Skip to content

LA REVOLUCIÓN SEXUAL: LA NUEVA ESCLAVITUD

3 de julio de 2014

“La adopción de la política radical de control de población pide un método de promulgación que no es sino una nueva filosofía de educación sexual. Debe hacerse que la gente crea en la obligación de limitar la población con objeto de someterse a las restricciones e invasiones de su intimidad”. William Ball. Population Control. 1968.

La revolución sexual es toda una ideología que concita los peores aspectos del pensamiento marxista y neoliberal radical respecto a la sexualidad, la persona y el matrimonio, que alcanza su máxima expresión pseudocientífica en el fraudulento “Informe Kinsey” de finales de los años 40, el cual tuvo sus derivaciones ideológicas en Wilhelm Reich (1897-1957) y Herbert Marcuse (1898-1979), que invitaban a experimentar todo tipo de situaciones sexuales. También es claro el influjo del existencialismo ateo de Simone de Beauvoir (1908-1986) que anunció ya en 1949 su conocido aforismo: “¡No naces mujer, te hacen mujer!”.
Pues bien, en el indicado Informe Kinsey se revindica de modo formal la ruptura del polinomio: “matrimonio-amor-sexualidad (varón y mujer)-procreación”.

 

Kinsey-Time-1953-08-24

Primero se postuló la práctica de la sexualidad sin matrimonio: el llamado amor libre. Después, la práctica de la sexualidad sin la apertura al don de los hijos: la anticoncepción y el aborto. Luego la práctica de la sexualidad sin amor: hacer sexo, pornografía, etc. Más tarde la producción de hijos sin relación sexual: la llamada reproducción asistida (fecundación in vitro, etc.). Por último, con el anticipo que significó la cultura unisex, y la incorporación del pensamiento feminista radical, se separó la sexualidad, de la persona: ya no hay varón y mujer; el sexo es un dato anatómico sin relevancia antropológica; el cuerpo ya no habla de la persona, de la complementariedad sexual que expresa la vocación a la donación, de la vocación al amor; cada cual puede elegir configurarse sexualmente como desee: hombre heterosexual, hombre homosexual, mujer heterosexual, mujer homosexual, transexual. Había nacido la “Ideología de Género”, cimentada en la ruptura del bien que significa los conceptos de persona y matrimonio, y, por tanto, en la progresiva debilidad del vínculo conyugal que llevó al aumento de las rupturas matrimoniales y la desintegración física, psíquica y moral de las personas. En este contexto de banalización, hedonismo y relativismo moral es comprensible el “aumento” de la violencia doméstica. De hecho en los países de nuestro entorno cultural donde hay más separaciones y divorcios, es donde más casos de violencia doméstica se dan, en términos proporcionales a la población, mucho más que en España o Polonia, por ejemplo. En efecto, junto a otras causas, los dos factores de mayor riesgo de violencia doméstica son la debilidad del vínculo y el momento de la ruptura entre la pareja o los cónyuges. Ambos factores han aumentado con la llamada “revolución sexual”.

La destrucción de la familia

Las visiones sobre la vida de familia son una segunda preocupación importante de los educadores sexuales. Como la muerte de Mark Twain, el legado de la familia tradicional es muy exagerado. Calderone y Johnson, por ejemplo, presentan una tabla mostrando que la llamada familia nuclear ha desaparecido virtualmente. Lo pretenden probar por el simple recurso de clasificar parejas casadas cuyos hijos han dejado el hogar, y familias con abuelos residentes y otros parientes como “no-nuclear”, más semejante a “arreglos experimentales” que a formas tradicionales. Otros programas, con análogo formalismo, enseñan que la familia tradicional está desapareciendo. La clave de la metodología es fácil: ignorar los hechos que fallan en el soporte de sus tesis y crear otros que lo hacen: por ejemplo, nunca se menciona el hecho de que los dos tercios de todos los niños americanos viven con sus dos padres naturales. Tampoco, el hecho de que, aunque el divorcio está creciendo, la proporción de familias rotas puede ser poco más alta que en tiempos anteriores cuando la viudedad, la separación informal, y la deserción eran más comunes. Habiendo establecido que la familia tradicional es una reliquia histórica, los educadores llevan a los niños a discutir sus propias elecciones entre varios estilos de vida – “comunidades deliberadas, familia ampliada, comunes, grupo de matrimonios, parejas que viven juntas, paternidad simple…”.


