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CATEQUESIS CONTRA EL FALSO ECUMENISMO

23 de enero de 2015

LA IGLESIA DE LOS APÓSTATAS

A.C.Emmerich2«Vi la iglesia de los apóstatas crecer grandemente. Vi las tinieblas que partían de ella, repartirse alrededor y vi muchas personas abandonar a la Iglesia legítima y dirigirse hacia la otra diciendo: «Ahí todo es mas bonito, más natural y más ordenado» (AA.II.414)
Beata Katherine Enmerick

 

PREGUNTA: ¿Qué es el Ecumenismo?

RESPUESTA: Es el movimiento teológico que tiende a unir a toda la humanidad bajo una misma y verdadera religión.

PREGUNTA: ¿Se puede hablar de un verdadero y de un falso ecumenismo?

RESPUESTA: Sí. Un verdadero ecumenismo es aquél que tiende a unir a todos los hombres siguiendo el único y verdadero mensaje de Cristo, el único Redentor; y de la única iglesia por Él fundada. El mismo Jesucristo nos da la pista: “Tengo otras ovejas que no son de este redil; a ésas también me es necesario traerlas, y oirán mi voz, y serán un rebaño con un solo pastor” (Jn 10:16).

PREGUNTA: ¿Qué ecumenismo puede ser considerado como erróneo o falso?

RESPUESTA: Aquél que apareció principalmente después del Concilio Vaticano II. En él se tiende a buscar la unidad de todas las religiones pero a costa de ceder cada una un poco. Para llegar a ello habría que:
1.- Renunciar a las diferencias entre las religiones con el fin de buscar sólo algunas de las verdades aceptadas por todos o al menos por una mayoría. Dado que eso reduciría el número de las verdades aceptadas a prácticamente nada, entonces habría que dar un segundo paso.
2.- Buscar formulaciones genéricas comunes, aunque luego cada uno las interpretara de modo diferente.
Por ejemplo: en el ofertorio de la Misa católica del Novus Ordo se dice:” …él será para nosotros pan de vida”. Este “para nosotros” hace que una realidad objetiva, como es la presencia real de Cristo en la Eucaristía, pueda ser interpretada en un sentido subjetivo: “para mi será pan de vida”, para otro puede ser otra cosa diferente.
Dicho de otro modo: esta frase puede ser igualmente aceptada por un católico (que la entendería en sentido de presencia real de Cristo en la Eucaristía) como por un protestante (que la entendería en sentido subjetivo. Para mí el pan eucarístico sigue siendo pan, no ha habido ninguna transustanciación).

Así pues, con una misma formulación se habría “unido” a las dos confesiones, la católica y la protestante en este punto concreto. En realidad no habría ninguna unión, pues cada una estaría interpretando la frase con un sentido diferente. No habría unión real de credo sino sólo de formulación. A eso nunca se le puede llamar verdadero ecumenismo.
La presencia de Cristo en la Eucaristía es real, independientemente de mi fe o de lo que yo piense que es. Quien hace que Cristo esté presente en la Eucaristía son las palabras dichas por el sacerdote en el momento de la consagración de la Misa, y no mi fe.
Por lo que para evitar confusiones habría que decir: “…él será pan de vida” eliminando el “para nosotros”.

Las consecuencias de todo ello serían las siguientes:

1.- Tendríamos que renunciar a muchas verdades enseñadas por Jesucristo y luego creídas y defendidas por la Iglesia católica. Ej.: sacerdocio, sacramentos, Virgen María…
2.- Sería reconocer que no existe “la verdad”; sino que más bien existiría “mi verdad”, la cual sería la que cada uno se “fabricara” según sus propios criterios. Es decir, caeríamos en el más burdo de los subjetivismos.
3.- Al mismo tiempo, esta corriente ecumenista, que empezó prácticamente después del Vaticano II, estaría causando una grave confusión entre los fieles. Para unos, todo se reduciría a que lo mismo daría una religión que otra con tal de que uno fuera fiel a ella. Llegaría un momento en que si todo da lo mismo, lo mejor sería fabricarse cada uno su propia religión. En otras palabras, destronar a Dios y ponerse el hombre en su lugar. ¿No les recuerda esto a la tentación del Paraíso? Habiendo buscado salvar a todos los hombres, pero por caminos diferentes a los de Cristo, lo que habríamos conseguido sería condenarlos a todos.
Es curioso el tremendo auge que están teniendo las religiones “aconfesionales” en el mundo protestante.
4.- Decir que todas las religiones son verdaderas es lo mismo que decir que todas las religiones son falsas. Y ello ha llevado a muchas personas al indiferentismo y al ateísmo. Es decir, a una apostasía universal.
5.- Al mismo tiempo, si aceptamos que cualquier persona puede fundar una nueva religión sería como decir que Cristo no es el único Redentor; en otras palabras, que podríamos haber sido redimidos sin Cristo. Y recordemos las palabras que San Pablo nos transmitió: “Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo” (1 Tim 2:5)

asís

PREGUNTA: ¿Cuál sería el correcto ecumenismo?

RESPUESTA: Aquél que ya nos propuso Jesucristo en Jn 17: 20-26: “Para que todos sean uno; como tu ¡oh Padre!, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros”.

Toda la humanidad siguiendo al verdadero y único Dios en una Trinidad de Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Como fue revelado por Jesucristo, el fundador de la verdadera Iglesia: la Iglesia católica.
¿Qué se entiende con el nombre de “La Iglesia de Cristo”?

PREGUNTA: ¿Qué es la Iglesia de Cristo?

RESPUESTA: Es la Iglesia fundada por Jesucristo y entregada a los Doce Apóstoles y sucesores. Es decir la Iglesia católica.

PREGUNTA: ¿Por qué se usa a veces ese vocablo “Iglesia de Cristo” para referirse también a iglesias que no son la Iglesia católica?

RESPUESTA: Desgraciadamente, debido a un ecumenismo mal entendido que está circulando entre teólogos y eclesiásticos de renombre, se llama Iglesia de Cristo a cualquier iglesia que reconoce a Cristo como Salvador. Por ejemplo: iglesias pentecostales, bautistas… Tal como habíamos dicho más arriba cuando hablábamos del ecumenismo, hay una tendencia actual a usar los mismos términos para expresar contenidos totalmente diferentes. El término “Iglesia de Cristo” para un católico es sinónimo de Iglesia católica; pero para un protestante, también su iglesia sería de Cristo, pues aceptan a Cristo como su salvador, aunque luego rechacen muchas de sus enseñanzas, sacramentos…

PREGUNTA: ¿Por qué hoy día se habla más de la Iglesia de Cristo que de la Iglesia católica?

RESPUESTA: Por la tendencia ecumenista a borrar las diferencias entre las diferentes iglesias, aunque ello produzca malentendido, confusión e indiferentismo. Esa forma de hablar está extendiendo la idea de que cualquier iglesia es capaz de salvarnos. En otras palabras, que todas las iglesias son verdaderas (aunque unas más que otras). Todo ha quedado reducido a decir que en la Iglesia católica hay una mayor participación en la Iglesia de Cristo; mientras que las demás iglesias también forman parte de esa Iglesia de Cristo, aunque con menos participación, pues no poseen la “totalidad de la verdad”.

PREGUNTA: ¿Qué es mejor, usar el término “Iglesia de Cristo” o el de “Iglesia católica”?

RESPUESTA: Es mejor usar el término “Iglesia católica” porque evita la confusión y el indiferentismo. Por otro lado, el término es mucho más preciso y evita la idea creer que todas las iglesias nos pueden conducir a la salvación.

Indirectamente ese modo de hablar está llevando a la idea de que no es necesaria la conversión a la Iglesia católica; es decir, uno puede seguir en su propia iglesia ya que sería igualmente salvado. Y eso es absolutamente erróneo. Si eso fuera verdadero, entonces ¿para qué servirían los sacramentos que los católicos tenemos y que son rechazados abiertamente (muchos de ellos) por los protestantes? Ese es sólo un ejemplo.

PREGUNTA: Si eso es así ¿Por qué se usa más el término Iglesia de Cristo que es menos adecuado?

RESPUESTA: Habría que preguntarle a quienes lo usan; pero juzgando por los resultados,parece que hay una intención directa de unir a todos los creyentes aunque al final no haya una sola fe, sino que cada uno la interprete según su gusto. Y la verdad, eso no es lo que nos enseña Jesucristo ni San Pablo: “Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo” (Ef 4:5).

PREGUNTA: Si eso es así, ¿por qué se sigue usando, por aquellos que tendrían que evitar la confusión y la duda, el término “Iglesia de Cristo”?

RESPUESTA: Porque lo que buscan es la “unidad” de las iglesias, a pesar de que ello esté produciendo una profunda confusión.

Por otro lado, hay un problema filosófico de fondo. Se ha relativizado el concepto de verdad. Para estas personas que buscan la unidad a toda costa ya no existe “la verdad”, sino “verdades” que son subjetivas y que cada uno interpreta como cree que es mejor.
Este es el resultado de haber abandonado la filosofía realista de Santo Tomás de Aquino (siempre recomendada por la Iglesia) y haber caído en una filosofía totalmente idealista y subjetivista donde el concepto de “verdad objetiva” no existe.
Esa es la razón por la cual se habla ahora tanto de “mi verdad” en lugar de “la verdad” y cada día se eluda de hablar de los dogmas católicos, para hablar de “la parte de verdad” que tienen los protestantes…

Padre Lucas Prados

adornos6

3 comentarios leave one →
  1. 23 de enero de 2015 2:12 PM

    Es triste ver como católicos que nuestra iglesia se sigua fracturando. Etiquetar a loa papas como antipapas es es algo muy grave, mas porque están tratando de implementar la constitución del Concilio Ecuménico Vaticano II. No debemos olvidar que nuestra iglesia ha cometido muchos errores durante su larga la historia, la cantidad y diversidad de estos, es el tema que manejó Martin Lutero en su intento de reformar a la iglesia y resulto en su separación y con el el la iglesia protestante, luego viene la contrarreforma.
    Se denomina Reforma Católica o Contrarreforma a la respuesta de la Iglesia católica dada a la reforma protestante de Martín Lutero, que había debilitado a la Iglesia. Denota el período de resurgimiento católico desde el Concilio Ecuménico de Trento en 1545; el pontificado del Papa Pío IV en 1560 hasta el fin de la Guerra de los Treinta Años, en 1648. Sus objetivos fueron renovar la Iglesia y evitar el avance de las doctrinas protestantes.
    Se centró sobre todo en cuatro aspectos:

    Doctrina.
    Reestructuración eclesiástica, con la fundación de seminarios.
    Reforma de las órdenes religiosas, haciéndolas volver a sus orígenes tradicionales.
    Vigilancia de los movimientos espirituales, centrándolos en la vida piadosa y en una relación personal con un sacerdote, y éste, con Cristo. Esto incluía a los místicos españoles y a la escuela de espiritualidad francesa.

    Index Librorum Prohibitorum.
    La Contrarreforma, para algunos, no difería en forma sustancial de aquello que buscaba la Reforma protestante a la hora de renovar la Iglesia. Sin embargo, en cuestiones teológicas era completamente opuesta. Los esfuerzos reformistas de Pablo IV se basaron en el Derecho Canónico y las encíclicas papales. Dos de sus herramientas fueron la Inquisición, institución creada por el Papa Gregorio IX en el siglo XIV para investigar y juzgar a los acusados de herejía o brujería, y la censura, con la creación del índice de libros prohibidos.

    Entre otras medidas efectivas sobre liturgia, administración y enseñanza religiosa, se tomaron las siguientes:

    Nombrar cardenales y obispos de gran integridad moral, como San Carlos Borromeo, arzobispo de Milán.
    Crear seminarios en muchas de las diócesis, lo que garantizó la formación teológica del clero.
    El Concilio de Trento no aprobó ninguna de las reformas de Lutero u otros protestantes, sobre todo la justificación por la fe, lo que acentuó la división del cristianismo, con diferentes reformistas coincidiendo en que el papado era perjudicial.

    Por otra parte, el descubrimiento y colonización de América convirtió a muchos clérigos en misioneros, empeñados en la conversión de los nuevos pueblos conocidos y estableciendo escuelas confesionales.

    Al mismo tiempo que la agresividad y militancia del catolicismo era palpable, surgió una ola de misticismo que proponía la meditación y el rezo personal, como el del rosario. La fe católica tras la contrarreforma tuvo dos vertientes:

    La idea de un Dios temible que utilizaba el castigo, que fue impulsada por Pablo IV,
    La piedad popular y la experiencia religiosa individual, que dio figuras como Teresa de Jesús, Juan de la Cruz o Ignacio de Loyola.
    Pío V representó el esfuerzo de un sector eclesiástico para combatir el protestantismo impulsando la devoción popular y castigando la herejía. Era un dominico de fe sólida y férrea disciplina, que protegió a los pobres creando hospitales y escuelas y apoyando las misiones en el nuevo mundo, pero decidió aplicar la Inquisición para prevenir el aumento de herejes.

    Sixto V representó la etapa final de la reforma católica, convirtiendo Roma y el Barroco en la representación visual del catolicismo.

    Concilio Vaticano I

    Temas de discusión De la fe y constitución de la Iglesia.
    Se definió la potestad del Romano Pontífice y su infalibilidad cuando habla ex cathedra.

    Concilio Vaticano II
    El Concilio se convocó con los fines principales de:

    Promover el desarrollo de la fe católica.
    Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
    Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.
    Lograr la mejor interrelación con las demás religiones, principalmente las orientales.

    Es difícil resumir la evolución de la Iglesia, y estar de acuerdo con todo lo que se ha hecho; pero en esencia y finalmente la iglesia somos todos los creyentes en Jesucristo, su apostolado y sus evangelios y la salvación de todos por la que fue sacrificado. No debemos perder el rumbo y el camino que el alumbra con la verdad de su palabra que nos deja y tenemos a la mano en las Santas Escrituras.
    No tenemos que juzgar ni levantar falso testimonio en contra de nadie, menos de los apóstoles de Dios, El será quien juzgue porque solo El tiene ese poder. Los hombres somos muy difíciles y termino repitiendo las palabras con las que comenzó su artículo.

    PREGUNTA: ¿Se puede hablar de un verdadero y de un falso ecumenismo?
    RESPUESTA: Sí. Un verdadero ecumenismo es aquél que tiende a unir a todos los hombres siguiendo el único y verdadero mensaje de Cristo, el único Redentor; y de la única iglesia por Él fundada. El mismo Jesucristo nos da la pista: “Tengo otras ovejas que no son de este redil; a ésas también me es necesario traerlas, y oirán mi voz, y serán un rebaño con un solo pastor” (Jn 10:16).

    La respuesta nos deja saber claramente la intención de Jesucristo, entonces ¿porque hacer públicas las opiniones que pueden crear confusión y división? Jesus nos dice: “Cuídense de los falsos profetas, de los lobos disfrazados de ovejas y de los fariseos dijo; hagan como ellos dicen, no como ellos hacen”.
    En fin hermanos, no comparto su opinión porque tiene una tendencia a dividir la Iglesia.

  2. 23 de enero de 2015 3:57 PM

    Es triste ver como hermanos católicos, que nuestra iglesia católica se siga fracturando. Etiquetar a los papas como antipapas es es algo muy grave, solo porque están tratando de implementar la constitución del Concilio Ecuménico Vaticano II. No debemos olvidar que nuestra iglesia ha cometido muchos errores durante su larga la historia, la cantidad y diversidad de estos, es el tema que manejó Martin Lutero en su intento de reformar a la iglesia y resultó en su separación y con el surge la iglesia protestante, luego viene la contrarreforma.

    Se denomina Reforma Católica o Contrarreforma a la respuesta de la Iglesia católica dada a la reforma protestante de Martín Lutero, que había debilitado a la Iglesia. Denota el período de resurgimiento católico desde el Concilio Ecuménico de Trento en 1545; el pontificado del Papa Pío IV en 1560 hasta el fin de la Guerra de los Treinta Años, en 1648. Sus objetivos fueron renovar la Iglesia y evitar el avance de las doctrinas protestantes.
    Se centró sobre todo en cuatro aspectos:

    1) Doctrina.
    2) Reestructuración eclesiástica, con la fundación de seminarios.
    3) Reforma de las órdenes religiosas, haciéndolas volver a sus orígenes tradicionales.
    4) Vigilancia de los movimientos espirituales, centrándolos en la vida piadosa y en una relación personal con un sacerdote, y éste, con Cristo. Esto incluía a los místicos españoles y a la escuela de espiritualidad francesa.

    La Contrarreforma, para algunos, no difería en forma sustancial de aquello que buscaba la Reforma protestante a la hora de renovar la Iglesia. Sin embargo, en cuestiones teológicas era completamente opuesta. Los esfuerzos reformistas de Pablo IV se basaron en el Derecho Canónico y las encíclicas papales. Dos de sus herramientas fueron la Inquisición, institución creada por el Papa Gregorio IX en el siglo XIV para investigar y juzgar a los acusados de herejía o brujería, y la censura, con la creación del índice de libros prohibidos.
    Entre otras medidas efectivas sobre liturgia, administración y enseñanza religiosa, se tomaron las siguientes:

    Nombrar cardenales y obispos de gran integridad moral, como San Carlos Borromeo, arzobispo de Milán.
    Crear seminarios en muchas de las diócesis, lo que garantizó la formación teológica del clero.
    El Concilio de Trento no aprobó ninguna de las reformas de Lutero u otros protestantes, sobre todo la justificación por la fe, lo que acentuó la división del cristianismo, con diferentes reformistas coincidiendo en que el papado era perjudicial.

    Por otra parte, el descubrimiento y colonización de América convirtió a muchos clérigos en misioneros, empeñados en la conversión de los nuevos pueblos conocidos y estableciendo escuelas confesionales.

    Al mismo tiempo que la agresividad y militancia del catolicismo era palpable, surgió una ola de misticismo que proponía la meditación y el rezo personal, como el del rosario. La fe católica tras la contrarreforma tuvo dos vertientes:

    La idea de un Dios temible que utilizaba el castigo, que fue impulsada por Pablo IV,
    La piedad popular y la experiencia religiosa individual, que dio figuras como Teresa de Jesús, Juan de la Cruz o Ignacio de Loyola.
    Pío V representó el esfuerzo de un sector eclesiástico para combatir el protestantismo impulsando la devoción popular y castigando la herejía. Era un dominico de fe sólida y férrea disciplina, que protegió a los pobres creando hospitales y escuelas y apoyando las misiones en el nuevo mundo, pero decidió aplicar la Inquisición para prevenir el aumento de herejes.
    Sixto V representó la etapa final de la reforma católica, convirtiendo Roma y el Barroco en la representación visual del catolicismo.

    Concilio Vaticano I

    Temas de discusión
    De la fe y constitución de la Iglesia.
    Se definió la potestad del Romano Pontífice y su infalibilidad cuando habla ex cathedra.

    Concilio Vaticano II

    El Concilio se convocó con los fines principales de:

    A) Promover el desarrollo de la fe católica.
    B) Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
    C) Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.
    D) Lograr la mejor interrelación con las demás religiones, principalmente las orientales.

    Es difícil resumir la evolución de la Iglesia, y estar de acuerdo con todo lo que se ha hecho; pero en esencia y finalmente la iglesia somos todos los creyentes en Jesucristo, su apostolado y sus evangelios y la salvación de todos por la que fue sacrificado. No debemos perder el rumbo y el camino que el alumbra con la verdad de su palabra que nos deja y tenemos a la mano en las Santas Escrituras.
    No tenemos que juzgar ni levantar falso testimonio en contra de nadie, menos de los apóstoles de Dios, El será quien juzgue porque solo El tiene ese poder.
    Los hombres somos muy difíciles por ello hay que creerle a Dios y poner nuestra Fe en Él. Termino repitiendo las palabras con las que comenzó su artículo.

    PREGUNTA: ¿Se puede hablar de un verdadero y de un falso ecumenismo?
    RESPUESTA: Sí. Un verdadero ecumenismo es aquél que tiende a unir a todos los hombres siguiendo el único y verdadero mensaje de Cristo, el único Redentor; y de la única iglesia por Él fundada. El mismo Jesucristo nos da la pista: “Tengo otras ovejas que no son de este redil; a ésas también me es necesario traerlas, y oirán mi voz, y serán un rebaño con un solo pastor” (Jn 10:16).

    La respuesta nos deja saber claramente la intención de Jesucristo, entonces ¿porque hacer públicas estas opiniones que pueden crear confusión y división y hacer mas mal que bien? Jesus nos dice: “Cuídense de los falsos profetas, de los lobos disfrazados de ovejas y de los fariseos dijo; hagan como ellos dicen, no como ellos hacen”. Hace un llamado a todos los pecadores a arrepentirse y a seguirle, de estos; solo Dios sabe a quienes va a salvar, no nos toca a nosotros decir ese si, este no, tu no.
    En fin hermanos, no comparto su opinión porque tiene una tendencia a dividir la Iglesia.

  3. 24 de enero de 2015 9:23 PM

    https://gloria.tv/media/1t987MsdoFd

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