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RESUMEN DE LOS PLANES, TRATADOS, CONSTITUCIONES Y PRINCIPALES CONGRESOS MEXICANOS DE 1821 A 1917

28 de marzo de 2015

Se reunieron  8 Congresos.

Bandera de las Tres Garantías [1]

 1821 AGUSTÍN DE ITURBIDE, PLAN DE IGUALA. LA BANDERA TRICOLOR.

RESUMEN Y COMENTARIOS

La mayor parte de los oficiales europeos se adhirieron y juraron el Plan de Iguala. Iturbide había reunido en el pueblo de Iguala a casi todas las tropas que mandaban los jefes de la comandancia del sur. Tenía el encargo de avivar la revolución y dio la proclama el 24 de febrero de 1821.

“ !Americanos! Bajo cuyo nombre comprendo no solo a los nacidos en América, sino a los europeos, africanos y asiáticos que en ella residen, tened la bondad de oírme:”

“Las naciones que se llaman grandes en la extensión del globo, fueron dominadas por otras; y hasta que sus luces no les permitieron fijar su propia opinión, no se emanciparon. Las europeas que llegaron a la mayor ilustración y policía, fueron esclavas de la romana; y este imperio, el mayor que reconoce la historia, asemejó al padre de familias, que en su ancianidad mira separar de su casa a los hijos y nietos por estar en edad de formar otras  por sí mismos, conservando todo el respeto, veneración y amor, como a su primitivo origen.”

“Trescientos años hace que la América Septentrional está bajo la tutela de la nación más católica y piadosa, heroica y magnánima. La España los educó y engrandeció, formando esas ciudades opulentas, esos pueblos hermosos, esas provincias y reinos dilatados que en la historia del universo van a ocupar un lugar muy distinguido. Aumentadas las poblaciones y las luces, conocidos todos los ramos de la natural opulencia del suelo, su riqueza metálica, las ventajas de su situación topográfica, los daños que origina la distancia del centro de su unidad, y que ya rama es igual al  tronco; la Opinión Pública y la general de todos los pueblos es la de la independencia de la España y de toda otra nación. Así piensa el europeo, así los americanos de todo origen.”

“Esta misma voz que resonó en el pueblo de Dolores, el año de 1810, y que tantas desgracias originó al bello país de las delicias, por el desorden y abandono y otra multitud de vicios, fijó también la opinión pública de que la unión general entre europeos y americanos, indios e indígenas, es la única base sólida en que puede descansar nuestra común felicidad.”

“¿Y quién, pondrá en duda de que después de la experiencia horrorosa de tantos desastres, no haya uno siquiera que deje de prestarse a la unión para conseguir tanto bien? ¡Españoles europeos! Vuestra patria es la América, porque en ella vivís; en ella tenéis a vuestras amadas mujeres, a vuestros tiernos hijos, vuestras haciendas, comercio y bienes. ¡Americanos! ¿Quién de vosotros puede decir que no desciende de español? Ved la cadena dulcísima que nos une: añadid los otros lazos de la amistad, la dependencia de intereses, educación e idioma y la conformidad de sentimientos, y veréis que son tan estrechos, que la felicidad común del reino es necesario la hagan todos reunidos en una sola opinión y en una sola voz.”

“Es llegado el momento en que manifestéis la uniformidad de sentimientos y que nuestra unión sea la mano poderosa que emancipe a la América sin necesidad de auxilios extraños.”

“Al frente de un ejército, valiente y resuelto, he proclamado la independencia de la América Septentrional. Es ya libre, es ya señora de sí misma, ya no reconoce ni depende de la España, ni de otra nación alguna. Saludadla todos como independiente, y sean nuestros corazones bizarros los que sostengan esta dulce voz, unidos con las tropas que han resuelto morir antes que separarse de tan heroica empresa.”

“No le anima otro deseo al ejército, que el conservar pura la santa religión que profesamos, y hacer la felicidad general. Oíd, escuchad las bases sólidas en que se funda su resolución:”

EL PAN DE IGUALA O DE LAS TRES GARANTÍAS. LOS 23 PUNTOS

  1.  La religión católica, apostólica, romana, sin tolerancia de otra alguna.

  2.  La absoluta independencia de este Reino.

  3. Gobierno monárquico templado por una Constitución análoga al país.

  4. Fernando VII, y en sus casos los de su dinastía o de otra casa reinante serán los emperadores, para hallarnos con un monarca ya hecho y precaver los atentados funestos de la ambición.

  5. Habrá una Junta interin se reúnen Cortes, que haga efectivo este Plan.

  6. Esta se nombrará gubernativa, y se compondrá de los vocales ya propuestos al señor virrey.

  7. Gobernará en virtud del juramento que tiene prestado al rey interin éste se presenta en México y lo presta, hasta entonces se suspenderán todas ulteriores órdenes.

  8. Si Don Fernando no se resolviese a venir a México, la Junta o la Regencia mandará a nombre de la nación mientras se resuelve la testa que debe coronarse.

  9. Será sostenido este gobierno por el ejército de las Tres Garantías.

  10.  Las Cortes resolverán si ha de continuar esta Junta o sustituirse por una Regencia mientras llega el Emperador.

  11. Trabajarán, luego que se unan, la Constitución del Imperio Mexicano.

  12. Todos los habitantes de él, sin otra distinción que su mérito y virtudes, son ciudadanos idóneos para optar cualquier empleo”.

  13. Sus personas y propiedades serán protegidas.

  14. El clero secular y regular conservado en todos sus fueros y propiedades.

  15. Todos los ramos del Estado y empleos públicos, subsistirán como en el día, y solo serán removidos los que se opongan a este Plan, y substituidos por los que más se distingan en su adhesión, virtud y mérito”.

  16. Se formará un ejército protector, que se denominará de las Tres Garantías, y que se sacrificará del primero al último de sus individuos, antes que sufrir la más ligera infracción de ellas.

  17. Este ejército observará a la letra la ordenanza; y sus jefes y oficialidad continuarán en el pié en que están, y con la expectativa no obstante a los empleos vacantes, y a los que se estimen de necesidad o conveniencia.

  18. Las tropas de que se componga, se considerarán de línea y lo mismo las que abracen luego este plan: las que lo difieran y los paisanos que quieran alistarse, se mirarán como milicia nacional, y el arreglo y forma lo dictarán las Cortes.

  19. Los empleos se darán de informes, y a nombre de la nación provisionalmente.

  20. Interin se reúnen las Cortes, se procederá a en los delitos con total arreglo a la Constitución española.

  21. En el de conspiración contra la independencia, se procederá a prisión, sin pasar a otra cosa hasta que las Cortes dicten la pena correspondiente al mayor de los delitos después de lesa Majestad Divina.

  22. Se vigilará sobre los que intenten sembrar la división, y se reputarán como conspiradores contra la independencia.

  23. Como las Cortes que se han de formar son constituyentes, deben ser elegidos los diputados bajo este concepto. La Junta determinará las reglas y el tiempo necesario para el efecto.


 

“AMERICANOS”:

“He aquí el establecimiento y la creación de un nuevo Imperio”

“He aquí lo que ha jurado el ejército de las Tres Garantías, cuya voz lleva el que tiene el honor de dirigírosla. He aquí el objeto cuya cooperación os invita. No os pide otra cosa que lo vosotros mismos debéis pedir y apetecer; Unión, Fraternidad, Orden, Quietud Interior, Vigilancia y Horror a cualquier movimiento turbulento. Estos guerreros no quieren otra cosa que la felicidad común, Uníos con su valor para llevar adelante la empresa que por todos aspectos (Si no es por la pequeña parte que yo he tenido) No, teniendo enemigos que batir, confiemos en el Dios de los ejércitos, que lo es también de la paz, que cuantos componemos este cuerpo de fuerzas combinadas de europeos y americanos, de disidentes y realistas, seremos unos meros protectores de la obra grande que hoy he trazado, unos simples espectadores de la obra grande que hoy he trazado y que retocarán y perfeccionarán los padres de la patria. Asombrad a las naciones de la culta Europa; vean que la América Septentrional se emancipó sin derramar ni una gota de sangre. En el transporte de vuestro júbilo decid:

“¡Viva la religión santa que profesamos!; ¡Viva la América Septentrional, independiente de todas las naciones del globo!; ¡Viva la Unión que hizo nuestra felicidad!”

“Iguala, 24 de febrero de 1821. Agustín de Iturbide ”

TRATADOS DE CÓRDOBA. LOS 17 PUNTOS

Llega O´Donojú y se detiene en Veracruz _ Cita a Iturbide para conferenciar con él en la ciudad de Córdoba _ Concurre Iturbide, y en la conferencia firman los Tratados de Córdoba, reconociendo O´Donojú la independencia de del Virreinato de la Nueva España”


  1. Esta América se reconocerá por nación soberana e independiente y se llamará en lo sucesivo IMPERIO MEXICANO

  2. El gobierno del Imperio será monárquico constitucional moderado.

  3. Será llamado a reinar en el Imperio Mexicano (previo el juramento que designa el artículo 4º. Del Plan), en primer lugar el Sr. Don Fernando VII, rey católico de España, y por su renuncia o no admisión, su hermano el serenísimo Sr. Infante Don Carlos; por su renuncia o no admisión, el serenísimo Sr, Infante Sr. Don Francisco de Paula; por su renuncia o no admisión, el serenísimo Infante Sr. Don Carlos Luis, antes heredero de Etruria, hoy de Luca, y por renuncia o no admisión de éste, el que las Cortes del Imperio designen.

  4. El emperador fijará su Corte en México, que será la capital del Imperio.

  5. Se nombrarán dos comisionados por el Excelentísimo Sr. O´Donojú, los que pasarán a la Corte de España a poner en las reales manos del Sr don Fernando copia de este tratado y exposición que le acompañará, para que sirva a Su M. de antecedente, mientras que las Cortes le ofrecen la Corona con todas las formalidades y garantías que asunto de tanta importancia requiere, y suplican a S.M. que en el caso del artículo 3º, se digne noticiarlo a los serenísimos Señores Infantes llamados en el mismo artículo por el orden que en él se nombran; interponiendo su benigno influjo para que sea una persona de su augusta casa, la que venga a este Imperio, por lo que se interesa en ello la prosperidad de ambas naciones, y por la satisfacción que recibirán los mexicanos en añadir este vínculo a los demás de amistad con que podrán y quieren unirse a los españoles.

  6.  Se nombrará inmediatamente, conforme al espíritu del Plan de Iguala, una Junta compuesta de los primeros hombres del Imperio, por sus por sus virtudes, por sus destinos, por sus fortunas, representación y concepto, de aquellos que están designados por la opinión general, cuyo número sea bastante considerable para que la reunión de luces asegure el acierto en sus determinaciones, que serán emanaciones de la autoridad y facultades que les concedan los artículos siguientes.

  7. La Junta de que trata el artículo anterior se llamará Junta Provisional Gubernativa.

  8. Será individuo de la Junta Provisional Gubernativa el teniente general D. Juan O´Donojú, en consideración a la conveniencia de que una persona de su clase tenga una parte activa e inmediata en el gobierno, y de que es indispensable omitir algunas de las que estaban señaladas en el expresado Plan en conformidad con su mismo espíritu.

  9. La Junta Provisional de Gobierno, tendrá un presidente nombrado por ella misma, y cuya elección recaerá en uno de los individuos de su seno o fuera de él, que reúna la pluralidad absoluta de sufragios, lo que si en la , entrando a él, los dos que hayan reunido más votos.

  10. El primer paso de la Junta Provisional de Gobierno, será hacer un manifiesto al público de su instalación y motivos que la reunieron, con las demás explicaciones que considere convenientes para ilustrar al pueblo sobre sus intereses y modo de proceder en la elección de diputados a Cortes, de que se hablará después.

  11. La Junta Provisional de Gobierno nombrará en seguida de la elección de su presidente, una Regencia compuesta de tres personas de su seno o fuera de él en quien resida el Poder Ejecutivo, y que gobierne en nombre del Monarca, hasta que éste empuñe el cetro del Imperio.

  12. Instalada la Junta Provisional, gobernará interinamente conforme a las leyes vigentes en todo lo que no se oponga al Plan de Iguala, y mientras la Cortes formen la Constitución del Estado.

  13. La Regencia, inmediatamente después de nombrada, procederá a la convocación de Cortes, conforme al método que determine la Junta Provisional de Gobierno, lo que es conforme al espíritu del artículo el citado Plan.

  14. El poder ejecutivo reside en la Regencia, el Legislativo en las Cortes; pero como ha de mediar algún tiempo antes que éstas se reúnan, para que ambas no recaigan en una misma autoridad, ejercerá la Junta el poder Legislativo, primero, para los casos que puedan ocurrir y que o den lugar a esperar la reunión de las Cortes, y entonces procederá de acuerdo con la Regencia; segundo, para servir a la Regencia de cuerpo auxiliar y consultivo en sus determinaciones.

  15. Toda persona que pertenece a una sociedad, alterado el sistema de gobierno, o pasando el país a poder de otro príncipe, queda en libertad natural para trasladarse con su fortuna a donde le convenga, sin que haya derecho para privarle de esta libertad, a menos que tenga contraída alguna deuda con la sociedad, o por un delito, o de otro de los modos que conoce los publicistas:  en este caso están los europeos avecindados en Nueva España, y los americanos residentes en la Península; por consiguiente serán árbitros adoptando ésta o aquella patria, o a pedir su pasaporte, que no podrá negárseles, para salir del Imperio  en el tiempo que se prefije, llevando o trayendo sus familias y bienes; pero satisfaciendo a la salida por los últimos, los derechos de exportación establecidos o que se establezcan por quien pueda hacerlo.

  16. No tendrá lugar la anterior alternativa respecto de los empleados públicos o militares que notoriamente son desafectos a la independencia mexicana; sino que éstos necesariamente saldrán de este Imperio dentro del término que la Regencia prescriba, llevando sus intereses y pagándolos derechos de que habla en artículo anterior.

  17. Siendo un obstáculo a la realización de este Tratado la ocupación de la capital por las tropas de la Península, se hace indispensable vencerlo; pero  como el primer Jefe del ejército Imperial, uniendo sus sentimientos a los de la Nación mexicana, desea no conseguirlo por la fuerza, para lo que le sobran recursos, sin embargo,  del valor y constancia de dichas tropas peninsulares, por la falta de medios y arbitrios para sostenerse contra el sistema adoptado por la nación entera, D. Juan O´Donojú se ofrece a emplear su autoridad para dichas tropas y verifique su salida sin efusión de sangre y por una capitulación honrosa.

“Villa de Córdoba, 24 de agosto de 1821. Agustín de Iturbide. Juan O´Donojú “


 

Reflexiones:

A causa de no haber sido firmado por el Rey de España, Fernando VII, el nombramiento de don Juan O´Donojú para virrey de la Nueva España, de la misma forma que se acostumbraba desde el inicio del Virreinato en el siglo XVI. Sino solamente por las Cortes masonicas establecidas en Cádiz. El llamado último virrey de Nueva España, carecía de la legalidad absoluta para firmar la Independencia del Imperio Mexicano. Pero el Supremo Consejo de la Masonería establecido en Charleston, Estados Unidos, maquinó para que las Cortes de Cádiz nombraran al general O´Donojú, para venir a la Nueva España con la consigna de hacer su independencia. O´Donojú era traidor a España, por haber servido como Ministro de Guerra a José I hermano de Napoleón.

Para efectuar esto, estorbaba el virrey Juan Ruiz de Apodaca adicto al Rey. Ya se había hecho circular una carta apócrifa del Rey a Ruiz de Apodaca para que éste viera la forma de independizar el Reino, pero Apodaca se sostenía en su fidelidad a España.

Por tanto, un grupo de oficiales masones españoles armados, con el pretexto engañoso de “debilidad de Apodaca para gobernar”, se presentaron en Palacio el 5 de julio de 1821, y depusieron al Virrey. Para sustituirlo, se eligió al Mariscal de Campo Francisco Novella.

Juan Ruiz de Apodaca Conde del Venadito firmó una renuncia apresurada para que se le diera, a él y su familia, la salida segura para Veracruz y embarcarse para España.

Ya desde el 30 de mayo O´Donojú se había embarcado en Cádiz rumbo a Cuba con el nombramiento de Jefe Político y Capitán General de Nueva España, pero sin el título de virrey firmado por Fernando VII.

Por su parte, Juan O´Donojú arribó al Castillo de San Juan de Ulúa, el 30 de julio de 1821 y el 3 de agosto en una proclama al pueblo de Veracruz dijo: “Hay que esperar la resolución de las Cortes (Cádiz) que van a conceder la representación soberana que desean tener los mexicanos……. Muy poco tiempo hay que esperar para que los deseos de la Nueva España queden satisfechos sin obstáculos, sin ruinas: ya sus representantes trazan en unión con sus hermanos europeos, es plan que debe llevar este reino al alto grado de dignidad de que es susceptible……” A.Gibaja y Patrón, Libro II Cap. XIX.

Juan O´Donojú venía comisionado por las Cortes de Cádiz a dar la Independencia de México, lo cual era cosa decidida. Por eso no traía fuerzas militares, todo estaba ya aprobado por el mundo masonico: Inglaterra, Francia y los Estados Unidos, de acuerdo con sus hermanos colocados en puestos clave de la Nueva España.

Después de haberse puesto de acuerdo con Iturbide, por medio de dos cartas; O^Donojú salió de Veracruz  el 19 de agosto y llegó a Córdoba el 23 para reunirse en esa villa con Iturbide, firmando por duplicado, los documentos de 17 puntos.

“Esta América se reconocerá por nación soberana e independiente y se llamará en lo sucesivo IMPERIO MEXICANO

17º “Por falta de arbitrios y medios para sostenerse contra el sistema adoptado por la nación entera, D. Juan O´Donojú se ofrece a emplear su autoridad para que las tropas (españolas) verifiquen su salida sin efusión de sangre y por una capitulación honrosa

Ahora faltaba a O´Donojú, enfrentarse con el Mariscal Novella, despojarlo del mando, y hacer capitular a las tropas españolas leales que ocupaban la capital del Reino. ¿Por qué, esta actitud del flamante Capitán General?, simplemente, porque no traía la representación del Rey.

El Mariscal Novella sospechaba, con razón de O´Donojú porque éste no había querido entrar a la ciudad de México como lo habían hecho los anteriores virreyes, con toda la ceremonia tradicional.  Recibió Novella una carta donde decía no reconocerlo en absoluto como autoridad, y que ya en posesión del mando, haría públicos sus documentos.

Cuando el depuesto virrey Apodaca regresó a España y conferenció con el Rey el 8 de junio, enterando al monarca de todo cuanto había ocurrido. Fernando VII nombró al ex virrey Capital General de la Isla de Cuba con el encargo especial de reconquistar la Nueva España.  O´Donojú salió de España el 30 de mayo y el 30 llegó a Veracruz el 30 de julio a poco más de un mes de esa entrevista, no podía llevar ningún nombramiento del Rey.

Por fin después de varias tentativas, el 13 de septiembre de 1821 se reunieron en la Hacienda de la Patera, junto a la Villa de Guadalupe, los jefes Novella y O´Donojú, a quienes se les agregó una hora más tarde don Agustín Iturbide. Varias horas tardó la entrevista en la que no faltaron altercados. Por fin gracias a la mediación y habilidad de Iturbide se concretó la entrega del Poder que tenía Novella, a Juan O´Donojú el 15 de septiembre de 1821. Fecha significativa fue esa.

Y el siguiente  27 DE SEPTIEMBRE DE 1821 SE REALIZÓ LA ENTRADA DEL EJÉRCITO TRIGARANTE, CON AGUSTÍN ITURBIDE AL FRENTE.

Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburu nació el 27 de septiembre de 1783 en Valladolid de Michoacán. Cuando entró en la ciudad de México como héroe indiscutible de la guerra de independencia cumplía 38 años de edad, y solamente le faltaban otros tres años de azarosa vida. Desde la cumbre del Imperio hasta ignominia del cadalso, pasando por la traición  de los que lo aclamaron, y la persecución para él y su numerosa familia.

Don Juan O´Donojú, como era natural, no pudo regresar a España donde le esperaba un juicio sumario de parte del rey Fernando VII y su Consejo. El copartícipe de la Consumación de la guerra de Independencia formó parte de la 1ª Junta de Gobierno de la recién nacida nación mexicana, y murió repentinamente el mismo año de 1821.

Con la proclamación de la Independencia, el grueso de la población mexicana, quedó esperanzada en que su nación comenzaba a ser grande y libre, pero con la caída del Imperio el 19 de marzo de 1823 y la proclamación de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos y la consiguiente República el 4 de octubre de 1824, el pueblo católico hispano mexicano perdió definitivamente su independencia al someterse sus gobernantes a la política yanqui por medio de la Masonería.

En honor a la verdad histórica, los Tratados de Córdoba no constituyen un pacto legal entre España y México porque O´Donojú no traía la facultad legal del Rey para celebrarlos, solamente era un comisionado de las logias para hacer prontamente la Independencia en fraude a España. En cuanto a Iturbide, se fueron agregando a su proyecto de nación, toda clase de logreros y adictos a la Masonería que de ese modo lo rodearían y controlarían para hacer forzadamente la Independencia, y ya efectuada ésta; traicionarlo, derrocarlo y sacrificarlo como sucedió todo eso en el corto espacio de tres años.

Fernando VII, con bastante desatino se empeñó en no reconocer a ninguna de las nacientes naciones de América, lo que provocó mayor animadversión en las nuevas repúblicas, que una tras otra cayeron con  facilidad en la órbita de los Estados Unidos. Precisamente, era lo que los gobiernos yanquis  habían ambicionado desde que se fraguó la “Doctrina del Destino Manifiesto” de los angloamericanos con la siguiente “Doctrina Monroe”.

A causa de aquel hecho fraudulento, el rey Fernando VII nombró en 1829, al depuesto sexagésimo virrey, don Juan Ruiz de Apodaca con suficientes poderes para organizar en Cuba la reconquista de Nueva España. Hecho, que se intentaría con la expedición del brigadier Isidro Barradas  en 1829.

Lamentablemente, esta  expedición, también estaba manejada por la masonería yanqui para presionar al gobierno mexicano a expulsar a los españoles con familias mexicanas que eran el motor del comercio en la naciente patria mexicana.

aguila MASONICA c

LA REPÚBLICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

  • 1824

El Congreso fue convocado dos veces, el segundo se llamó: CONSTITUCIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

  • 1835

LAS SIETE LEYES ORGÁNICAS

El Congreso fue elevado de ordinario a Constituyente

  • 1839

El Congreso, también, fue elevado de ordinario a Constituyente

  • 1842

Congreso Constituyente

  • 1843

Se formó una Junta Nacional Legislativa

  • 1846

Se formó un Congreso Extraordinario

  • 1847

Se renovó en el anterior Congreso LA CONSTITUCIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

  • 1856

Se formó un Congreso Constituyente

LA CONSTITUCIÓN FEDERAL DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

  • 1916

Se formó un Congreso Constituyente

  • 1917

LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS.

Ultima Constitución Política de los jefes revolucionarios  emanados de siete años de guerras y revueltas propiciadas desde los Estados Unidos de  América por sus gobiernos protestantes y masonicos.

HITOS DE LAS CONSTITUCIONES MEXICANAS

A.- LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA

  • LLAMADA:   CORTES DE CÁDIZ DE 1812

B.- EL DECRETO CONSTITUCIONAL PARA LA LIBERTAD DE LA AMERICA MEXICANA

  • LLAMADA. DE APATZINGÁN DEL 22 OCTUBRE DE 1814

Este Código no es una Constitución, sino un conjunto de principios y aspiraciones que implica el rechazo de la insurgencia al restablecerse la Monarquía Española.

La llamada Constitución de Apatzingán ha sido atribuida por los liberales al cura José Ma. Morelos, quien no tenía las luces para ello pero, que efectivamente, le dio su respaldo militar, pero en la cual no intervino el voto popular. Los vocales fueron designados por quien tenía el mando.

Este instrumento político así como el siguiente Decreto de Tehuacán fueron ideados por  los políticos liberales y masones: Andrés Quintana Roo, Carlos Bustamante y José Manuel Herrera, basándose en las ideas de los filósofos anticatólicos: Juan Jacobo Rousseau, Hugo Grotius y el Barón de Montesquieu, quienes a su vez, habían tomado las ideas de la Constitución inglesa, y proponían  la división de poderes de la siguiente manera:

  • Legislativo
  • Ejecutivo y 
  • Judicial.

La llanada Constitución de Apatzingán no fue aceptada por los consejeros yanquis que deseaban imponer los principios de la suya, como así sucedió.


BIBLIOGRAFÍA
“Revoluciones Sociales de México”, Antonio Gibaja y Patrón, Tomo II. Ed. Tradición.      Ciudad de México, 1973
“Enciclopedia de México” SEP, Tomo III, Ed. Especial para la SEP, secretaria de  Educación Pública. Ciudad de México, 1987
“El Destino Manifiesto Angloamericano es de origen Calvinista”,                              Luis G. Pérez de León R., Edición Privada, Ciudad de México, 1995

LUIS OZDEN


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