 

“Vine al mundo con el cometa Halley en 1835. Vuelve de nuevo el próximo año, y espero marcharme con él. Será la mayor desilusión de mi vida si no me voy con el cometa Halley. El Todopoderoso ha dicho, sin duda: ‘Ahora están aquí estos dos fenómenos inexplicables; vinieron juntos, juntos deben partir’. ¡Ah! Lo espero con impaciencia.»” Twain.

Su predicción se cumplió: Twain murió en Redding (Connecticut) de un ataque al corazón sobre las 6 de la tarde del 21 de abril de 1910, a los 74 años de edad, el día antes del perihelio del retorno a la Tierra del cometa.


 

En junio de 1897, el New York Journal publicó la noticia de la muerte de Mark Twain. Al día siguiente, en el apartado de cartas al director, una destacaba entre las demás. Estaba firmada por el propio Mark Twain, y decía:

“James Ross Clemens, un primo mío, estuvo seriamente enfermo en Londres hace dos semanas, aunque ahora se encuentra bien. La noticia de mi enfermedad derivó de la enfermedad de mi primo; la noticia de mi muerte fue una exageración.” 

Los programas de sexo no sólo alientan a los estudiantes a optar por estilos de vida opuestos al matrimonio monógamo tradicional con hijos, sino que desacreditan la sabiduría y autoridad de los padres de los propios estudiantes. Reclamando “mejorar la comunicación” entre padres e hijos, ellos alientan a los niños a informar de los problemas de sus familias, incluso preguntándoles a tan corta edad como los seis años si sus padres les molestan o son alcohólicos. Los jóvenes, niños y adolescentes deben divulgar las quejas y sentimientos hacia sus familias para sus clases de sexo.
El calculado asalto a la familia sirve un doble objetivo: reducir su atractivo y desacreditar su autoridad moral. Realmente el problema con las familias es que ellas producen y alimentan niños. Como escribe Kingley Davis “el enlace padre-hijo está peculiarmente cerrado” y “al crear hijos un individuo no sólo está creando nuevos seres humanos sino también nuevos y durables enlaces para él”.
El modo más eficaz de limitar el inconveniente deseo de las familias de lo que Davis considera como un excesivo número de niños es “reducir… la identidad de los hijos con los padres, o reducir… la posibilidad de que esta identidad sea satisfactoria”. Y él utiliza uno de los mejores medios para conseguirlo: “el sistema de escuela”, uno de cuyos principales cometidos parece ser alejar a los hijos de sus padres. También sugiere que sea desalentada la maternidad:

davis“si se relevase a los varones de responsabilidad de los hijos y se rechazase la identificación con ellos; pues, sin la ayuda diaria de un hombre, parece probable que pocas mujeres quisieran tener y criar dos o más hijos”.

Kingsley Davis. Population Policy and the Theory of Reproductive Motivation.

Otros impedimentos a los nacimientos son, de acuerdo con Davis, “muy altos índices de divorcios, homosexualidad, pornografía, y uniones sexuales libres…”. Davis ve esperanza adicional en “los servicios de bienestar del niño, que han tendido crecientemente a desplazar al padre como un miembro necesario de la familia, y los servicios de salud que se han reído crecientemente de la autoridad de los padres con respecto a la contracepción y el aborto”. Y él anota que estos servicios públicos tienen la peculiaridad de reducir el coste de los niños a sus padres al mismo tiempo que “interponen otras autoridades entre el padre y el niño diluyendo así la identidad padre-niño”.
Claramente, para debilitar o destruir la familia tradicional, la cual no sólo produce niños sino que compite con el moderno entrometido Estado como fuente de soporte y autoridad para los individuos, nada mejor que reforzar el control gubernamental de población. Calderone y Johnson pueden anunciar con optimismo que debido a la declinación de la familia “podemos evolucionar a una era en que el individuo reemplazará a la familia como unidad básica de la sociedad”.

 

 

adornos6

 

Original aquí

Otros enlaces sobre el tema:

1234

One Comment leave one →
  1. rot permalink
    5 de julio de 2014 10:38 AM

    SATANISTAS AFIRMAN QUE EL “MATRIMONIO” HOMOSEXUAL ES UN “SACRAMENTO” SATÁNICO Y QUE EL ABORTO ES UNA DE SUS CREENCIAS “RELIGIOSAS”

    http://www.catolicidad.com/2014/06/satanistas-afirman-que-el-matrimonio.html#comment-form

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: