Carlos IV aparece con el pliego, en su mano derecha, del documento previo al envío de la vacuna contra la malaria.

(14) El maestro masón Richard E. Chism, norteamericano, en su obra “Masonic history of  Mexico” afirma que en 1806 se formó en la ciudad de México una Logia masónica del rito de York, es decir, de obediencia inglesa,  que en ese año en la casa No. 5 de la calle de las Ratas (hoy Bolívar) fueron iniciados .Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende, Miguel Domínguez Corregidor de Querétaro y otros. El maestro masón Dr. Julián  Gascón grado 33 del rito Escocés Antiguo y Aceptado en su obrita: “Los primeros masones y la fundación del Supremo Consejo de México” escribe exactamente lo miso·  “Semblanza de Miguel Hidalgo y Costilla” Año 2010, Luis Ozden.

(14 A) “Colección de Documentos Históricos Mexicanos” Genaro García. Tomo I, obra citada.

(15) “Lo que España debe a la Masonería”, Eduardo Comín Colomer. Ed. Nacional, Madrid – 1952,

(16) “Colección de Documentos Históricos Mexicanos” Genaro García, Tomo II, Ed. ”SIB” 1910

(17 y 17 A) “Colección de Documentos Históricos Mexicanos” Genaro García. Ed.  ”Secretaría de Instrucción y Bellas Artes” 1910. Tomo II, Parte III, Cap. CXXIII.

(18) “Colección de Documentos Históricos Mexicanos” Obra citada Cap. CXXVI. “Noticia muy exacta de lo acaecido en México la noche del 15 de septiembre de 1808”.

(18 A) “Historia de México”, Tomo I, cap. VI pags. 266-267, Lucas Alamán. Fondo de Cultura Económico, ed.  Facsimilar, 1985.

(19) “Revoluciones Sociales de México” Tomo I, cap. XV, Gibaja y Patrón, obra citada

(20) “México Chantajeado”.  Salvador Borrego E., Edición propia, 2013.

LA VIRGEN DEL ROSARIO. POR MONS. FULTON SHEEN

13 de septiembre de 2014

archbishop-fulton-sheen

 

«Si hay entre los oyentes que haya enviado rosas a una amiga en señal de aprecio, o las haya recibido como recuerdo, se percatará del significado de la historia de una oración que les voy a referir.

La humanidad ha relacionado en todo tiempo las rosas con la alegría.

Los paganos coronaban de rosas las estatuas de sus dioses como símbolo del ofrecimiento de sus corazones. Los fieles seguidores de los primeros tiempos de la Iglesia sustituyeron las coronas de rosas por oraciones.

En los tiempos de los primeros mártires –y digo “primeros” porque la Iglesia tiene actualmente más mártires que tuvo en los cuatrocientos primeros años-, cuando marchaban las delicadas vírgenes por la arena del Coliseo derechas a la muerte, se vestían con sus más vistosas prendas y adornaban sus cabezas con coronas de rosas para ir al encuentro del Rey de reyes por el que morían. Los cristianos, por la noche, recogían sus coronas y ante cada rosa recitaban una oración.

En el apartado desierto de la Tebaida, los egipcios, los anacoretas y los ermitaños contaban sus oraciones con piedritas y granitos que reunía a manera de corona.

Mahoma adoptó esta práctica para sus secuaces.

De la costumbre de ofrecer ramos espirituales nació una serie de oraciones conocida con el nombre de Rosario, pues sabido es que el rosario significa “corona de rosas.”

Desde los primeros tiempos recomendó la Iglesia a los creyentes que rezaran los ciento cincuenta salmos de David. Esta costumbre está en vigor todavía entre los sacerdotes, pues están obligados a recitar diariamente esos salmos en el rezo del Breviario.

Pero no todos pueden saber con facilidad los cinto cincuenta salmos y además era difícil obtener un libro antes de la invención de la imprenta, siendo ésa la causa de que libros importantes, como la Biblia, estaban sujetos con cadenas, como las guía telefónicas de las estaciones ferroviarias, pues de otra forma los habrían robado.

Incidentalmente quiero aclarar un extremo. El hecho de que la Biblia estuviese sujeta con cadena ha dado lugar a la estúpida mentira de que la Iglesia no quería permitir a nadie su lectura. En realidad, tenía las cadenas para que la gente la pudiese leer y consultar. También está sujeta con cadenas la guía telefónica y, sin embargo, es uno de los libros más consultados por la moderna civilización.

Las personas que no podían aprenderse los ciento cincuenta salmos, desearon hacer algo que sustituyese dicha práctica y la sustituyeron con ciento cincuenta avemarías, subdivididas en quince decenas.

Cada decena había de rezarse meditando en los diversos misterios de la vida de Nuestro Señor. Para separar las decenas, alguien debió comenzar con un padrenuestro y terminar con un “Gloria,” en la alabanza de la Trinidad.

Santo Domingo de Guzmán, que murió en 1221, recibió de la Virgen la orden de predicar y hacer popular esa devoción en sufragio de las almas del Purgatorio para el triunfo sobre el mal y prosperidad de la Santa Madre la Iglesia, y de esta manera se fundó el santo Rosario en la forma que tiene en la actualidad.

Se ha objetado que el Rosario tiene demasiadas repeticiones, ya que se dicen tantas veces el padrenuestro y el avemaría, que resultan monótonos.

Esto me recuerda la visita que me hizo un joven cierta noche después de la instrucción.

Me dijo: “Nunca me haré católica. Ustedes dicen y repiten siempre las mismas palabras en el Rosario, y quien repite las mismas palabras no es sincero. Yo, por mi parte, no creería a semejante persona, y me parece que Dios tampoco las creerá.”

Le pregunté quién era el joven que la acompañaba, y me respondió que era su novio. Entonces, le pregunté: “¿Le quiere mucho?”

- Ciertamente que me quiere mucho.

- ¿Y cómo lo sabe usted?

- Porque me lo ha dicho.

- ¿Qué es lo que le ha dicho? – Me tiene dicho: “¡Te quiero!” – ¿Cuándo se lo ha dicho?

- Hace sobre una hora.

- ¿Y se lo había dicho antes?

- Sí, la otra noche.

- ¿Y qué le dijo?

- ¡Te quiero!

- ¿Y no se lo tenía dicho con anterioridad?

- Me lo dice todas las noches.

Repuse: “Pues no lo creerá usted, porque quien repite las mismas palabras no es sincero.”

La muy hermosa verdad es que no hay repetición en el “¡Te quiero”, porque se produce un nuevo momento en el tiempo, existe otro punto en el espacio y las palabras no tienen el mismo significado anterior.

El amor nunca es monótono, a pesar de la uniformidad de sus expresiones.

La mente es infinitamente variable en su lenguaje, pero el corazón no lo es.

El corazón del hombre en presencia de la mujer amada es demasiado pobre para traducir en diversas palabras la inmensidad de su cariño y de sus afectos.

Por eso el corazón adopta una sola expresión: “¡Te quiero”, y diciéndolo muchas veces, no se repite jamás.

Es la única novedad verdadera del mundo.

Eso es lo que hacemos al rezar el Rosario.

Repetimos a la Santísima Trinidad, al Verbo Encarnado, a la Santísima Virgen: “¡Te quiero”, “¡Te quiero”, “¡Te quiero” Hay belleza en el Rosario.

No es solamente una oración vocal; es también una oración mental.

Habrán asistido tal vez a una representación dramática en la que mientras habla la voz humana se escucha en sordina una música muy agradable que tonifica y da realce a las palabras.

Así es el Rosario.

Mientras se reza, no se oye la música, pero se medita en la vida de Jesucristo aplicada a nuestra vida y a nuestras necesidades.

Así como el alambre tiene sujetas las redes de las camas, así nos tiene sujetas a la oración la meditación.

Muchas veces ocurre que estamos hablando a una persona y nuestro pensamiento está en otra cosa. En el Rosario, no “recitamos” las oraciones simplemente, sino que además “pensamos”. Belén, Glilea, Nazareth, Jerusalén, el Gólgota, el Calvario, el Monte de los Olivos, el Paraíso, todo eso pasó por delante de los ojos de nuestra mente mientras “rezan nuestros labios.” El Rosario requiere “nuestros dedos, nuestros labios, nuestro corazón” en una vasta sinfonía de oraciones, y por eso es la más grande plegaria que haya compuesto el hombre.

Dejen que les añada cómo puede servir de ayuda a los inquietos, a los enfermos, al mundo.

A los inquietos.

La inquietud es una falta de armonía en tener la mente y el cuerpo.

Lo inquietos tienen invariablemente demasiado ocupadas sus mentes y ociosas sus manos.

En la angustia mental, los mil pensamientos no logran ordenarse ni dentro ni fuera de nosotros. La concentración resulta imposible cuando la mente está inquieta; los pensamientos se amontonan desordenadamente y miles de imágenes se suceden en la mente; parece un sueño la paz del alma.

El Rosario es la mejor terapéutica para las almas distraídas, apesadumbradas, tímidas y desilusionadas, precisamente porque requiere el empleo simultáneo de las tres potencias: física, vocal y espiritual, en este mismo orden.

Los granos o cuentas recuerdan a los dedos que los tocan que deben usarse para rezar. Este es el consejo físico para la oración.

Los labios, al moverse al unísono con los dedos, constituyen la sugerencia vocal para la oración; la Iglesia es una sabia psicóloga al insistir en que se muevan los labios en el rezo del Rosario porque sabe que el ritmo externo producido por el cuerpo, puede producir el ritmo del alma.

Si los dedos y los labios se paralizan, el espíritu les imitará en seguida y podrá desaparecer del corazón la plegaria. Los granos o cuentas favorecen la concentración de la mente. Son como la preparación para el motor que se pone en marcha después de unas sacudidas.

El ritmo y la dulce monotonía inducen a la paz, a la quietud física, y crean una fijeza afectiva en Dios.

Lo físico y lo espiritual, si le s damos la oportunidad para ello, trabajan a una.

Las mentes firmes y seguras pueden trabajar desde dentro para fuera, pero las mentes preocupadas han de actuar desde el mundo exterior que les rodea hacia el interior.

En las personas adiestradas espiritualmente, el alma guía al cuerpo, pero en la mayoría de las personas es el cuerpo el que guía al alma.

Los preocupados, conforme van rezando el Rosario, ven poco a poco que sus preocupaciones nacían de su amor propio.

Ninguna persona normal constante en el rezo del santo Rosario se ha visto asaltada por las preocupaciones.

Les sorprendería ver la facilidad con que saldrían de sus preocupaciones subiendo cuenta a cuenta hasta el trono del Corazón del Amor.

El Rosario es una devoción muy apropiada para los enfermos.

Cuando sube la fiebre y padece el cuerpo, no se puede leer; apenas se puede hablar y oír hablar a pesar de las muchas cosas que el corazón quisiera decir.

Los ojos de una persona con salud se fijan en la tierra; cuando está enferma, yace boca arriba y los ojos miran al cielo. Tal vez fuese más exacto decir que el cielo mira hacia abajo.

En los momentos en los que la fiebre, el sufrimiento, la agonía hacen dificultosa la oración, nos sentimos inclinados a estrechar un rosario entre nuestras manos, como símbolo de oración, y a acariciar el crucifijo que pende de él.

Como las oraciones de que consta el Rosario se saben de memoria, el corazón puede dejarlas fluir y ser el tema de meditación, cumpliéndose de esa manera la orden expresa de la Sagrada Escritura: “recen siempre”.

En esos momentos, los misterios preferidos serán los dolorosos, porque meditando en los sufrimientos de Nuestro Señor, los enfermos unen sus sufrimientos con los del Señor, para que, participando en Su Cruz, puedan participar también en Su Resurrección. ¡El Mundo!

Hay una cruzada mundial del Rosario para este pobre mundo tan lacerado.

Han fallado los hombres -¡nunca hubo hombres tan pequeños para cargos tan importantes! Han fallado las instituciones políticas –pues ninguna reconoce a las leyes una fuente extrínseca de autoridad.

Pero siempre permanece Dios.

La paz vendrá solamente cuando hayan cambiado los corazones de los hombres.

Para obtener esto, debemos rezar, y no para nosotros sino para el mundo.

El mundo comprende a todos sus habitantes: a los rusos, a nuestros enemigos, a los vecinos de casa.

Por eso tengo proyectado un rosario del Mundo Misionero.

Cada una de las cinco decenas es de un color diferente.

Representan las cinco partes del mundo desde el punto de vista misionero.

Una decena es verde, y representa al África, por recordarnos sus selvas vírgenes y porque el verde es el color de los musulmanes, por quienes hemos de pedir.

La segunda decena es de color rojizo, por ser representación de América, poblada primitivamente por los “Pieles Rojas.”

La decena tercera es blanca, por simbolizar a Europa, cuyo padre espiritual es el Blanco Pastor de la Iglesia.

La decena cuarta es azul, en recuerdo de Australia y de las islas de Oceanía diseminadas en las azules aguas del Pacífico.

La quinta es amarilla, por el Asia, la tierra del Sol Levante, la cuna de la civilización.

Al terminar de rezar con ese rosario, se habrá dado la vuelta al mundo, abrazando a todos los continentes, a todos los pueblos, con la oración. Naturalmente que no se precisa que se ten uno de estos rosarios para rezar por el mundo. Se puede rezar por esa intención sirviéndonos de nuestro acostumbrado rosario.

Sin embargo, nuestro rosario tiene esta triple ventaja: cada color recuerda la parte del mundo por la que se ofrece la decena. En segundo lugar, responde al requerimiento de la Virgen de Fátima de rezar por la paz del mundo. Y en tercer lugar, ayudará al Padre Santo y a la Congregación de la propagación de la Fe, materialmente, y espiritualmente, a los pobrecitos seiscientos territorios misioneros del mundo.

El mundo cambiará cuando cambiemos nosotros.

Pero nosotros no podemos cambiar sin oración, y, a este efecto, el Rosario es incomparable.

Insisto tanto en sus efectos espirituales porque me son bien conocidos.

He visto salvarse milagrosamente a jóvenes gravemente heridos en accidentes; librarse de la muerte propia y salvar a su hijo, una madre en peligro durante el parto; alcoholizados que se han vuelto sobrios; vidas licenciosas que se han espiritualizado; descarriados que han vuelto a la fe; familias sin hijos que han sido bendecidas por la desead prole; soldados que han salido ilesos del combate; angustias espirituales superadas; paganos que se han convertido.

Conozco a un judío que durante la guerra mundial se escondió con otros cuatro soldados austriacos en el hoyo producido por una bomba.

Pedazos de metralla saltaban por todas partes.

De repente, una bomba mató a los cuatro compañeros.

El judío tomó el rosario de uno de éstos y empezó a rezar. Lo sabía de memoria, por haberlo oído rezar muchas veces. Al terminar la primera decena, le pareció que debía salir de aquel embudo. Se arrastró por el barro y suciedad y se metió en otro agujero. En aquel momento estalló otra bomba en el embudo que había dejado el israelita.

Al final de cada decena fue trasladándose de refugio y cuatro explosiones se sucedieron e los embudos abandonados por él.

Salvó la vida, y en agradecimiento se propuso dedicarla a Nuestro Señor y a Su Santísima Madre.

Terminada la guerra, hubo de pasar por nuevos sufrimientos: su familia había perecido quemada por Hitler. El hebreo mantuvo su promesa. Lo bauticé el año pasado y ahora está estudiando para sacerdote.

Aprendamos a santificar todos los instantes de nuestra vida.

Lo podemos hacer mediante el Rosario. Mientras vamos por la calle, recemos con el rosario escondido en la mano o en el bolsillo; conduciendo el automóvil, podemos ayudarnos con las divisiones del volante para contar las decenas. Mientras esperamos que nos den la comida o la llegada de un tren; cuando estemos quietos detrás de un mostrador o cuando nos toca estar sin jugar en el bridge, podemos también pasar las cuentas conforme vayamos rezando el rosario.

Todos los momentos pueden servir para la santificación y ayudarnos a tener la paz interior. Si queremos convertir a alguien, enseñémosle a rezar el santo Rosario. Acaecerá una de estas dos cosas: o dejará de rezarlo, u obtendrá el don de la fe.

Hay millones de personas escuchando mi palabra. Plegue a Dios que prenda en muchos de ellos y recen usando nuestro Rosario Misionero. Estoy seguro que sí lo harán, y como quiera que son unos buenos amigos míos, habré de enviarles un ramo de rosas.

Pues miren, hoy tengo una cadena de rosas en el Rosario. Y estas rosas, como capullos no abiertos aún, conservan en su interior el perfume de Dios. Recen con ellos y su corazón estará en el Paraíso.

¡Por el amor de Jesús!»

angel

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 594 seguidores

%d personas les gusta esto: