Skip to content

EL PREOCUPANTE APARTADO 32 DE LA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA EVANGELII GAUDIUM

13 de diciembre de 2013
TOMADO DE: DIARIO DE UN NAUFRAGIO

Nota del Blogger:

Antes de publicar el magistral artículo de César Urribari, para que se hagan una pequeña idea de la persecución que se está llevando desde diferentes medios escritos y hablados y desde el mismo Vaticano contra todo lo que huela a católico verdadero, es decir, a seguidor de la Verdad que nos enseñó Cristo a no callar, quiero decir que este artículo ha sido quitado, censurado, eliminado por el portal pseudocatólico de información religiosa  Religión en Libertad -qué sarcasmo…-. Así se las gastan los seguidores de Bergoglio, sin contemplaciones, aplastando cualquier conato de denuncia y rebeldía sana con métodos dignos del más tenebroso Robespierre. Como bien dice el autor para avisarnos de por dónde van los tiros, “No en vano el papa Francisco ha sido elegido personaje del año 2013 por la revista Time, en lo que es la conclusión, el súmmum, del aprecio que le tienen los medios tradicionalmente enemigos de la moral y del papado. Por contra, ¿acaso hemos de olvidar la persecución que sufriera el papa Benedicto XVI, dentro y fuera de la Iglesia? Cómo no recordar la terrible carta de 2009 en la que Benedicto XVI públicamente lloró por el abandono que había sufrido por parte de los obispos y de los católicos, reconociendo cómo unos y otros se habían lanzado a herirle “con una hostilidad dispuesta al ataque”, o usando calificativos tales cual “morder o devorar” referidos a su misma persona”. Lean, lean. Que por el camino que vamos pronto se hará imposible encontrar la Verdad.

********

Quizá es más cómodo callar. Yo he estado en silencio voluntario casi 6 meses y uno acaba acostumbrándose a los placeres de lo oculto: ves, oyes, lees, interpretas… y no tienes que dar cuenta a nadie de tus silencios.

Quizá no quería hablar o quizá, simplemente, no podía. Desde la elección del Papa Francisco un terrible nubarrón se cernió, a mi entender, sobre la realidad. Y preocupado por la tormenta futura veía como mi desasosiego era, por el contrario, gozo y alegría en casi todos. Pero no era un gozo normal, era casi enfermizo, avasallador, total. Si sobre y contra Benedicto XVI se pudo decir cualquier cosa, parecía que con el advenimiento de Francisco estuviera prohibido el disenso. Y así los medios, casi al unísono, se convertían en portavoces del Papa. Incluidos, claro está, los medios católicos, ortodoxos o heterodoxos: lo curioso es que en ellos cualquier opinión en contrario era silenciada, cuanto menos dificultada. Y eso, esa unanimidad en los aprecios, en el seguidismo, no era normal -basta recordar las campañas de acoso contra Benedicto XVI que empezaron en el mismo inicio de su pontificado, incluso desde dentro de la misma Iglesia, y que en absoluto han ocurrido con el papa Francisco-. Algo había cambiado en la percepción de ésta, tanto desde fuera como desde dentro de la Iglesia. No en vano el papa Francisco ha sido elegido personaje del año 2013 por la revista Time, en lo que es la conclusión, el súmmum, del aprecio que le tienen los medios tradicionalmente enemigos de la moral y del papado. Por contra,¿acaso hemos de olvidar la persecución que sufriera el papa Benedicto XVI, dentro y fuera de la Iglesia? Cómo no recordar la terrible carta de 2009 en la que Benedicto XVI públicamente lloró por el abandono que había sufrido por parte de los obispos y de los católicos, reconociendo cómo unos y otros se habían lanzado a herirle “con una hostilidad dispuesta al ataque”, o usando calificativos tales cual “morder o devorar” referidos a su misma persona.

Pero bastó que subiera Francisco a la silla de Pedro para que preclaras figuras de la Iglesia comentaran que con el nuevo papado se había abierto una ventana de aire fresco en la Iglesia queriendo indicar que con el nuevo Papa vendrían nuevos tiempos. Imagen de la ventana abierta que me desasosegaba, por cuanto me parecía que el tal aire más bien nos iba a constipar, amén de lo poco respetuoso que me parecía para con el papa emérito. Luego me contaron que algún otro, más malévolo, parafraseando a Pablo VI dijo que Satanás ya no tendría que esforzarse en entrar por los resquicios de la Iglesia, ya que ahora se le habían abierto las ventanas de par en par. Y es que algunos, pocos, mirábamos con preocupación la deriva que parecía tomar el rumbo de la Iglesia, mientras que una mayoría ingente gozaba el tal evento.

Se dirá que nada cambiaba, pero la realidad nos mostraba, día a día incluso, que al menos el lenguaje sí había cambiado y con él muchos gestos. El problema es que tras el lenguaje se cambiara el contenido. Y esa era la preocupación, porque no se trataba simplemente de cambios menores como el coche papal, los apartamentos pontificios, o las diarias homilías en santa Marta. No era, simplemente, que el Papa día a día quisiera ser un pastor más, como párroco en su pequeña parroquia, permitiéndose ambiguas frases comprensibles por lo pastoral y coloquial del lugar y del discurso. No. Había una intención, una querencia que solo se vislumbraba en frases concretas, entrevistas desaparecidas o mensajes cara a cara. Y esa intención, lo que el Supremo Pontífice de la Iglesia entendía sobre cual habría de ser su misión y la misión de la misma Iglesia, se evidenciaba someramente a pesar de los ímprobos esfuerzos del voluntario equipo de traductores y comentadores que trataban día tras día de reconducir todo cuanto dijera a la ortodoxia. Pero era un reflejo, un brillo, que permanecía en un terreno fantasmagórico. Lo querías atrapar y se escapaba. Querías ampararte en esas frases para alertar y se escapaban en lo coloquial o interpretable de las mismas. Parecía una lluvia fina que empapa sin darse cuenta. Nada cambiaba, decían, mientras nos parecía que el barco de la Iglesia se adentraba en aguas pantanosas. 

Era necesario algo más, palabras firmes, no movibles por lo coloquial del lugar o del discurso. Con Lumen Fidei habló nuevamente Benedicto XVI, porque la encíclica que firmara Francisco nació de la mano y del corazón del papa anterior. Pero ahora, con la exhortación Evangelii Gaudium el Papa reinante ha expresado su programa, su parecer del mundo y de su misión. Y su contenido me preocupa porque la Iglesia parece que ha dejado de enfilar su mascarón de proa hacia Dios, para enfilarlo hacia el hombre. Y así, se dice en dicha exhortación apostólica que “el obispo siempre debe fomentar la comunión misionera en su Iglesia diocesana siguiendo el ideal de las primeras comunidades cristianas, donde los creyentes tenían un solo corazón y una sola alma (cf. Hch 4,32). Para eso, a veces estará delante para indicar el camino y cuidar la esperanza del pueblo, otras veces estará simplemente en medio de todos con su cercanía sencilla y misericordiosa, y en ocasiones deberá caminar detrás del pueblo para ayudar a los rezagados y, sobre todo, porque el rebaño mismo tiene su olfato para encontrar nuevos caminos” pero la sensación que tenemos es que sólo se permiten caminos escorados hacia las fronteras. Que no en vano conviene recordar como en ese encuentro del Papa Francisco con la Presidencia de la CLAR el 16 de junio del 2013 les animaba a equivocarse (¿doctrinalmente?) y si les llegaba una carta de la Congregación para la doctrina de la fe (sí, era doctrinalmente) que no se preocuparan, que siguieran adelante. No parece que, por ejemplo, los Franciscanos de la Inmaculada puedan decir los mismo. ¿Permitirá el Papa que el olfato del rebaño de los Franciscanos puedan fundar esa nueva congregación que pretenden y que así han solicitado a Roma, anclada en el rito litúrgico vetus ordo, ahora que se les ha impedido celebrarlo? Desgraciadamente percibimos ya con los hechos como esos “nuevos caminos” que se van a poder abrir son caminos concretos en las fronteras de la doctrina y muy alejados de la tradición de siempre. Los otros, los que libremente el rebaño quiera dirigir hacia aquellos otros pastos, quizá esos no sean permitidos.

Pero no debo detenerme en esto. Otros serán los que vayan marcando y señalando esos aspectos. Yo, con todo, prefiero alertar de un riesgo que intuyo y que puede hacer entender unos de los aspectos más desconcertantes de Fátima.

Volvamos a la frase más explosiva que nos legó Fátima. Es una sencilla frase, pero justo por ello tremendamente enigmática: “En Portugal se conservará siempre el dogma de la fe, etc”. Dejando el “etc” aparte –y que ya fue objeto de algún post anterior- ¿qué relación puede tener esta frase del segundo secreto de Fátima con la exhortación apostólica del Papa? Probablemente ninguna, pero la exhortación apostólica abre un panorama que podría hacerlo comprensible más adelante. Si la situación de la fe es igual ahora en Portugal que en cualquier otro lugar del mundo, ¿qué puede explicar que una nación llegue a conservar la fe globalmente? Al tiempo que implícitamente se nos indica que otras naciones, por el contrario, no lo harán. ¿Cómo es posible que naciones salven la fe o la perviertan? Hasta ahora era difícil comprender esto, sobre todo en una época donde ya no cabe aquel cuius regio eius religio, pero el Papa ha anticipado un proyecto que, de realizarse, podría explicarlo. Es el preocupante apartado 32: dotar a las Conferencias Episcopales de facultades doctrinales al tiempo que la figura del papa se reubique en la Iglesia. Así lo dirá el mismo Papa:

“Dado que estoy llamado a vivir lo que pido a los demás, también debo pensar en una conversión del papado. Me corresponde, como Obispo de Roma, estar abierto a las sugerencias que se orienten a un ejercicio de mi ministerio que lo vuelva más fiel al sentido que Jesucristo quiso darle y a las necesidades actuales de la evangelización. El Papa Juan Pablo II pidió que se le ayudara a encontrar «una forma del ejercicio del primado que, sin renunciar de ningún modo a lo esencial de su misión, se abra a una situación nueva». Hemos avanzado poco en ese sentido. También el papado y las estructuras centrales de la Iglesia universal necesitan escuchar el llamado a una conversión pastoral. El Concilio Vaticano II expresó que, de modo análogo a las antiguas Iglesias patriarcales, las Conferencias episcopales pueden «desarrollar una obra múltiple y fecunda, a fin de que el afecto colegial tenga una aplicación concreta. Pero este deseo no se realizó plenamente, por cuanto todavía no se ha explicitado suficientemente un estatuto de las Conferencias episcopales que las conciba como sujetos de atribuciones concretas, incluyendo también alguna auténtica autoridad doctrinal. Una excesiva centralización, más que ayudar, complica la vida de la Iglesia y su dinámica misionera.”

¿Cómo será esto? Por ahora no es más que un anticipo de un proyecto, pero anticipo que da a entender que sobre ello ya se ha hablado en altos sectores de la Iglesia y en lo que estarían muy interesados en ver pronto realizado. Y así, unas conferencias episcopales con facultades doctrinales podrían explicar como naciones enteras puedan permanecer en la fe, en el dogma de la fe, mientras otras se perviertan. Porque algunas conferencias episcopales podrían decidir que la doctrina de la fe, que el dogma de la fe, ha cambiado. ¿Imposible? Conviene recordar algo muy reciente, donde la conferencia episcopal alemana ha aprobado, moralmente, el uso de la píldora del día después en determinados supuestos. ¿Acaso no podría ocurrir, entonces, que esas futuras conferencias episcopales, una vez tengan facultades doctrinales, marquen la fe, perdiéndola, en su territorio? ¿Acaso el papa, reubicado en un nuevo estatus en la Iglesia, no podría quedar atado de pies y manos para impedirante tamaña perversión de la fe?

Sería como la guerra moderna, guerra sin bombas. Así una nueva forma de cisma en la Iglesia.Cisma incoloro, sin desgarramiento aparente, sin levantamiento de polvo. Una nueva forma de romper la Iglesia sin romperla formalmente. Simplemente el dogma de la fe se pervertiría en el mismo nombre del Señor, bajo su misma Autoridad, bajo su mismo mandato de apacentar al pequeño rebaño. Por obra y gracia de una decisión colegiada en conferencias episcopales redivivas.

Que este riesgo puede empezar a cobrar visos de realidad lo evidencia el mismo apartado 32 de la exhortación. Y que esta reforma de las estructuras del papado y de las conferencias episcopales puede ser una bomba de relojería parece alertarlo esa misteriosa frase del segundo secreto de Fátima -“en Portugal se conservará siempre el dogma de la fe, etc”-. Y quisiera no tener razón. Quisiera.

11 comentarios leave one →
  1. Jose permalink
    14 de diciembre de 2013 5:37 AM

    El artículo es solido, consecuente y bastante acertado a mi entender. Lo que se expone yo lo veo y lo sufro, incluso esa marginación en los foros cuando te expresas, con corrección, contra el pensamiento único y lo que he dado en llamar “el forofismo”.
    Cuando leí la intención de dar poder y autonimía a las conferencias episcopales, de inmediato pensé en los reinos taifas, del pasado y en los del presente, las autonomías, que sólo han servido pare el enfrentamiento, la separación y el caos. Esto mismo pasará en la Iglesia, dado que quienes la componen son parte de lo que está pasando en todos los órdenes. Habrá iglesias separadas, nacionalistas, seguidoras de éste ó aquél, y cuando se quiera recapitular, será imposible.
    En cuanto a Benedicto, siempre me ha parecido un buen pastor y un hombre de una gran talla intelectual y una sincera humildad, no como otros.

  2. Roberto Hope permalink
    14 de diciembre de 2013 1:07 PM

    Con esta propuesta tendremos que la iglesia (con minúscula) holandesa permitirá los matrimonios homosexuales, la alemana la comunión a los divorciados, la austriaca el matrimonio de los “sacerdotes”, la inglesa la ordenación de “sacerdotas”, la sueca la ordenación de “obispas” y la romana el nombramiento de “cardenalas”. Entonces ¿cuál será la Una Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana? Seguramente la que desobedezca a Roma en estas novedades, o ¿será que el Anticristo ya casi está con nosotros?

    Sólo nos quedan la obras buenas. la penitencia y la oración, pero hemos sido demasiado egoístas y perezosos.

  3. Rebeca permalink
    14 de diciembre de 2013 7:14 PM

    Dice Jesús: “Tienen ojos y no ven, oídos y no entienden”. No me queda duda. Las palabras del Señor están dirigidas al autor de este artículo. Hermano. HAS PERDIDO DE VISTA EL EVANGELIO DE JESÚS. Tu ataque al Papa y su enseñanza muestra que has perdido la esencia del catolicismo. ¿Crees que eres católico? Estás aferrado a tus propias ideas y las has endiosado. Que Dios se compadezca de ti.

    • litor permalink
      15 de diciembre de 2013 8:15 AM

      usted es la que no ve el contexto.
      ¿profundizó como va a ser la época previa al anticristo?
      cuando la higuera eche yemas, es porque el tiempo está cerca.

      • Rebeca permalink
        15 de diciembre de 2013 8:31 PM

        Tengo dos opciones: creerle a usted o creerle al Papa. No lo pienso dos veces: le creo al Papa. ¿No se ha dado cuenta hasta dónde ha llegado su arrogancia intelectual? Se necesita tener un corazón de piedra y una inteligencia paralizada para pensar lo que usted piensa y escribir lo que usted escribe.

      • litor permalink
        17 de diciembre de 2013 5:40 PM

        Él dijo: “No, padre Abraham; sino que si alguno de entre los muertos va donde ellos, se convertirán”. Le contestó: “Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque un muerto resucite”.

        algunos tienen las evidencias frente a sus caras pero tampoco se convencen de la realidad.

        Dime quién te alaba …….

        http://statveritasblog.blogspot.com.ar/2013/12/revista-prohomosexual-gringa-destaca.html

        La revista The Advocate dijo que homenajeaba así a Francisco porque, pese a que aún se opone al matrimonio entre personas del mismo sexo, su pontificado hasta ahora ha mostrado “un marcado cambio en la retórica (anti gay) de sus dos predecesores”.

    • mauricio permalink
      27 de diciembre de 2013 2:29 PM

      sinceramente Rebeca, lamento informarle que se equivoca profundamente; la verdad no necesariamente es agradable, sobre todo si se ha estado tan cuidadosamente engañado.

      Soy Católico Confirmado y formado en espiritualidad Ignaciana, pues como verá, me ilusionó mucho el anuncio de un Papa Jesuita, lo defendí…. mucho!!!!. Pero si alguien sale dando entrevistas y en éstas expresa que la Fé no es necesaria para ser salvo, se arma un gran alboroto, luego como casi desapercibido aparece la noticia en que la “entrevista” fué eliminada del sitio del Vaticano, pero de desmentidos….nada!!!!. ¿Cómo quiere que lo apoye? esa simple fracesilla contradice la Biblia. Y frente a ésto me pregunto ¿quién tiene más autoridad Dios o el Papa?.

      Lo demás es sencillo la cantidad de declaraciones ambigüas, gestos masones, supresión de la Cruz (videos incluidos).

      Sólo queda reconocer la triste verdad, la herejía no puede ser aceptada.

      Por lo demás en la historia ha habido al menos un Papa hereje.

      Lea Profecías de la Santísima Virgen, La Salette, Fátima. Conozca la masonería y ya verá.

  4. 16 de diciembre de 2013 11:00 AM

    Haciendo a un lado todo lo que envolvió la renuncia del Sto. Padre Benedicto XVI, incluido el intento de darle muerte, y la “posible” invalidez de la elección del hasta hoy Sto. Padre Francisco (lo que no le concedería infalibilidad papal), así como el cisma de facto de Austria y otros países como Estados Unidos, es de verdadera preocupación que no tengamos un referente como Iglesia y que veamos de que lado nos vamos haciendo.

    Las expresiones del Papa Francisco no dan elementos “mayores” para concluir nada, aunque sé que jamás la hubiera pronunciado otro Papa de los que he conocido en vida o, a otros, por sus escritos, mucho menos el anterior.

    ¿”Se abra a una situación nueva”?¿”el olfato del rebaño”? ¿”autoridad doctrinal”? Si la cosa viene mal, estas expresiones por supuesto que son tristes. ¿Podremos esperar a que se especifique o al buen entendedor…?

    Soy un hombre pecador, que no les quepa duda, y por ello, gracias a Dios, entiendo la diferencia entre mis caprichos e inhumanidad y la sana doctrina, que no es de los Papas así nada más, sino de Cristo. Situaciones nuevas siempre las ha habido y cambiar por las situaciones se llama relativismo histórico, a lo cual el Sto. Padre Benedicto XVI se opuso, porque la palabra de Dios no cambia, Dios no se muta, porque a unos se les desubiquen las hormonas o la libido. ¿Entonces de que valió la sangre de Cristo? ¡Cuántos miles murieron por defender esa palabra!

    Además, si lo pide la mayoría, con su “olfato”, eso no significa que algo sea cristiano o simplemente prudente. Ahí tienen a la horda pidiendo “crucifícale” o a nuestros pueblos votando por insensatos debido a nuestra ignorancia.

    No obstante, hacen falta elementos para decir algo conclusivo, pero no estamos para pelear ahora: si llega el momento, como llegará, que se les persiga a muchos por quedarse del lado de la sana doctrina ahí veremos de qué estamos hechos. Aquí, hacemos conciencia, allí haremos vida, si somos capaces.

    Ante un posible cisma mayor, estaré con la tradición de la Iglesia, tradición desde los profetas, Jesús, nuestro amor, los apóstoles, los santos, los mártires y la mayoría de los papas, ahí está incluido el Santo Padre Benedicto XVI, el rostro del Padre bueno en la tierra. De lo demás, aun no sé.

    • LUIS CALIXTO BURGOS permalink
      16 de enero de 2014 4:01 PM

      EL COMENTARIO DE JUAN AGUIRRE ES MUY SENSATO, ATERRIZADO. PORQUE NO DEJAR QUE LAS COSAS ANDEN, HACIENDO SU CAMINO HISTORICO? COMO DICE LA PALABRA: SI ES DE DIOS PERDURA, SI ES DE HOMBRES SE ACABA. LA ESPERANZA, VIRTUD EN LA QUE DEBEMOS ANDAR, AYUDA A TODOS LOS FIELES CATOLICOS Y TODO PARA LA GLORIA DE DIOS PADRE, DE NUESTRO SEÑOR JESUSCRISTO Y DEL BENDITO ESPIRITU SANTO

  5. Juan permalink
    1 de abril de 2014 3:13 PM

    Todos los papas han sido criticados y cuestionados. Yo tambien cuestiono algunas cosas sobre este Papa y sobre los anteriores, pero por encima está la comunión.

  6. Codreanu permalink
    2 de abril de 2014 3:25 PM

    Me parecen muy positivos, por ser fieles a la tradición la mayoría de los comentarios que han sido publicados en esta discusión.
    Los problemas que enfrenta actualmente la Iglesia Catolica, se deben a la flagrante desobediencia de Juan XXIII a la orden directa de la Santisima Virgen en su advocación de Fátima a leer el llamado tercer secreto en el año de 1960, dando la pueril excusa de que eso no competia a tu pontificado Pasa por alto que la Santisima Virgen para que no se dudara de que su aparición era verdadero, anunció con tres meses de anticipación que el 13 de Octubre de 1917 haría un milagro, que de hecho junto con el paso de los Israelitas el mar Rojo en los tiempos de Moises, ha sido el mayor milagro de masas en la historia de la humanidad lo cual fue avalado por 70 mil personas que presenciaron el llamado “Milagro de la danza del Sol”.
    Los resultados de esa desobediencia, están a la vista, y con visos apocalípticos, de destrucción y muerte como se nos explica en la Apocalipsis, Una apostasía galopante, leyes anticristianas dictadas por gobiernos de naciones otrora cristianas, Vemos como el hijo de la perdición está a punto de sentar sus reales en el Vaticano, y una de estas señales, si la providencia no dispone otra cosa, acontecerá el próximo 27 de Abril de este 2014, donde la sinagoga de satanás legitimará como santos a dos manifiestos herejes, que le han sido fieles siguiendo con una desorientación diabólica las directrices del conciliabulo VII y que nos han predicado durante 50 años.
    VENI DOMINE JESÚS

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: